Mes: mayo 2016

Puente romántico y barato en la Costa Azul

El mes de mayo es perfecto para hacer una escapada con tu pareja o familia, en la mayoría de las comunidades autónomas tienen al menos un puente en este mes, también  hace una temperatura ideal para viajar ya que no hace mucho calor ni tampoco hace frio, es el ambiente primaveral más idóneo para poder disfrutar de las vacaciones. El problema de los puentes es que la duración es muy corto, asique hay que seleccionar qué actividades y que lugares nos gustan más. Con internet esta tarea es muy sencilla ya que puedes ver con antelación los hoteles, restaurantes, actividades de ocio y lugares que visitar. Otra de las ventajas que ofrece internet es que se encuentran ofertas con las que se consiguen viajes muy baratos. En mi caso  hace tiempo descubrí una página de internet que es como una guía turística sobre Francia, en ella hay una pestaña donde puedes ver los planes más románticos o baratos de la zona.

El viaje que hicimos fue a la región de la Costa azul , situado al sureste de Francia, está dividida en dos departamentos; Var y Alpes Marítimos. Alquilamos un coche y nos alojamos en dos hoteles diferentes. El primero de ellos fue el Hotel Le flore, ya que era de los más baratos de la zona y se encontraba a tan solo 36 km de Saint Tropez,ciudad en la que hay que pasar un día como mínimo para poder conocerla. Aprovechamos el viaje de camino al departamento de los Alpes Marítimos para pasar el día en  la ciudad de Saint-Raphaël , famosa por sus playas de arena fina y sus casinos. Más tarde pasamos por el El macizo del Estérel que se encuentra en la carretera y cuenta con unos miradores donde poder admirar los rojizos acantilados.

El macizo de Estérel

El segundo hotel en el que nos alojamos fue en el Hotel Albert 1er situado en la ciudad de Cannes, este sitio también es obligatorio visitarlo y es famoso internacionalmente gracias al  prestigioso festival Internacional de Cine que se celebra en el mes de Mayo. Esta ciudad cuenta con excepcionales playas, preciosos  paseos y tiendas de lujo. Una de las ciudades que más me gustó visitar fue Niza, es la capital de la Costa Azul y en donde se pueden visitar museos y playas, además cuenta con restaurantes con un precio asequible como Le Bistroy  o Académie Culinaire Esccom ambos de cocina francesa y de alta calidad. Para terminar el puente de la mejor manera encontré un paseo en Barco de Cannes a Isla Santa Margarita, una isla paradisiaca donde poder pasar el día paseando, visitando la sala de los acuarios , su museo y su Fort Royal.En la página encontrarás su excepcional precio y los horarios .

 Niza

Puerto de Niza

La gastronomía de la costa azul es famosa por platos como la ratatouille, el estofado nizardo , la ensalada niza y la sopa al pistou. Lo mejor es enterarse antes de cuáles son los ingredientes que componen  estos platos ya que si no sabemos francés la comunicación será más complicada, y así de esta forma nos aseguramos de que nos vayan a gustar. Por lo general encontré muchos restaurantes de cocina francesa, de alta calidad y a un precio asequible en los lugares que visitamos asique te animo a viajar y a conocer un poco más los países que te rodean, ya que no hay que no hay que tener mucho dinero para poder hacerlo.

Aventurerinos 2016

Cuando Juan y Fran me propusieron dar una charla en Aventurerinos 2016, en Cangas del Narcea, lo primero que pensé fue “y ahora, ¿qué les cuento yo a estos?”. Porque viniendo Josín Castro a hablar de su viaje a Chernobil y Raúl Sanz a ilustrarnos sobre sus viajes a India, mis cuitas de andar por casa se quedaban un poco pequeñas. Así que, guiado por el afán de instruir divirtiendo, decidí contar cómo me lo monto para obtener los fondos necesarios para llevar a cabo un viaje “aventurerín. Y claro, una vez que tienes el dinero hay que buscar compañeros de viaje, así que les conté cómo me busco la vida para encontrar compañeros de aventuras. Todo ello perlado de anécdotas, consejos inaplicables y situaciones más o menos jocosas.

Aquí os dejo la ponencia presentada por Fernando “Gas”, el de Caballos de Metal. No se oye muy bien pero seguro que el año que viene (que no hablo yo) se oye perfecto.

Podcast: Vuelta al mundo, Faros, Europa y Grandes Viajeros

Con más de 15 días de adelanto sobre la fecha prevista, aquí llega el programa número 53 de Viajo en Moto. Es para compensar la falta de programa a principios de junio, que me voy a recorrer el universo cercano y no podré grabar.

Hablaremos con Alberto Ballesteros, que salió hoy a dar la vuelta al mundo, con Ferreira y David, que están haciendo un viaje de 20.000 km. por Europa, con Álex Mora, que nos contará el Desafío entre Faros y estrenamos reportera: Olga Ferro, que se ha ido al Encuentro de Grandes Viajeros en Lleida.

Olga nos trae a Patrick Good, que recorrió Sudamérica en el año 1978 durante cinco meses, a Lluis Pont, que anduvo en los ochenta transitando por África en Vespa. También, después de muchos meses, viene a Viajo en moto Miquel Silvestre, dándonos un par de exclusivas jugosas y Lluis Oromí, organizador del encuentro este año.

Vuelta al mundo, a Europa, entre Faros y Grandes Viajeros

Hablamos con Alberto ballesteros, que salió a dar la vuelta al mundo el 16 de mayo, con Ferreira y David, que están haciendo un viaje de 20.000 km. por Europa, con Álex Mora, que nos contará el Desafío entre Faros y estrenamos reportera: Olga Ferro, que se ha ido al Encuentro de Grandes Viajeros en Lleida. Olga nos trae a Patrick Good, un motorista que recorrió Sudamérica en el año 1978 durante cinco meses. También a Lluis Pont, que anduvo en los ochenta transitando por África en Vespa. Contamos, a su vez, con la presencia, después de muchos meses, de Miquel Silvestre, dándonos un par de exclusivas jugosas y Lluis Oromí, organizador del encuentro este año.
La música corre a cargo de The Bonobos, Jazzymuté, Baro Biao, Radio Utopia, Xera y The Gasoline Brothers.

Podcast: Aventurerinos de Postín

Aventurerinos de andar por casa, gente especial en su mundano existir, así somos los Aventurerinos y así os lo vamos a contar en el evento que se ha preparado en Cangas del Narcea, en el Occidente de Asturias. Juan Berguño y Fran Rojo nos hablan de lo que están preparando para el 21 de junio en la Villa de la Pólvora: un encuentro de amantes de los viajes en moto y del jolgorio, una reunión en la que ponentes y público formamos parte de la misma tribu de enamorados de las dos ruedas.
Stacy ha conseguido engañar la Charly Sinewan, que bien parece que ya forma parte del staff del programa, para que nos cuente lo que han dado de sí estos cinco años de viaje por África y para que nos desvele sus próximos planes en América. El “amigo de los niños”, el viajero entrañable y querido por todos, nos habla de la moto, del material, de su “costa a costa” por los EE.UU., todo sin perder la ocasión de meterle buenas puyas al presentador y conductor del podcast.
Además Toni Trotacaminos nos presenta a su moto, una Suzuki vStrom que ya pasa de 240.000 km sin incidencias reseñables.
Finalizamos este capítulo 52 del mes de mayo de 2016 con una charla “a la vera´l Cabu Peñes, xunto a la mar
Todo ello perlado de las intervenciones dicharacheras de los oyentes y los jocosos comentarios del irreverente podcaster que firma todo esto.
La música elegida para amenizar esta fiesta, por orden de aparición, corre a cargo de:

King Charles – Bam bam
The Shins – New slang
Lhasa – Con toda palabra
Jailbirds – Behind sapphire
Las Buenas Noches – La sed
Sound Roll – tap the claps
Mike Oldfield
Whe Are FM – God save the DJ
Nectas – My darling, my true love
Los Lunnis – Mi moto
The Egotwisters – Many assholes final
Bella Ruse – Push one

Aventurerinos de Postín

Aventurerinos de andar por casa, gente especial en su mundano existir, así somos los Aventurerinos y así os lo vamos a contar en el evento que se ha preparado en Cangas del Narcea, en el Occidente de Asturias. Juan Berguño y Fran Rojo nos hablan de lo que están preparando para el 21 de junio en la Villa de la Pólvora: un encuentro de amantes de los viajes en moto y del jolgorio, una reunión en la que ponentes y público formamos parte de la misma tribu de enamorados de las dos ruedas.
Stacy ha conseguido engañar la Charly Sinewan, que bien parece que ya forma parte del staff del programa, para que nos cuente lo que han dado de sí estos cinco años de viaje por África y para que nos desvele sus próximos planes en América. El “amigo de los niños”, el viajero entrañable y querido por todos, nos habla de la moto, del material, de su “costa a costa” por los EE.UU., todo sin perder la ocasión de meterle buenas puyas al presentador y conductor del podcast.
Además Toni Trotacaminos nos presenta a su moto, una Suzuki vStrom que ya pasa de 240.000 km sin incidencias reseñables.
Finalizamos este capítulo 52 del mes de mayo de 2016 con una charla “a la vera´l Cabu Peñes, xunto a la mar”
Todo ello perlado de las intervenciones dicharacheras de los oyentes y los jocosos comentarios del irreverente podcaster que firma todo esto.
La música elegida para amenizar esta fiesta, por orden de aparición, corre a cargo de:

King Charles – Bam bam
The Shins – New slang
Lhasa – Con toda palabra
Jailbirds – Behind sapphire
Las Buenas Noches – La sed
Sound Roll – tap the claps
Mike Oldfield
Whe Are FM – God save the DJ
Nectas – My darling, my true love
Los Lunnis – Mi moto
The Egotwisters – Many assholes final
Bella Ruse – Push onel

Libro: Nómada en Samarkanda

Nómada en SamarkandaEstas últimas semanas el término “aventura” me sale por las orejas y este libro, Nómada en Samarkanda, de Miquel Silvestre ha conseguido, en sus primeras 25 páginas, que la aventura me rechine. Tantas veces nombra la palabra “aventura” que bien parece que quisiera hacer una parodia en lugar de glosar sus andanzas. Creo recordar que salían a dos “aventura” o sus variantes, por página.

Una vez superado este trance comienza el viaje y se torna bastante monótono en los primeros kilómetros. Es como si el autor tuviera que escribir el libro por encargo en lugar de hacerlo por inspiración literaria. Ignoro si esto es así o no pero el resultado de las primeras páginas no engancha al lector con un texto a la altura de lo que se espera de Miquel. A pesar de que es correcto escribiendo y maneja el idioma con soltura, cae en el error de los kilómetros vacíos de contenido y la anécdota insulsa (cuando no exagerada). Tanto que hasta la página 80, cuando se encuentra con su novia en Estambul, el libro me resulta bastante falto de interés.

Algo que ha llamado poderosamente mi atención es la cantidad de errores ortográficos y tipográficos que salpican los capítulos, máxime cuando Silvestre afirma, en la página 140, que Miguel de Cervantes es un “escritor regular, aunque un gran novelista”. No me esperaba, porque no nos tiene acostumbrados. Encontrarme faltas de ortografía, textos repetidos y cierta descoordinación, sobre todo en los últimos capítulos, es algo que se puede perdonar en una autoedición de principiante pero no en alguien que dice de sí mismo que es escritor.. Creo que, en general, le faltan algunas horas de edición.

En cuanto a la historia en sí, la narración está llena de altibajos que alternan al Miquel que conocemos, activo, duro y dinámico, con el Miquel didáctico que nos describe el devenir histórico de los países que atraviesa, con la Wikipedia como alma mater. Ignoro si la labor de documentación proviene de la enciclopedia más famosa de la red o de libros de consulta pero el resultado viene a ser el mismo: un compendio del saber que resulta un tanto repipi en ocasiones y que relega a un segundo plano la verdadera historia: el viaje.

Echo en falta confesiones como las que me encontré en La Emoción del Nómada, el libro que escribió con ocasión de su anterior viaje por estas mismas tierras de Oriente. Aquí tenemos a un Miquel mucho más banal y macarra, pagado de sí mismo en ocasiones y con la constante necesidad de contarnos que está de vuelta de todo. “Me sobran huevos para esto y para más”, dice. Consigue, a veces, identificarse con la imagen de chulo y prepotente que le atribuyen muchos de sus detractores. Y, de paso, dejar al lector con cara de póquer cuando cae en lo que yo llamo “síndrome del viajero de la hostia” que consiste en diferenciarse de forma bien clara de los que muchos denominan despectivamente “turistas”. Es como si por el hecho de viajar en moto, aunque sea con la cartera bien repleta, tuvieras un status especial en el ecosistema del turisteo. Eso, cuando viajas con un presupuesto de 100€ diarios, tal y como nos cuenta, resulta un tanto contradictorio.

Al final, en un epílogo que más bien parecen galeradas, consigue elevar el tono por momentos y enganchar de nuevo al lector pero, en líneas generales es un libro prescindible,  escrito “porque tocaba”, con fallos garrafales que no me esperaba en alguien de la talla de Miquel Silvestre. Me comparé el siguiente y olvidaré que he leído este.

¿Por qué escribo tutoriales?

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Me comentaba en Twitter un amigo, en tono jocoso, que si ya era un experto para hacer tutoriales por haber cambiado el amortiguador una vez. En realidad no había leído mi último tutorial porque, tal y como explicaba, ya era la segunda vez que cambiaba el amortiguador trasero.

La pregunta, a pesar de ser una broma sin mala intención, me dio que pensar. ¿Por qué hago tutoriales? En realidad no me dedico a ello, simplemente, cuando hago alguna tarea inusual en la moto, a veces la documento, sin que a eso se le pueda llamar tutorial en sensu stricto, aunque luego me permita la licencia de llamarle “tutorial”. En otra de mis páginas también hice varios de estos “reportajes educativos” por llamarlos de otro modo. Manejo de mapas, creación de contenidos en la nube y otros temas de corte profesional. Tampoco soy  un experto en esos temas pero los domino con la soltura suficiente como para explicárselo a cualquiera.

No me autotitulo experto como tampoco me autotitulo aventurero, pero hay cosas que sé hacer y no me produce rubor decir que sé hacerlas. Puedo ser muy humilde si me da la gana pero lo que no tengo es falsa modestia.

Volviendo al tema, ¿por qué hago tutoriales, sin ser experto?

Considero que compartir conocimientos es algo inherente al ser humano. Nos define como especie y ha posibilitado que hayamos llegado al lugar en el que estamos ahora. Internet vino a democratizar el conocimiento, a posibilitar la tarea de compartir el saber popular y experiencias de forma masiva sin la intermediación de terceros que coartaran ese trasvase informativo. Yo me sumé a la red de redes en el año 1994 y desde entonces me he dedicado a compartir mis conocimientos y los de otros a través de los distintos medios que había disponibles en cada momento. Estoy imbuido de ese espíritu pionero de la Internet de entonces y creo en la utilidad de la red más allá de vender objetos. Si quitamos de la ecuación a los millones de personas que volcamos contenido (sea más o menos útil) ¿qué es lo que nos queda? Escaparates, vendedores de productos a una masa acrítica que no obtendrá más información que la que le quieran dar las grandes corporaciones con el único objetivo de obtener beneficios.

¿Por qué hago tutoriales? Porque, los que verdaderamente son expertos no los hacen. Así de sencillo. El especialista en equilibrado de neumáticos no te contará los secretos de su trabajo, como tampoco lo hará el experto en muchos otros “secretos” de la mecánica. Siempre habrá una disculpa: no sé hacerlo, no sé transmitir, no escribo bien, no tengo tiempo… o no me da la gana de enseñar a los demás las cosas que yo sé. Nada que reprochar, faltaría más que cada uno tuviera que explicar todo lo que sabe en la red…

Pero lo que está claro es que, sin todos los creadores de contenido esto de internet sería un lugar inútil, un catálogo enorme en el que no habría nada de utilidad. Los más antiguos recordarán como era Infovía, la red precursora de Internet en España: un burdo escaparate dedicado a empresas que murió por su propia inutilidad.

Así que, si me permiten, seguiré haciendo tutoriales, haciendo podcast, contando mis desvaríos y compartiendo mis conocimientos porque, por exiguos que sean, siempre habrá a quien le resulten de utilidad. Y no solo eso, animo a todos a compartir sus conocimientos en la red, a dar la receta de la tarta de la abuela, a enseñar a encuadernar un libro o a explicar cómo se cambia un amortiguador de una moto.

Tutorial: cambio de amortiguador en Suzuki vStrom Dl 650

Mantener las suspensiones de la moto en buen estado es garantía de una conducción placentera y segura. No solo absorben los baches y las irregularidades del terreno sino que son responsables de mantener la estabilidad de la moto y el aplomo de la misma. Cuando la vStrom cumplió los 100.000 Km cambié el amortiguador porque, a pesar de no notar ninguna molestia, tantos kilómetros con equipaje o viajando a dúo pasan factura. En aquel momento me hice con uno de segunda mano con 20.000 km que me costó poco menos de 90 €. Aguantó 70.000 Km más pero comenzó a dar síntomas de fatiga. La moto dejó de comportarse de la forma en que estaba acostumbrado, haciendo un leve flaneo en curvas rápidas y amplias a más de 110 Km/h. Es una sensación ciertamente desagradable que no experimentaba desde mis tiempos con la Suzuki Intruder americana.

Decidido a cambiar o reparar el amortiguador escribí varios emails a empresas de reparación y venta de amortiguadores de moto, cinco para ser exactos. De las cinco empresas contestaron tres. De MDX Suspensión no obtuve respuesta, lo mismo que de Motoverde, S.L. Factory Suspensión contestó diciendo que estaban en Albacete en el C.E.V. pero no volví a saber nada de ellos. Como es natural, yo soy el cliente y no volví a insistir con ninguno.

Amortiguadores de Moto, de Sevilla me contestó, muy amable y muy rápido, interesándose por el asunto. Me reparaban el amortiguador viejo, que es lo que estaba buscando, con un sustancioso descuento como patrocinio de la página. Me parecieron muy serios y responsables, no solo por el hecho de que me hicieran un descuento sino porque se preocuparon de contestar en tiempo y forma. Llevan 30 años dedicados a las suspensiones.

Al final opté por la oferta de Hagon, una marca de amortiguadores europea, del Reino Unido, que me ofreció un amortiguador nuevo en lugar de reparar el viejo. Gerard Van Nierop lleva en España desde 1984 y desde 2001 es el importador oficial de Hagon. Había colaborado con Álex y conmigo en nuestro viaje a Turquía.

Gerard, después de preguntarme mi peso, la altura y si viajaba con equipaje, solo o en compañía y un montón de cosas más, me envió un amortiguador hidráulico ajustable con equilibrio automático entre compresión y extensión. La pre-carga de muelle es regulable mediante una tuerca grande y viene con un vástago de 18mm de diámetro para darle buena estabilidad. En el interior el pistón de 38mm de diámetro se mueve en una cámara de aceite la cual tiene una carga de nitrógeno que se separa del aceite mediante un separador flotante. Además lleva un mando  remoto para ajustar la pre-carga de muelle. Este dispositivo permite variar la pre-carga de muelle según necesidad sin tener que emplear herramientas y en muy pocos segundos.

La Obra.

Desembalaje y comprobación de medidas con otro amortiguador viejo, no vayamos a tener alguna sorpresa cuando esté todo desarmado.

Amortiguador Hagon

Quitar rueda

Lo primero que hice fue quitar la rueda trasera para tener acceso al amortiguador y porque, sin quitarla, resulta imposible cambiarlo. Al acceder me di cuenta de que hace mucho tiempo que no lavo los bajos de la moto: todo estaba pringado de grasa negra y me dio mucha vergüenza. Opté por no contar a nadie de mi entorno este detalle de higiene distraída.

Una vez superada la fase del rubor y con las primeras manchas en las manos, retiré el tornillo pasante que sujeta las bieletas para poder acceder al otro tornillo pasante, el que sujeta el amortiguador por abajo. Llave vaso nº 17 y presión con el pie.

Biletas amortiguador   Bieletas

Cuando las bieletas están sueltas estas se descuelgan hacia el suelo y se puede acceder al otro tornillo que acabo de mencionar, el que sujeta el amortiguador. Opcionalmente se puede rociar toda la zona con algún desengrasante para no parecer un guarro si te da por hacer un tutorial.

Ahora hay que quitar el tornillo pasante que sujeta el amortiguador. Llave de vaso nº 14, un poco de fuerza y fuera tornillo. Si hemos tenido la precaución de limpiar la zona de trabajo no tendremos las manos llenas de mierda. No es mi caso, el quitagrasas de la cocina no es efectivo en cortos lapsos de tiempo. Me levanto y rocío las manos con el quitagrasas de la cocina.

Amortiguador

Nótese que señalo los tornillos de la izquierda: los del otro lado corresponden al vástago y no es el sitio correcto para aflojarlos porque la llave no hace mordaza y los podemos dañar. Extraermos el pasante y el amortiguador queda libre en su zona inferior.

Bieletas sueltas

Nos levantamos trabajosamente entre ayes y lumbalgias. Eso siempre y cuando no dispongamos de un elevador hidráulico en cuyo caso, no sé qué haces leyendo este tutorial porque se supone que ya eres un “pro”. Vamos a soltar el pomo del mando de pregarga. Este chisme es el que regula la “dureza” de la suspensión. Con él regulamos la carga a la que está sometido el muelle antes de trabajar (el muelle, se sobreentiende). Al darle vueltas a la rosca alargamos o acortamos la longitud del muelle y, por ende, su recorrido antes de hundirse. Influye un poco en la altura de la moto pero lo más importante es que, si está muy blanda, es decir, con poca precarga, la moto se va a mostrar bailona y si está muy dura, con mucha pregarga, nuestra espalda se va a resentir en los baches. Como este amortiguador me lo han hecho para mi peso (estoy en el ideal) y para mi altura (soy de estatura contenida), voy a estar en la gloria.

Llave de vaso, o de “pipa” que dice mi padre, y soltamos el pomo.

pomo de precarga

Ahora vamos a soltar el amortiguador por la parte superior. Como no tenemos ganas de desarmar media moto porque somos de naturaleza inquieta y hay más cosas que hacer, retiramos la caja de fusibles para acceder, en precario, al tornillo pasante superior. Está situada en el lugar donde aparece el recuadro rojo.

Zona superior del amortiguador

Aún con la caja suelta no es sencillo aflojar el tornillo porque hay muy poco espacio y, como he dicho, no estamos dispuestos a quitar más que lo imprescindible. Así las cosas, nos armamos de paciencia, de una llave de carraca con vaso del nº 14 y poco a poco, aflojamos con cuidado de que no se nos escape la mano contra el depósito con doloroso estrépito. No fue posible. Se oyen ayes y lamentos vacuos que se escapan, arrastrándose con una leve letanía murmurada.

Amortiguador

Una vez realizada esta operación y relativamente indemnes, extraemos el amortiguador viejo por el único lugar posible, por abajo. Como seguramente nos hayamos olvidado de soltar la presa que sujeta el cable del mando de la precarga, la soltamos , mirando hacia los lados a ver si alguien se ha percatado de nuestro lapsus. Estamos solos, nadie nos ha visto e interpretamos esto como un triunfo de la pericia.

Colocamos el amortigador viejo sobre la mesa de trabajo para que, si viene alguien a hacernos una visita, se de cuenta de que somos unos manitas de primera. No llega nadie. Interpretamos esto como un fracaso en la previsión de acontecimientos.

amortiguador_viejo

Ahora solo nos resta colocar el nuevo amortiguador siguiendo los pasos en orden inverso. Puede ocurrir que la cabeza no ajuste perfectamente en el hueco disponible. En ese caso tiramos de lima o lija y rebajamos un poco hasta que ajuste perfectamente.

Y ya tenemos la amortiguación trasera lista para, después de quitar toda la grasa de las manos, ir a la manguera más cercana provistos de quitagrasas y dejar la moto como una patena. Ah, sí, y dar una vuelta.

El poder de las chicas

motorcycle_chick_sketch_by_jamescreationsEn estos tiempos en los que se habla tanto de machismo, de sexismo y de igualdad, nadie queda fuera de alguna etiqueta. El mundo de la moto no es ajeno a estas desigualdades y todos sucumbimos al separar por sexos ciertas actividades. Pongamos un ejemplo.

Tienes un viaje en mente, uno de esos viajes en moto dignos de patrocinar pero que necesitan tener detrás unos cuantos miles de seguidores que avalen tu proyecto a la hora de ponérselo delante a cualquier empresa. Tienes tu moto, tu idea y todo lo necesario para salir a conseguir el dinero pero, chico, la cosa cuesta trabajo: te dan con la puerta en las narices en todas partes. Ah, espera, que eres una chica… la cosa cambia. No solo escucharán tus propuestas (a veces con cara de querer follarte) sino que vendrás avalada por un montón de miles de seguidores que lo son por el único hecho de que seas una mujer.
El mismo viaje necesitará cuatro o cinco veces más apoyos, más seguidores y más gancho si quien lo va a realizar en un hombre. Así son las cosas. Da igual que te avalen lustros de experiencia, que hayas viajado haciendo el pino en la moto o que tu proyecto sea de mucha más calidad: si eres un tío procura que tu competencia a la hora de conseguir patrocinios no sea una mujer porque lo vas a tener crudo.

Una vez en marcha, si quien maneja la moto es una fémina, su penetración mediática va a ser infinitamente superior que si el que conduce es un hombre. No hace falta juzgar la calidad del trabajo, ni siquiera me planteo eso. Los dos pueden hacer lo mismo con igual solvencia pero la repercusión de lo que haga la chica va a se mayor. Y esto es machismo. Ese tipo de machismo que algunas fomentan y del cual se aprovechan sin ningún tipo de rubor porque, en este caso, ser tía es una ventaja. Es el machismo de los que que se hacen seguidores de un tía, simplemente, por que está buena. Da igual si su proyecto es más o menos atractivo, si nos lo cuenta con mayor o menor gracia: ella es mujer y eso es motivo suficiente para seguirla aunque su trabajo sea mediocre.

¿Qué pasa con esto? Pues el primer daño es para la protagonista, que siempre tendrá la duda de si la siguen por lo que dice, por lo que hace o por sus tetas. El segundo es para quien tiene un proyecto de viaje serio y atractivo, que va a quedar eclipsado por el relumbrón de la feminidad. Y el tercero es para toda la sociedad, que seguimos persiguiendo culos y tetas desde que el mundo es mundo y nunca llegaremos a una sociedad igualitaria.

Yo lo tengo muy claro: hombres y mujeres no somos iguales, nunca lo seremos y, mientras nosotros tengamos en nuestra impronta genética la necesidad atávica de echar un polvo, las relaciones entre hombres y mujeres seguirán, básicamente, igual. Por caminos cada vez más civilizados, desde luego, pero con los mismos objetivos de siempre: ellas siendo conscientes de su poder y nosotros creyendo que lo tenemos.