Mes: enero 2015

Bemeuvistas, esa gente de culo inquieto

Al más puro estilo No Puedo Creer que lo Hayan Inventado, os presento hoy un adminículo cuasi imprescindible encontrado en la tienda de BMW Motos. Se trata de un soporte para papel higiénico totalmente estanco que tiene como función desenrollar y servir como suspensión (sic) Según el prospecto es un accesorio indispensable para aquellos que viven en el exterior.

El rollo esta suspendido y protegido de la lluvia por la bolsa que hace de capucha. El agarrado y la correa, reglable, permiten engancharlo a una rama o alrededor del cuello. Se entrega con el papel,”

Apuraditos hemos de vernos si tenemos que salir a cagar bajo la lluvia pero, sin duda, agradeceremos el hecho de que se pueda colgar del cuello. Por no hablar de que se sirva con el rollo de papel preinstalado. Todo ello por sólo 26€ más gastos de envío.

Soporte de papel higiénico para bemeuvistas que viven en el exterior.

Soporte de papel higiénico para bemeuvistas que viven en el exterior.

Algunas concentraciones invernales emblemáticas

Concentracion PingüinosDespués de haberse anulado la concentración Pingüinos 2015 muchos aficionados nos quedamos  cariacontecidos y con un sentimiento de falta. Probablemente Pingüinos no sea la mejor, ni la más auténtica, ni la más emblemática pero es, sin lugar a dudas, toda una institución dentro de las concentraciones de motos invernales. Sin embargo no se termina aquí el mundo ni vamos a hacer un drama porque el año que viene volverá con más fuerza y porque, además de Pingüinos, hay otras concentraciones muy interesantes.

Antes de salir a rodar en pleno invierno es necesario tener la moto en condiciones óptimas para poder encarar la carretera con seguridad. En época invernal, más que en cualquier otra, hay que tener un buen seguro de moto, con una buena asistencia, tipo La Mutua, por ejemplo, y que nos saque de cualquier percance con premura. Con la máquina, lo mismo. Neumáticos con dibujo en buen estado, niveles de aceite y refrigerante en su sitio y batería sin mácula, son algunas de las cosas que has de tener en cuenta antes de salir a la ruta. Recuerda que no es lo mismo viajar en pleno verano, con temperaturas agradables, que hacerlo en invierno, con carreteras heladas, con posibilidad de nieve (véase Motauros este año) y con menos horas de luz.

Puede que no sea mala idea hacerse con unas manoplas que, si bien no aportarán nada bueno estéticamente a nuestra moto, sí que notaremos una diferencia muy grande a la hora de rodar con frío. Por supuesto, puños calefactables, ropa térmica y otros adminículos enchufables de los que ya hemos hablado alguna vez en esta página, son más que recomendables.

Una vez que tenemos nuestra moto en orden y nuestro cuerpo debidamente equipado podemos plantearnos acudir a cualquier concentración invernal o ruta aventurera con plenas garantías de éxito.

Para los que no le tenéis miedo a los rigores invernales, aquí os proponemos algunas de las concentraciones invernales con más solera en España.

Enero:

 Concentración Motorista invernal Pingüinos, (Valladolid)

Este año, como decía al principio, nos hemos quedado sin Pingüinos pero seguro que en 2016 volverán con más fuerza que nunca y con un emplazamiento que no suponga ningún problema. Es la mayor concentración de España y la única superviviente de las tres grandes concentraciones que había en este país junto con Santiago de Compostela y Marbella.

Concentración motorista internacional de invierno Motauros, Tordesillas, (Valladolid)

Motauros, con inscripciones que rondan las 10.000 personas, es otra de las grandes concentraciones. Al igual que Pingüinos, su estratégica situación en el centro de la Pénínsula hace que sea uno de los destinos invernales más apetecibles. Buenos conciertos y mucho para ver el fin de semana de la concentración en la población de Tordesillas.

Concentración invernal motociclista Bullas (Murcia)

Ya son 30 los años que se viene realizando esta concentración de motos en la población de Bullas. Murcia es un destino ideal en invierno puesto que es fácil que las temperaturas sean mucho más soportables que en cualquier otro lugar de España.

 Reunión libre Estrella de Javalambre, Manzanera, (Teruel)

El Motoclub Zona Estival de Salóu se esfuerza por ofrecer una reunión invernal auténtica donde lo que prima, por encima de todo, es el compañerismo y el espíritu libre de la reunión. El desafío de esta concentración consiste en subir cada año hasta la cota de nieve para recoger la Estrella, emulando a la Stella Alpina. Quizá sea una de las reuniones más auténticas que quedan en España.

Febrero:

Jabalistreffen, Anzánigo, (Huesca)

En el Camping de Anánigo llevan ya 25 años organizando esta mítica reunión que juega, a nadie se le escapa, con el nombre de Elefantentreffen. Es una de esas concentraciones que cuenta con abonados fijos, tanto es así que es necesario reservar con bastante antelación si no quieres quedarte sin sitio en este enclave del Pirineo.

Concentración Invernal Villa de Rota, Rota, (Cádiz)

El Motoclub de Rota ya nos avisa en su página que en la concentración están prohibidos los caballitos y los cortes de encendido. Seguramente este no sea el motivo principal para visitar Rota pero es toda una declaración de intenciones por parte de la organización que puede ayudar a que nos decidamos por rodar en dirección Sur.

Reunión invernal motociclista Riberas del Voltoya, Juarros de Voltoya (Segovia)

Persiguen, en palabras del Motoclub El Foro, recuperar el espíritu que imperaba en las concentraciones de los años 70 y 80. Y eso sólo se puede conseguir en una concentración invernal que no esté masificada: la inscripción está limitada a 200 personas.

Marzo:

Concentración motociclísta Fallas Benicarló, Peñíscola, (Castellón)

En Peñíscola tienes la opción de alojarte en un hotel con otros 200 moteros o pernoctar al modo tradicional invernal: en tienda de campaña. En el Gran Hotel Peñíscola dispones de todas las comodidades para disfrutar de la concentración a “otro nivel”.

Concentración Mototurística Ruta N-634, Mondoñedo, (Lugo)

Los gallegos también llevan unos cuantos años (26) organizando “la invernal de Galicia”. Es fácil que en Mondoñedo te toque rodar en agua algún kilómetro aunque las temperaturas suelen ser bastante benignas. Desde la capital de A Mariña Central puedes conocer carreteras recónditas que no te van a defraudar y, si hay suerte, tropezarte con alguna “meiga”.

Diciembre:

Reunión Invernal de Arguis

Esta es la reunión más antigua de España y está organizada por el Motoclub Monrepós. Reunión donde todo se comparte, con un ambiente muy especial, exponente de un espíritu y modo de entender el motociclismo que no ha variado en sus más de 40 años de existencia. El formato de la reunión le ha conferido un gran prestigio que ha traspasado fronteras.

Nand Smart Logic, el casco con sensores, cámaras, alerta de colisión y más.

Nand Smart Logic

Nand Smart Logic, el casco más ambicioso en cuestión de tecnología.

Hace unos días nos hacíamos eco de los cascos que vienen, la combinación de tecnología y protección que tiene como objetivo nuestra cabeza. Cascos de fabricación rusa a norteamericana equipados con, a tenor de lo que vamos a ver, la penúltima tecnología. Si, la penúltima, lo que dentro de tres días será obsoleto porque lo último viene de la mano de Nand Logic, un proyecto que aún está en fase de prototipo pero que promete. Y mucho.

Según la revista Gizmag un chip multinúcleo será el que gestione todo lo que este casco trae dentro, a excepción de nuestra cabeza. Acelerómetro, giroscopio, sensor de luz ambiental, módulo Bluetooth y módulo GPS, además de sensores de temperatura y humedad son algunas de las golosinas tecnológicas con las que va a venir equipado este supercasco. Con todo ello será capaz de grabar nuestro viaje en HD tanto en visión delantera como en trasera lo cual puede servirnos, a la moda rusa, para posibles reclamaciones en accidentes. Esta cámara no funcionará como “retrovisor”, al contrario que el en casco Reevu. Pero para lo que sí sirven estas cámaras es para, utilizando complicados algoritmos de seguimiento de objetos, determinar si va a haber una colisión inminente con cualquier otro usuario de la vía y lanzarnos una alarma sonora y de led´s.

Usando su acelerómetro, su giroscopio y el GPS en casco es capaz de determinar nuestra posición, de saber cuando hay una frenada o un giro y encender las luces de freno o intermitentes según sea necesario.

En el apartado “sensores” dispone de un medidor de luz que detecta cuando se hace de noche o se entra en un túnel y es la hora de encender sus led. Con los sensores de temperatura y humedad el casco “sabe” cuando hay mucho calor y puede abrir ventilaciones y encender el ventilador que lleva incorporado.

Si en el exterior el ruido del viento resulta molesto los micrófonos externos lo detectarán y harán que se active el modo silencioso en el sistema de audio. Al mismo tiempo, si lo que detecta es una sirena de servicios de emergencia nos avisará con una alerta para que actuemos en consecuencia.

Por supuesto la comunicación con el smartphone será total de modo que podremos ir escuchando música, recibiendo o haciendo llamadas o dándole órdenes a nuestro asistente de voz para que envíe un tuit a @viajoenmoto.

El casco fue presentado en el CES de Las Vegas y pretende obtener la financiación necesaria a través de Kickstarter . Lo más sorprendente es que la empresa pretende que el casco tenga un precio inferior a los 500$, un precio muy inferior a los productos de la competencia.

 

Puede MovistarTV quedarse sin las motos?

motogp

Hace unos días comentaba el calendario de MotoGP, donde ver las motos gratis y el poder de Telefónica sobre la retransmisión del mismo a través de Movistar TV. Esta situación parecía que se iba a prolongar en el tiempo pero puede que las cosas cambien en breve, según informa el diario Expansión.

Orange, la operadora francesa tercera por importancia en España, ha solicitado a la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia que obligue a telefónica a ofertar MotoGP, la Fórmula 1 y la Champions League al resto de operadores.

Según Orange que, aguantemos la risa, se ha erigido en defensora de los aficionados “El acceso a la Champions, las motos o la Fórmula Uno es un derecho de los usuarios. Si quieren ver estos contenidos no deben estar obligados a contratar también el móvil o la fibra de Telefónica”

Al margen de las maniobras orquestales de Orange, parece ser que la CNMVC va a solicitar a Telefónica que ceda parte de sus contenidos, a precio de mayorista, a las operadoras de la competencia si es que quiere que la Comisión informe favorablemente sobre la compra de Digital+. Y es que, en caso de que ésta se lleve a cabo, la operadora española tendría el 80% de la televisión de pago en el país con lo cual podrían hacerse con la práctica totalidad de eventos sin que ninguna otra empresa estuviese en disposición de competir.

Claro que Telefónica puede optar por abortar la compra de Digital+ y zafarse de la regulación.

Las motos de los famosos y las estrellas

La moto, además de servir como vehículo de desplazamiento, es un fetiche, un objeto que tanto puede servir para señalar el estatus de una persona como para mostrar toda una declaración de intenciones. La moto es, entre otras cosas, imagen, moda, diversión…

Y de imagen saben mucho las personas de las que vamos a hablar hoy en este artículo. Todas ellas destacan en su profesión por uno u otro motivo y todas usan la moto por… ¿Te aventuras a decir para qué usa la moto o por qué cada una de estas celebrities?

Keanu Reeves y su KR-GT1

Desde críos soñábamos con tener una moto a nuestro gusto. Íbamos recreándola poco a poco en nuestra mente, la dibujábamos, la construíamos… Equipada con lo mejor y lo más molón, como el coche de Homer Simpson. Keanu reaves quizá fuese como nosotros en su adolescencia y ahora que dispone de dinero para hacerlo no se queda de brazos cruzados.

Aquí tenemos la KR-GT1, el modelo de la marca Arch Motorcycle Company, diseñado por el actor y que puede ser tuya también por 78.000 dólares de nada. Más de 2000 cc. y 122 caballos a la rueda harán que no sólo destaque el sonido del enorme v-Twin sino que podrás dejar en evidencia a cualquiera en la salida de los semáforos.

KR_gt1

 George Clooney y su afición por las Indian

 

Fuente: www.chieftrikerentals.com

Clooney sobreactuando en la arrancada. Fuente: www.chieftrikerentals.com

En el año 2007, el guapo maduro más famoso de principios de siglo, se rompió un par de costillas por una mala caída en moto. Pero eso no le hizo abandonar su pasión por las Indian y en la actualidad sigue montando muchas de la excelsa colección que posee.

Hugh Laurie y la Honda Repsol

El Doctor House es amigo íntimo de Nicky Hayden y dicen que por eso salía la Honda CBR en la serie de televisión. Del actor y de su afición a las motos también se habló en esta casa cuando hice la crítica de su libro “Una Noche de Perros“, una novela negra en el que el protagonista se desplaza siempre en moto. La obra es “así-asao” para leer en verano bajo la sombrilla playera.

En la vida real Hugh suele usar una Triumph Bonneville 2004 con la que se pasea a diario por Los Ángeles en las semanas de rodaje, cosa que no guata mucho a los productores. “Mi momento favorito del día es cuando voy a trabajar a las seis de la mañana. El olor de los árboles y las plantas a esa hora, cuando empiezan a funcionar los aspersores es, simplemente, exquisito”.

Hug Laurie en su Triumph. Fuente: www.fanpop.com

Hug Laurie en su Triumph. Fuente: www.fanpop.com

 

El dudoso gusto de Orlando Bloom

Teniendo dineros se pueden cumplir muchos sueños como por ejemplo el de tener varias motos y experimentar qué se siente sobre cada una de ellas. Esto es lo que ha debido pensar el arquero del Señor de los Anillos, Orlando Bloom que, además de tener apellido de matamoscas y nombre de salsa de tomate, también anda liado en esto de las motos. Se le ha visto en BMW, en Ducati y con exclusivos modelos de Deus ex Machina. Pero como en esta página hay un componente ácido muy grande lo vamos a sacar a lomos de una Buell horrenda (como para dejar caer que tiene mal gusto)

Orlando, en su salsa, sin casco y al lado de la poli. Fuente: www.denimblog.com

Orlando en su salsa, sin casco y al lado de la poli. Fuente: www.denimblog.com

David Beckham “El Overlander”

Cuando uno es tan guapo y tan millonario como David Beckham le pasa lo que a los de Bilbao: que nacen donde quieren y viajan con lo que quieren. La moto con la que hemos visto al famoso futbolista en los últimos tiempos es la ideal para ir a rodar por la selva brasileña: elegante asiento tapizado, escape Arrow de altas prestaciones, sin guardabarros trasero ni delantero… Así es la Triumph Bonneville (mitad Bonneville, mitad Scrambler, según la marca) con la que nuestro motero más atractivo ha aparecido en el documental de la BBC “Into the Unknown”.

Bromas aparte, quizá la moto no sea la más adecuada para viajar por el Amazonas pero tiene el atractivo de lo endiabladamente hermoso. Me refiero a la moto.

Beckham, posando antes de hacer unas comprobaciones en su moto. Fuente: www.dailymail.co.uk

Beckham, posando antes de hacer unas comprobaciones en su moto. Fuente: www.dailymail.co.uk

Tengo que poner otra foto…

Fuente: www.triumphmotorcycles.com

Fuente: www.triumphmotorcycles.com

 

Alejandro Sanz resistiendo al tiempo

Pocos son los que no sucumben ante el magnético poder de la moto. Aquí tenemos a Alejandro Sanz quien, además de decir cosas como que sus canciones resisten muy bien el paso del tiempo y las de Deep Purple no, se pasea en Harley sin casco. Vamos que sabe lo que dice y hace.

alejandro_sanz

La Harley Flathead de Mr. Deep

A pesar de que Johnny Depp expresó cierto interés por hacer el papel principal de El Motorista Fantasma, la Madre Naturaleza y los Hados del Cosmos se aliaron para que esto no fuera así. Parece que al chaval le van las motos hasta el extremo de involucrarse en proyectos tan abominables como la saga antedicha.

Pero una estrella es una estrella y siempre tiene que brillar así que al bueno de Johnny se le puede ver llamando la atención en una Harley Davidson Flathead con sidecar.

Johnny, todo un peliculero

Johnny, todo un peliculero

No hombre no… no seáis pardillos. Esta es una foto de la película “The Rum Diary” y la escena fue grabada en Puerto Rico. Pero, de igual modo, es un apasionado de las motos.

La OCC de Russel Crow

El antes cantante de rockabilly con tupé llamado “Russ Le Coq” se dio un homenaje, junto con unos amigos , cuando terminó de rodar Gladiator en el año 2000. Se metieron 6000 km de viaje en moto alrededor de Australia.

Aquí le vemos en el año 2008 cuando le entregaron esta preparación de Orange County Chopper, la empresa del televisivo Paul Teutul. Es de color naranja y verde, supongo que por algún equipo de rugby o algo así porque si no es para matarlos.

Russel Crow, a veces actor, a veces daltónico.

Russel Crow, a veces actor, a veces daltónico.

 

Jeremy Irons y las BMW

Si fueses famoso tendrías la posibilidad de que BMW te invitase a hacer un curso de conducción en Hungría, por ejemplo, que es lo que le pasó a Jeremy Irons hace un par de años. Jeremy lleva rodando en moto desde hace más de 20 años y la gozó con una de los bacaburras teutonas, la BMW 1200. Dijo que nunca había tenido un accidente (ya lo tendrás si se cumple el refrán) pero que gracias a BMW ahora era mejor piloto.

Aunque y creo que le va algo más señorial como la BMW R1200RT.

La Misión de Jeremy, rodar en BMW

La Misión de Jeremy, rodar en BMW

 

Long Way Round

Quizá los más famosos del mundillo del famoseo en moto (¿se podrá decir esto?) sean Charley Boorman y Ewan McGregor. Inspirados por el libro de Ted Simon “Los Sueños de Júpiter” consiguieron dar la vuelta al mundo en moto (nada del otro jueves) y grabar el documental más famoso de viajes en moto: Long Way Round. Tanto Charley como Ewan son unos grandes aficionados a las motos y, a pesar de lo que digan algunos envidiosos, fueron los primeros en dar a conocer los viajes en moto al gran púbico.

Charly, Ewan, gracias por habernos hecho soñar tanto

Charly, Ewan, gracias por habernos hecho soñar tanto

Crónica en frío de Motauros 2015

Aún no llevo rodados ni veinte kilómetros y ya comienzo a notar el frío. Delante de mí la quitanieves va abriendo un exiguo camino y dejando ver una tira de asfalto hendida en el paisaje nevado. Voy cómodo. Tanto que adelanto al camión cuando éste me da paso. Ahora circulo por las rodadas. Saludo a dos peregrinos que avanzan penosamente entre la ventisca. De algún modo parecemos solidarizarnos y me devuelven el saludo de forma efusiva. El paisaje está hermoso y yo me alegro de haber tomado la decisión de emprender la ruta.

Puerto del Acebo

En realidad no se muy bien a qué voy a Motauros, más allá de saludar a Alex. Hace frío, nieva, la carretera está peligrosa y comienzo a estar un poco harto de estas concentraciones que siempre terminan igual: con resaca y cansancio acumulado. Creo que debo ir pensando en retirarme. Por lo menos de las concentraciones.

Al llegar al Bierzo un sol apocado y tímido se asoma por encima del Morredero y, a pesar de que apenas calienta, el sólo hecho de su presencia me reconforta y me da ánimos. la A6 es aburrida, sobre todo después de pasar el Puerto del Manzanal. A partir de este punto la planicie castellana se adueña de todo condenando al viajero a la monotonía de un paisaje sin sobresaltos. Colores pardos y llanura.

Voy escuchando una de las playlist que elaboré para las fiestas de las Navidades y de vez en cuando se me cuela algún villancico. Sones extemporáneos que se me antojan tan lejanos que apenas si los recuerdo. La Navidad ya está perdida en la noche de los tiempos y, a pesar que que sólo han transcurrido quince días, sólo es un recuerdo difuso, unos días borrosos que se alejan cada vez más.  Me gusta la Navidad. Y antes, de chaval, me gustaba aún más. Ese darse abrazos sin ton ni son, esos buenos deseos, la mayoría de las veces bien sinceros, esa predisposición de todo el mundo a la fiesta y a la sonrisa. Es una lástima que no duren más tiempo. O por lo menos, que esos momentos álgidos no sean más largos. Me gustaban de chaval y me gustan ahora pero ya nada es lo mismo. Mis mañanas post-fiesta son menos llevaderas que antaño y la fiesta misma ya no es lo que era. Al igual que todo en el medio rural las fiestas se van deslavazando y perdiendo fuelle de modo tal que cualquier celebración no es más que un remedo del ambientazo de años anteriores.

La moto va fina, fina. Como siempre. Le acabo de cambiar la cadena y los piñones. Esta vez ha durado poquísimo, ni siquiera 20.000 kilómetros. He visto los retenes entre el taco de barrillo grasiento que se forma en el interior de la tapa. Se han caído más de veinte. Allí estaban, como testigos mudos y avergonzados. El caso es que siempre la limpio con queroseno, tal y como recomienda el fabricante. Es queroseno de ese azul, del que se usa para las estufas. Hasta ahora siempre creí que era lo más adecuado pero, visto lo visto, quizá sea mejor mantener una higiene un poco más distraída con la cadena.

También he cambiado el aceite y el filtro. Y un neumático nuevo. Vamos de punta en blanco los dos. Ella con sus repuestos nuevos y yo… Bueno, yo subido en la moto que ya es motivo suficiente para ir contento.

Tengo la inscripción para Motauros. Ya la hice a través de Internet para evitarme colas y esperas pero estoy viendo que no fue buena idea. La única taquilla en la que hay cola este viernes invernal es, precisamente, donde nos entregan la acreditación a los que tenemos la inscripción electrónica.

Una vez instalado, con la tienda perfectamente en orden de revista me dispongo a esperar a Álex y a Nicolás que vienen desde Cataluña. Me llama la atención que haya tantas furgonetas en el interior del recinto de acampada. También alguna autocaravana. No me gusta. No me parece buena idea y creo que los vehículos de cuatro ruedas deberían estar fuera. No sólo por una cuestión de estética motera, sino porque el espacio para acampar no es especialmente enorme y las tiendas quedan muy apretadas. Al menos en la zona en la que he acampado yo.

Mayúscula sorpresa amanecer con nieve en la acampada

Mayúscula sorpresa amanecer con nieve en la acampada

Definitivamente creo que estoy viejo. Uno de los síntomas típicos de la senectud es la intransigencia y voy por ese camino: cada vez más cascarrabias. Resulta que ahora me molestan los cortes de encendido. Y de eso hay en Motauros. Me molesta el ruido de los escapes bramando a lo loco y lo único que deseo es que se rompa pronto ese motor. Pero nunca ocurre, claro. La última vez que pasó algo divertido con una moto cortando fue hace un montón de años en la concentración de Sanxenxo cuando a un idiota se le quemó la moto entera por calentarla demasiado. Él también terminó en llamas y la situación llegó al paroxismo cuando unos cuantos moteros, de esos rudos con chupa de cuero, intentaban apagarlo a chaquetazos. No se que le dolería más si las quemaduras o los golpes con las chaquetas. Cuando llegó un camarero con un extintor, por la moto ya no se podía hacer nada, estaba totalmente calcinada. Es curioso lo sencillo que resulta pasar de héroe de multitudes a ser un pobre bufón. Aunque, pensándolo bien, seguramente era bufón desde el principio.

Uno de los chavales que ha venido de Lugo está borrachísimo. Durante cinco o diez minutos se dedica a subir el motor de vueltas acelerando en vacío. Fotos, exclamaciones de admiración, ruegos para que se detenga, risas… Luego, cuando termina de hacer ritmos con el escape, tropieza con los vientos de una tienda de campaña y se va a suelo rebozándose entre la arena. Apenas puede levantarse. Ah, bufones, qué efímeros son vuestros minutos de gloria.

Me paso la mañana del sábado con un horrendo dolor de cabeza fruto, sin duda alguna, de la variada ingesta alcohólica nocturna. En la variedad está el gusto. Un poco de esto, un poco de lo otro, a ver a qué sabe lo de más allá… Las consecuencias casi siempre rayan lo nefasto. Además he vuelto a fumar. Espero que sólo haya sido un desliz nocturno.

Hogueras, olor a humo y sensación mugrienta. Al menos he dormido bien. Dos sacos y un edredón hicieron que me olvidase del frío. Está bien la idea del edredón. Es una frikada, lo sé, pero abriga. Ocupa mucho sitio en la moto y, junto con los sacos, es una barbaridad el bulto que hace todo esto. Pero abriga.

Es domingo por la mañana, las ocho, creo. Remoloneo un rato dentro de la tienda, recreándome en el calor mortecino del edredón pero las ganas de hacer pis me resultan tan apremiantes que no me queda más remedio que levantarme. Hay nieve. La hay en el suelo, en las motos en las tiendas… No es suficiente espesor como para resultar preocupante pero tengo tres puertos de montaña bastante pejigueros ante sde llegar a casa. Pensar en ello me resulta molesto así que, de un plumazo, consigo desechar de mi cabeza la nieve del regreso y me afano en empaquetar todo. Es curioso esto del empaquetado y los equipajes. Cuando sales de casa siempre está todo correctamente colocado en su lugar, ocupando la exacta proporción de moto que le corresponde. El Universo instaura el orden y los objetos encajan sobre la moto como si estuvieran diseñados para ir colocados ahí y no en otro sitio. Cuando regresas, por el contrario, las cosas parecen haberse rebelado contra el orden establecido y cada una pretende ocupar más espacio que su congénere más inmediata. De este modo las maletas disponen de menos espacio y un edredón constreñido sufre en la mochila por falta de aire. Misterios.

A partir de Benavente ya no había nieve. la monotonía soporífera de la meseta volvió a adueñarse del paisaje, sustituyendo al manto blanco que había unos kilómetros más atrás. Pero ahora, subiendo el Puerto del Manzanal, la nieve y la niebla ocupan todo el espacio disponible a mi alrededor. La pantalla se está congelando y sobre las manoplas también hay una ligera capa de escarcha. Sería un buen momento para conectar las plantillas térmicas porque llevo los pies helados. Sería si funcionasen. En realidad funcionan correctamente pero los cables de conexión a la batería no encajan: los dos son hembra. Me parece recordar que en algún momento comprobé esto pero supongo que sería una prueba estándar, sin llegar a hacer un análisis exhaustivo.

El Manzanal se sube y se baja enseguida, tan liviano es el paso que cuando has llegado otra vez al valle de la cara Norte, antes de que te de tiempo a entrar en calor, ya estás ascendiendo Pedrafita do Cebreiro. Al caer las primeas nevadas, Pedrafita es el lugar predilecto de los reporteros televisivos para venir a entrevistar a las gentes de pueblo. Siempre se repite el mismo patrón: reportera haciendo preguntas obvias a los habitantes, habitantes que enseñan el leñero, comentarios sobre el duro invierno que llega, habitantes que enseñan el arcón congelador. Risas, bromas y otro año más damos por inaugurada la temporada invernal en la tele. A partir de aquí, y durante tres meses, se repetirá esta imagen por distintos pueblos de España y la estampa de la reportera en lo más alto de la comunidad autónoma será un habitual en cada anuncio de temporal. Desde que Protección Civil descubrió el invierno, pasamos más miedo que frío“, leí una vez.

Un caldo,- pido en un bar, al salir de la autovía.
Con un terrible acento gallego, como una caricatura de sí mismo, el chaval que hace las veces de camarero me pregunta  –¿Pero… cómo un caldo?… Porque caldo gallego* hoy no tenemos…
No, caldo de sopa, consomé.– respondo algo airado.
Es que… caldo… ¿Lo que quiere es una sopa?
– Si, como una sopa pero sin los fideos.
– Es que… caldo… no se… Pero tenemos callos, ¿no prefiere callos?-inquiere con entusiasmo.
No, no quiero callos, quiero caldo. Si lo hay.
– Espere, que voy a preguntar si hay sopa.

Una señora de generosas proporciones hace su aparición detrás de la barra en este momento.

Mamá, hay caldo?
¿Cómo? – responde su madre.
Que si hay sopa…
No– dice la señora sonriéndome, –pero hay callos. ¿No quiere callos?
Chaval, ponme un café cuando puedas, –le ordeno.
¿Ya no quiere callos?
No, un café que tengo prisa y está nevando.

Al menos tienen buenos pinchos de beicon para acompañar el café.

Ahora, ya en casa, no me atrevo a deshacer el equipaje por miedo a una onda expansiva letal. Esperaré a mañana. Una ducha y una taza de caldo es lo que necesito.

*Caldo gallego=potaje

Yo no soy Charlie

jamon serranoEstamos estos días espantados con los asesinatos en París. Un ataque tan abominable que desató olas de solidaridad, gritos de libertad y mareas humanas enarbolando la enseña de la tolerancia. Pero… ¿somos tan tolerantes como hacemos ver en las manifestaciones?

Según un estudio del CIS sobre religiosidad en España (nº 2752 de febrero de 2008), para más de la mitad de la población española resulta inaceptable la utilización de símbolos religiosos con fines humorísticos. A tenor de estos datos quizá no seamos tan “Charlies” como proclamábamos en los carteles.

¿A qué viene esto en Viajo en Moto?, se preguntará el lector. Pues a que con todo este revuelo religioso me he acordado de unos conocidos que, hace unos años, se fueron a Marruecos en moto. Allí, en un hotel, de calidad como correspondía a su estatus, sacaron un jamón y echaron la tarde cortando lonchas bajo la mirada asqueada de los musulmanes. Unos días antes había leído una crónica de otros alegres motoristas que anduvieron por el país alauí en pleno Ramadán. Estos, según contaban, no se amilanaban ni un pelo y sacaban el chorizo, el jamón y demás viandas de origen porcino en cualquier lugar de la vía pública. En una de las ocasiones en las que alimentaban sus vientres, una señora mayor les afeó el comportamiento con grandes aspavientos mientras decía “galufo, galufo”, cosa que celebraron con gran regocijo.

Los protagonistas de estas dos historias contaron sus hazañas en internet, comentaron jocosamente sus respectivas jugadas y regresaron a su país orgullosos de haber comido cerdo en un país musulmán o ingerir alimentos (cerdo, además) en pleno mes del Ramadán. Lo paleto y lo tontaina, como vemos, no tienen límites. Seguro que estos animosos moteros no tenían tantos arredros si el lugar de una vieja marroquí les sale un talib de dos metros diciendo “Alá es grande“.

A mí, como a la mayoría de los españoles,  usar elementos religiosos como sátira insultante no me parece correcto. Hay límites que, por autoimposición no deberían cruzarse. Y aún menos adecuado me parece ir a un país musulmán a tocar los huevos con comportamientos que, por cultura y por convicción religiosa, están muy alejados de la corrección y el respeto. Como tampoco me gustaría ver a un musulmán cagándose en la puerta de una iglesia católica aunque yo no sea cristiano.

Dos motos del absurdo

El Pequeño Tamborilero

Hace unas semanas fui al entierro de un amigo. En realidad no era el entierro, era una incineración pero aún me cuesta trabajo, supongo que por cuestiones culturales, decir eso de “voy a la incineración de fulanito“. Se murió con 49 años, de una de esas dolencias repentinas que te llevan de un día para otro y que dejan a los deudos cariacontecidos y desolados.

Llegué al tanatorio con el tiempo justo, a toda leche para la despedida final y aparqué la moto en la entrada principal. Me da un poco de vergüenza meterme con la moto hasta el mismísimo meollo, ya sea en un entierro o en una feria pero de tenerla, me resisto a desaprovechar esta supremacía de movilidad. La entrada en escena, aún sin ser espectacular, distrajo a los asistentes a los tres decesos que se celebraban y todos se quedaron mirándome con cara compungida. Me sentí raro. Me quité el casco, la chaqueta, la espaldera, el jersey… Todo con una parsimonia y una pompa muy acorde con los actos que se estaban celebrando. Luego, una vez que dejé de ser el blanco de las miradas y todos volvieron a las tareas del estar, deambulé por el tanatorio en busca de la capilla ardiente de mi amigo. Como no la encontré, me senté fuera, al tibio sol invernal mientras me liaba un cigarrillo. Enseguida decayó el interés por mi persona aunque aún despertaba ciertos recelos y notaba como alguna mirada huidiza me fiscalizaba. O por curiosidad, vaya usted a saber.

Después, una vez terminadas las exequias, los vivos volvimos a nuestros bollos. El mío no era otro que dedicar el resto de la mañana a deambular por carreteras secundarias y a dejarme inundar por la sensación de estar lleno de vida. Subí la Faya de los Lobos, en el concejo de San Martín del Rey Aurelio. Recuerdo que la última vez que anduve por estos parajes la carretera era una infecta sucesión de baches, simas y barrancos y también recuerdo que juré y perjuré que no volvería jamás por allí hasta que arreglaren semejante caos.

La carretera, reparada con la precariedad que caracteriza a los tiempos de crisis, asciende dura en las primeras rampas y enseguida se asoma uno al Valle del Nalón en una de aquellas curvas empinadas. Desde allí arriba la industrialización del Valle no se aprecia, enmarcado como está en verde invierno y callado todo en el silencio de domingo soleado. Por desgracia, desde el fondo del Valle tampoco se aprecia, sumido todo en decadencia, en reconversión industrial, en desmantelamiento de las minas y en franca huida hacia adelante.

Desde que compré el intercomunicador de los chinos, hace ya dos años, pocas veces viajo sin música. Encuentro más atractivo el paisaje, más evocadoras las montañas y más agradable el sonido de cualquiera de mis playlist que el ruido constante del viento en el caso. Recuerdo la primera vez que viajé con música. Parecía que el paisaje, que me conocía de memoria, mutaba al ponerle la banda sonora. Era como estar asistiendo a tu propio documental, como verlo en una pantalla gigante. Esa sensación que pronto se hizo familiar y mundana, quedó desprovista de toda la teatralidad épica del primer día pero ya no pude prescindir de la música.

Subiendo la Faya estaba sonando alguno de los recios temas de Sons of Anarchy y yo me sentía como un verdadero malo malote. Ensayé una mueca amenazadora y me dispuse a pasar por encima de cualquier viejecita que tuviera la osadía de cruzarse en mi camino. Mientras movía la cabeza arriba y abajo al ritmo de aquel compás metalero, con la mueca de disgusto ancestral y la mirada torva, podría haber liderado a los mismísimos Satanases del Infierno. Pero hete aquí que, por mor de esa habilidad que tiene el Universo para impartir justicia cósmica, cuando terminó el tema que estaba sonando, la misma playlist me devolvió a mi lugar en la Tierra ; inmediatamente y sin previo aviso los primeros acordes de “El Pequeño Tamborilero” de Raphael desdibujaron mi mueca de hombre duro y me inocularon un espíritu navideño que borró la pose de delincuente curtido. Toda la rudeza y el sex-appeal de macho alfa se acababan de ir por el desagüe.
Me sentí tan ridículo como feliz.

Valle de Fuensanta, Bimenes.

Valle de Fuensanta, Bimenes.

Cómo adaptar las cifras de muertos en carretera para provecho propio

El día 2 de enero de 2015 la Dirección General de Tráfico presenta los datos estadísticos del año que acaba de terminar. Caída de la mortalidad en vías interurbanas, España es uno de los países con mejor seguridad vial, menos de 1000 accidentes con muertos… Todo viento en popa gracias al maquillaje de los datos o a la mentira, depende como se mire. Según nos ha descubierto Mutua Motera el Ministerio del Interior ha manipulado los datos de 2013 para hacer más eficaz su gestión de 2014.

DGT 2013

Datos ofrecidos por la DGT de 2013

 

Datos ofrecidos por la DGT de 2014

Datos ofrecidos por la DGT de 2014

En qué quedamos, se han muerto 1128 personas  o 1134 en el año 2013? No es que la diferencia sea muy grande pero está muy feo jugar con las cifras de muertos para aparentar todo va mejorando en este país, desde la crisis hasta la siniestralidad.

Si quieres ampliar datos visita la página de Mutua Motera

 

Motos y cultura pop

Visto en http://www.deviantart.com

Cascos del futuro presente

A finales de 2014 despedimos el año con la promesa de un nuevo casco, inspirado en el videojuego Halo. Se trata de un casco hyperfuturista que vendrá equipado con GPS, bluetooth y todo lo imaginable. Lo cierto es que el Navigator Prototype 537-B, es una obra espectacular, ligada desde el primer momento a la tecnología de vanguardia y a la estética gamer.

casco navigator

Al margen de los avances tecnológicos que incorpore, creo que este casco no va a resultar muy práctico a la hora de realizar desplazamientos largos, al menos en su concepción original. El coeficiente de rozamiento a causa de los sistema de fijación de la parte frontal será tan elevado que es de prever un nivel de ruidos muy elevado.

Pero no es este el primero ni el último de los cascos “tecnológicos”. Ya en 2013 la empresa rusa Livemap tenía en desarrollo un casco con pantalla “hud” translúcida que proyectaría información en la visera. En su diseño participaron varias instituciones y fundaciones tecnológicas rusas. Comenzaron una campaña de crowd funding y está previsto que en 2015 comienze la venta en Europa. El casco costará cerca de 2000$ pero haciendo ahora la reserva sale en 1500$.

Vista desde el interior del casco Livemap

Vista desde el interior del casco Livemap

Tenemos, por último, al que pretende ser la gran estrella de los “cascos inteligentes”, el Skully AR-1 cuya recaudación crowd funding para la puesta en producción superó ampliamente las expectativas. Al igual que el Livemap viene equipado con lo último en tecnología, incluyendo cámara de visión posterior, GPS, telefonía o Bluetooth.

Detalle de la cámara trasera del Skully

Detalle de la cámara trasera del Skully

A la vista de estos inventos, que no lo son tanto sino implementar lo que ya existe en un casco, otros artilugios como los cascos con retrovisor se quedan obsoletos antes siquiera de entrar en producción.