Mes: agosto 2016

La venganza de Vishnú

Me paso la mayor parte del año sin incidencias de salud reseñables. Quizá algún que otro malestar los sábados por la mañana debido a excesos imprescindibles la noche del viernes pero, en general, nada que no se cure con un poco de automisericordia e ibuprofeno. Ni me siento orgulloso ni dejo de estarlo, son cosas de la vida esto de los malestares pasajeros y cosas del carácter, esto de tropezar una y otra vez en la misma piedra. Así que, hace unos días, cuando me vi poniendo vacunas en en centro médico, me parecía estar asistiendo a una ceremonia dawut, a algún tipo de ritual mágico antes de un viaje iniciático. Allí estaba yo, con los ojos entrecerrados y ánimo nervioso, esperando a que Encarna, la ATS, me administrase una punzada cercana a lo letal que me llenaría de dolor y angustia. No hubo nada de eso. Un par de pinchazos muy soportables y me convertí en inmune a las fiebres tifoideas, a la hepatitis A y, de propina, a la B.

Salí de la consulta con una gran sensación de omnipotencia, superior a cualquier mal y dispuesto a pasearme por India ajeno a cualquier enfermedad, virus, bacteria o miasma conocida. Entre eso y el estado de calma general en que me encuentro en las últimas semanas, parecía que el orbe entero estaba a mi disposición. Pero cómo pueden cambiar las cosas en apenas unas horas… De ser el rey del mambo y estar preparando el equipaje para un mes en la India, he pasado a perder el favor de los dioses y, a menos de 24 horas de salir, los males me acogotan en conjunto.

Ayer, martes de gaita y desenfreno, hubo excesos, como siempre. Hoy me duele la cabeza. Eso no sería nada si no fuera porque además tengo un espantoso dolor de garganta y en coalición perniciosa, una crisis hemorroidal que me impide el normal desarrollo de la vida. ¿Cómo- inquiero- voy a hacer mañana 500 km en moto hasta el aeropuerto de Bilbao? ¿Tendré que ir sentado de lado?

El día antes de partir en busca de la espiritualidad al país de la espiritualidad, Vishnú se ceba en lo más pudendo de mí regalándome incomodidades inconfesables y molestias vergonzantes.

En otro orden de cosas, el equipaje está casi listo: cuatro camisetas, dos pantalones, unas chanclas y una rebequita por si refresca. En el apartado tecnológico, el smartphone, la cámara de fotos y un teclado inalámbrico. Eso es todo. Ni GPS, ni GoPro, ni laptop, ni cacharrería variopinta. Vamos, que no me da ni para hacer un artículo tipo “las cosas imprescindibles que llevamos los viajeros-de-la-hostia”

India, aunque sea con paso renqueante y alma de dubitativo sedente, allá voy!

hemoal-pomada-rectal-30-g

Los tres expatriados

Para este tórrido final del mes de agosto os traigo tres entrevistas muy frescas:

Lorenzo Bonora, de Helloriders.es que nos habla de su página de itinerarios en moto y, además, nos cuenta los pormenores de su pasión por los viajes.

Ricardo Fité viaja de forma compulsiva y, además de haber estado en Irán o Kiyikistán, ya van cinco veces que se pierde por Rusia atraído por el aroma perfumado del vodka.

Para terminar con este programa que sobrepasa las dos horas, por fin los planetas se han confabulado y conseguí que Charly Sinewan, o Carlos García como ahora se hace llamar, atendiera a mis súplicas y se dignara a concederme una entrevista.

La música que ameniza a todos estos astros corre a cargo de:

Alamedasoulna

Figli di madre ignota

Twin Forks

Autoheart

Bad Bad Hats

Bross

Fun

George Ezra

Playlist del podcast en Spotify

Los tres expatriados

Para este tórrido final del mes de agosto os traigo tres entrevistas muy frescas:

Lorenzo Bonhora, de Helloriders.es que nos habla de su página de itinerarios en moto y, además, nos cuenta los pormenores de su pasión por los viajes.

Ricardo Fité viaja de forma compulsiva y, además de haber estado en Irán o Kiyikistán, ya van cinco veces que se pierde por Rusia atraído por el aroma perfumado del vodka.

Para terminar con este programa que sobrepasa las dos horas, por fin los planetas se han confabulado y conseguí que Charly Sinewan, o Carlos García como ahora se hace llamar, atendiera a mis súplicas y se dignara a concederme una entrevista.

La música que ameniza a todos estos astros corre a cargo de:

Alamedasoulna

Figli di madre ignota

Twin Forks

Autoheart

Bad Bad Hats

Bross

Fun

George Ezra

Mi carretera está de moda

Mi carretera está de moda. En realidad no es mi carretera, que es de todos, pero es la que llevo recorriendo desde que tengo uso de memoria, la que he transitado miles de veces para salir o entrar en mi zona de confort. La tengo muy rodada. Me conozco cada curva, cada bache, cada rincón recoleto desde el que puede olerse la resina de los pinos recalentada por el sol, cada viraje en la umbría donde las hojas de castaño se acumulan cada otoño. Allí abajo, en el mirador de La Ballena, hay cuatro curvas enlazadas que no te dejan mirar al vacío porque las das a toda leche y con el culo apretado. Y antes, mucho antes, cuando vas dejando atrás la Asturias de “ye” y coronas el Puerto del Palo ya vislumbras la inmensidad. Lo que E. Marcos Vallaure bautizó una vez como El Continentón. Desde el Palo se ve un continente y se adivina el contenido.

Bajas el puerto mirando de soslayo tu sombra el el talud y evocando la majestuosidad del mundo más inmediato mientras el sol se pone por Fisterra, que lo la ves pero la presientes. Y luego sigues con esa ensalada de curvas hasta Grandas y justo antes de llegar al pueblo, desde la Curva de El Marco, alternas la segunda y la tercera marcha solo por darte el gusto de escuchar como el motor sube de vueltas en estos dos kilómetros de asfalto retorcido. Y hay abedules y robles y tilos y pinos gallegos y de los otros y helechos que huelen a helecho y a frescor divino. Cuando llueve, que es muchas veces, dejas que las gotas golpeen el casco y formen una sinfonía epiquísima que suena solo para ti.

Tendrás que esquivar algún peregrino, claro. Se empeñan en vestirse de verde o de negro y avanzan como una legión de refugiados en pos de un mundo mejor. Un día habrá una desgracia, se ve venir. Luego te los encontrarás en el pueblo, en chanclas y con andares dubitativos, que parecen muertos vivientes, y estarás contento de que estén ahí, como un crisol de culturas que va dejando su poso en cada uno de los habitantes.

En primavera llegarán hordas de motoristas. En bandadas de tres y de cinco, en grupos poco numerosos porque esta carretera se disfruta en la intimidad. Mucha BMW y muchos ingleses que desembarcaron en Santander hace unos días y se van a Santiago. Verás motos cargadas de maletas enfrente de La Reigada y pensarás si no es un buen sitio para tomar una sidra bajo la parra. Incluso puede que llames a tipo ese de los podcast, que vive por aquí cerca.

Y cuando hayas visitado en Museo y dejes Grandas atrás, lo bueno no parecerá tener fin porque las curvas nobles del Puerto del Acebo no serán más que un preludio exquisito de las de A Lastra. Son curvas que te hablan, yo mismo lo he comprobado. Curvas que te desean buen viaje y que te acarician con un tacto aterciopelado que tiene un no se qué de sensual. Y danzas con ellas. Te vuelves loco de placer lanzando la vista hacia los Ancares, a los montes de Navia de Suarna y Cervantes, allí al fondo. Deseas conocerlo todo y tener tiempo para volver a explorar esas montañas donde, a buen seguro, hay carreteras lentas y deliciosas que nadie conoce. Claro que las hay. No te lo preguntes ni por asomo. Carreteras intransitadas por las que pasaréis tú y cualquier otro tú en todo el día. Pueblos en los que el tiempo ni siquiera se molestó en detenerse porque el tiempo aquí hace muchos años que pasó de largo y se olvidó de volver.

Antes de llegar a Lugo te habrás cansado de rectas, de las cinco. Entonces pensarás que eres afortunado por haber recorrido una de las carreteras más hermosas que hayas visto y estarás deseando volver.

Entonces, y sólo entonces, comprenderás porqué esta carretera está de moda.

El Palo

Pedalea Búfalo, pedalea!

Hace años que conozco a Fernando, aka “El Búfalo“. Me llamó la atención, por aquel entonces, el viaje que estaba realizando alrededor del mundo en una moto vieja, muy de tirado, y con patrocinios locales. Iba contándolo todo en un blog muy mal diseñado (en realidad era pésimo) con una soltura y un desparpajo muy al estilo Cádiz. Colaboré en darle difusión a su viaje porque el tipo me cayó bien desde el primer momento y me parecía una lástima que la comunidad motorista apenas si supiera de su existencia. Luego, poco a poco, fui conociendo algunos entresijos de su dilatado periplo por el mundo y cuanto más conocía, más me gustaba. Quedé prendado de él. No sé si será por su desvergonzado desparpajo, por esa forma de vivir la vida con aparente despreocupación o por su buen humor casi permanente, pero el caso es que tiene mi devoción garantizada.

Después de un montón de proyectos estrambóticos, alguno un tanto absurdo todo hay que decirlo, me sorprendió con un proyecto benéfico. Y no era una causa solidaria para figurar, que va. No necesitó de grandes viajes ni de palabras grandilocuentes para movilizar a un montón de gente y motivarlos para que aportasen dinero para ayudar a rehabilitación de Alba. No anduvo dando la paliza por las redes sociales con su reto ni necesitó ponerse ninguna careta de salvador. Soltó su desafío en Facebook de sopetón y todos aplaudimos las formas y el fondo. El fondo, ese gran fondo.

Y ahí lo tenemos dando pedal, contándonos que se va a ir a cagar cuando termine el vídeo o que tiene la “caseta” rota. Da igual. Búfalo puede contar cualquier cosa porque tiene mucho de eso que llamamos “inteligencia emocional” y consigue que empaticemos con él desde el primer “pisha”. Todo un personaje que no necesita crearse uno impostado para parecer lo que no es. Porque él es así, con su punto de ternura y su carácter atolondrado, con potente imán y su entusiasmo constante, con su falta de previsión y con ese mirar a la vida de frente con la firme convicción de que todo va a salir bien. Y con todo ese montón de altibajos y contradicciones que, sin darnos cuenta, hacen que deseemos que se quede un rato más.

Ánimo Fer, pedalea por mi, viaja, sueña y vuela. De lo otro, ni hablamos.

El búfalo

Tirar la moto en paracaídas

Los ejércitos, y las guerras en particular, han sido siempre un motor poderoso para la innovación y después de cada contienda importante hay avances tecnológicos de gran calado. El “avance” que supuso la Segunda Guerra Mundial en este sentido es indiscutible y los tres engendros que hoy traigo a Viajo en Moto inspiraron a un ingeniero italiano para crear una de las motos más icónicas de todos los tiempos: la Vespa.

Al comienzo de la SGM el ejército italiano decidió crear una motocicleta que pudiera ser lanzada en paracaídas para que las tropas pudieran moverse con facilidad y rapidez detrás de las líneas enemigas. Para ello debían diseñar una máquina ligera, pequeña y fácil de transportar. Así fue como surgió el Volugrafo Aermoto, que entró en producción en 1943 con 600 unidades destinadas a la división aerotransportada “Ciclón”. Llegaron a construirse unas 2000 Volugrafo que fueron usadas, sobre todo, en la costa del Adriático y en el frente de Roma.

En un chasis de tubo de acero portaba un motor de dos caballos de potencia y era capaz de llegar a los 50 km/h. Disponía de un gancho para transportar un remolque de pequeñas dimensiones y carecía de suspensión. El depósito, de 9,5 litros se ubicaba debajo del asiento y montaba doble llanta en cada eje para ejercer buena tracción en pendientes.

A pesar de que, una vez en tierra, podía ser montada en solo dos minutos, el soldado quedaba expuesto al fuego enemigo a la hora de recuperar el artefacto. Por cierto, aprovecho para hacer un inciso y señalar que la Convención de Ginebra no prohíbe disparar a los paracaidistas en el aire.

La Luftwaffe le vio su utilidad al cacharro y comenzaron a usarlas en varios frentes a la par que los ingleses, siempre con miedo a quedarse atrás, desarrollaron su propio modelo, la Welbike.

El parascooter o Welbike tenía la particularidad de que el depósito de combustible estaba a la misma altura que el carburador con lo cual no se alimentaba por gravedad y había que presurizar el depósito con una bomba de aire. El ejército de Su Graciosa Majestad las usó tanto en Europa como en el Norte de África, llegando incluso a lanzar algunas unidades en el frente ruso. También participaron en la operación del Desembarco de Normandía.

Como no hay dos sin tres, EE.UU. se sumó a la fiebre motera militar y fabricaron la Cushman 53 en el año 1944. El nuevo modelo, al igual que el inglés en el que estaba inspirado, carecía de cualquier concesión a lo superfluo, prescindiendo de iluminación o suspensión. Este último detalle quedaba más o menos solventado con unos muelles bajo el asiento. La guerra no es algo cómodo, ya lo sabemos.

La Cushman montaba el motor más potente de las tres, un 242 cc. que daba una potencia de 4,6 caballos y una velocidad de casi 70 km/h. y se fabricó hasta el final de la guerra. Después, la factoría Cushman de Nebraska, aprovechó el diseño y con algunas mejoras, como la suspensión y las luces, siguieron fabricando una versión civil del scooter durante algunos años. El 1965 echaron el cierre definitivo.

Al terminar la contienda, Enrico Piaggio decidió construir una moto económica y versátil para sobrellevar los duros tiempos de posguerra. Encargó al ingeniero Corradino D’Ascanio el rediseño de un primer scooter que no le convencía del todo y Corradino, que se inspiró en las motos plegables de la Segunda Guerra Mundial para crear la Vespa.

El futuro de los drones.

Al primer motoviajero que vi usando un dron para grabar sus viajes fue a Fabián Borrero, un ecuatoriano que anda viajando por todo el mundo. Me quedé sorprendido de las posibilidades del aparato y sobre todo, de la cantidad de tomas espectaculares que se pueden hacer con él. Creo que era un modelo Phantomque le había costado casi 2000€ con todos los extras.

Luego vi los vídeos de Charly y asistí a los primeros pinitos de Martín Solana con el ingenio volador. Como juguete me encanta y si no fuera porque tengo otros gastos más importantes, me compraría uno sin dudarlo. Ahora bien, ¿qué pasará en el futuro con estos chismes? Es difícil vaticinar la evolución tecnológica y legislativa de los drones pero no es ese futuro al que me refiero. Hablo de su uso como dispositivo de grabación de vídeo.

CharlyCuando salió la GoProtodos nos quedamos impactados con aquellas imágenes en primera persona y como conseguían meternos en la acción. Tan pronto estábamos con los pelos de punta en la terraza de un rascacielos, como haciendo submarinismo en las costas de California. La acción había llegado a nuestros ordenadores.

Luego llegaron las bajadas de precios, los desarrollos de otras marcas y las imitaciones que, con mayor o menor calidad, ofrecían la posibilidad de convertirse en teletubbie a todo aquel que quisiera instalar la cámara en lo alto del casco. Y pasó lo que tenía que pasar: el que quiso se hizo con una cámara y salieron vídeos como churros. Lo que era exclusivo y original pasó a ser vulgar y pronto nos cansamos de ver vídeos de una carretera interminable que resultaban aburridos y pesados. Disponer de una buena cámara (o mala, da igual), no significa que el propietario tenga el don de editar un vídeo visualmente atractivo y entre tanta toma en primera persona terminamos por aburrirnos. Solo sobrevivieron aquellos vídeos que nos contaban algo interesante y los que eran visualmente bellos o espectaculares. Y los de los rusos, que siempre son garantía de éxito a base de batacazos.

Con los drones creo que ocurrirá algo parecido. Cada vez son más asequibles y tienen más calidad de imagen pero cuando, por precio, sea fácil para todo el mundo hacerse con uno, estaremos tan saturados de imágenes aéreas que echaremos de menos los tiempos de la foto fija. Internet en general y Youtube en particular, son el paradigma de la inmediatez y las modas duran un suspiro. Pronto este suspiro alcanzará a los drones y cada verano, nos veremos inundados de vacaciones moteras en vista cenital. Ya no nos llamará la atención ver en nuestras pantallas espectaculares montajes con imágenes aéreas porque se habrá convertido en algo cotidiano. Eso por no hablar del abuso de este tipo de imágenes que harán algunos usuarios.

Mientras llega ese momento y la industria audiovisual nos sorprende con algo nuevo, disfrutemos del espectáculo.

Libros: Cultura Custom

cultura-customTodas estas cosas de organizarse alrededor de una afición pero con unas normas estrictas me dan mucha risa. Me recuerdan a los juegos de niños donde los roles son llevados con una seriedad digna de un consejo de ministros. Al fin y al cabo no hay nada más serio que los juegos de los niños.

En torno al mundo de la moto nos encontramos, casi siempre en el mundillo ligado a lo custom, con clubs con una organización rayana a lo militar. No deja de ser un contrasentido que, enarbolando la bandera de la libertad y el desprecio por las normas de la sociedad, se afanen en dotarse de unas normas tanto o más estrictas que las mismas que dicen despreciar.

Partiendo de la base de que cada uno organiza su vida y su ocio como quiere o puede, he de decir que, si bien todo este sistema de clanes y castas me parece bastante absurdo, soy bastante mitómano y siento una gran atracción por la imagen icónica del mundo custom en general. Eso me llevó a comprar varios libros sobre la historia de los Hell´s Angels, por ejemplo, o a leerme la vida del propio Sonny Barger, además de empaparme de la cultura motorista de los “forajidos” de finales de los sesenta en los EE.UU.

Y como no dejo pasar una oportunidad de bucear en este mundillo tan peculiar me compré el libro “Cultura Custom” de Lauren Jordán, publicado en el año 2010 por Quarentena. El prólogo es de Loquillo así que no empecé con muy buen pie, supongo.

Jordán hace un repaso por los orígenes del custom, repasando los tópicos que más se manejan cuando se intenta ilustrar la génesis de este tinglado. En general está bien explicado para que un neófito en estas lides se entere de dónde salió toda esta moda de las motos custom, de las poses de malo malote e incluso, para comprender de dónde surgieron cuadrillas de presuntos forajidos y aspirantes a serlo. Le da, sin embargo, a algunos pasajes, una pátina de epiquismo y “autenticidad” que, por exagerada roza lo ridículo. Da la impresión de querer capitalizar todo el “motorismo auténtico” en la acepción más peyorativa de la palabra.

Para mí el interés recae de forma notable cuando el autor empieza con el repaso a la historia de los diferentes MC en España, hablando de sus presidentes, secretarios, sargentos de ruta y toda la mandanga. No tengo tanta curiosidad como para bucear en la vida y obra de los “históricos” fundadores de las correspondientes cuadrillas de motoristas custom. A partir de este punto y en honor a la verdad he de decir que no seguí leyendo.

Las extrañas vueltas de un neumático

IMG_3924Como cada cierto tiempo he tenido que comprar un neumático. Dependiendo de parámetros que no vienen a cuento suelo hacer entre 20.000 y 30.000 km al año, es decir, gasto unos cuantos neumáticos. El proceso es siempre el mismo: busco un buen precio para el Metzeler Tourance NEXT y lo compro sin fijarme mucho el país donde radica la empresa. En esta ocasión compré en Italia, a Epto Neumáticos que, según su propia web, llevan en esto desde el año 2001. Me ofrecían el precio más bajo, tal y comenté en un artículo anterior. No conocía esta empresa pero parecía seria con su plataforma de pagos seguros y experiencia comprobada en el sector.

A principios de esta semana SEUR me dejó la rueda en casa, un plazo de entrega aceptable de unos cinco días. Para venir de Italia no está mal, pensé.

La sorpresa llego al fijarme que el remitente es un distribuidor oficial Pirelli, Moto Express S.L., de Vigo y que a ellos se lo envió Delticom AG, una empresa líder en la venta de neumáticos de Hannover.

Si intento hacer una compra del mismo neumático en Delticom AG de Hannover, me dirigen a neumaticos-online.es, que es una de las páginas de este grupo empresarial. Una vez en esta página compruebo que no tienen Metzeler en el catálogo. Un misterio.

Pero la pregunta que me hago es, si el neumático pasa por dos empresas de venta y un distribuidor, además de la empresa de reparto… ¿cómo es posible que consigan dar el precio más bajo? Y la que subyace es ¿por qué los de Hannover no ofrecen este neumático a través de su página y sí a través de una de Italia?

Quizá todo esto sea para que los de Vigo tengan carga de trabajo o para que el precio vaya bajando con las vueltas.

Por cierto, para los que alberguen dudas sobre la fecha de fabricación sabed que es de 2016 y no creo que llegue a finales de año o sea que podría tener una fecha de fabricación anterior y me daría igual.

Podcast 55. Dar la vuelta al mundo… tranquilamente

Programa 55 correspondiente al mes de julio. O al de agosto, eso va en gustos.

Además de música exquisita que, cosas del verano y las fiestas, ocupa más minutos de lo habitual, charlamos con Quique Arenas, el jefazo de la Revista Motoviajeros, que nos habla de su libro “Amazigh, en moto hasta el desierto“. No sólo eso, charlamos de motos, de viajes, de la revista y de un montón de cosas más.
También vienen al programa Koldo y Gosia, a contarnos cómo va su preparación de “la vuelta al mundo en moto… con tranquilidad” Koldo ha dejado de romper motos y se va a tomar la vida con un poco de calma.

Además de las entrevistas comentamos los proyectos de otros motoviajeros, damos pábulo y honores a la gente que nos ha mandado algún mensaje de audio y a algunos de los que han comentado en las redes sociales y, como siempre, hacemos un poco el indio.

Esta es la música que sale en el programa de este mes:

Peter Gun – Henry Mancini

Aventine – Agnes Obel

AkashicRecords – Optimistic

Amber Run – Noah

Alfred hall – Safe & Sound

Arrow+Olive – Our place

Banana Inc. – Monkey Island

Dar la vuelta al mundo… tranquilamente

Programa 55 correspondiente al mes de julio o al de agosto, eso va en gustos.
Además de música exquisita que, cosas del verano y las fiestas, ocupa más minutos de lo habitual, charlamos con Quique Arenas, el jefazo de la Revista Motoviajeros, que nos habla de su libro “Amazigh, en moto hasta el desierto. No sólo eso, charlamos de motos, de viajes, de la revista y de un montón de cosas más.?También vienen al programa Koldo y Gosia, a contarnos cómo va su preparación de “la vuelta al mundo en moto… con tranquilidad” Koldo ha dejado de romper motos y se va a tomar la vida con un poco de calma.
Además de las entrevistas comentamos los proyectos de otros motoviajeros, damos pábulo y honores a la gente que nos ha mandado algún mensaje de audio y a algunos de los que han comentado en las redes sociales y, como siempre, hacemos un poco el indio.