Africa twin

Premio a Honda por su nulo apoyo al mototurismo

Estos días, con tanta gente hablando de la nueva África Twin, no puedo evitar pensar en la publicidad gratuita que esto supone para Honda. La marca se está ahorrando un montón de dinero en promoción gracias a miles de usuarios que se lanzan a los concesionarios a probar la moto y luego contarlo en las redes sociales. Y resulta doblemente curioso porque HONDA es una de las pocas marcas que en España nunca apoya a los viajeros que usan sus máquinas. A Fabián C. Barrio le dieron con la puerta en las narices cuando dio la vuelta al mundo en una Transalp. Lo mismo le ocurrió a Fernando Quemada con su África Twin. A Charly Sinewan tampoco le brindaron ni un ápice de apoyo mientras viajó con la Varadero y desprecio fue lo único que recibieron Alejandro y Guada después de 14 años en la ruta, también con una Transalp.

También resulta chocante ver que muchos de los que le hacen la corte a Honda despotrican contra BMW deseando su pronta extinción a pesar de que la marca alemana apoyó, desde sus inicios a infinidad de viajeros. Lo hicieron con Danny Liska, con Charly Boorman y Ewan McGregor, con Alicia Sornosa, con Miquel Silvestre y con decenas de viajeros que se acercaron a la marca con un proyecto que encajase en su política de ventas. Honda no. Honda siempre se limita a la alta competición y no hace ni caso a los motoviajeros. Si tienes dudas solo tienes que escribir en cualquier buscador «viaje en moto patrocinado por BMW» y luego cambiar BMW por la marca japonesa.

Que el nulo apoyo de HONDA a cualquier cosa que tenga que ver con los viajes en moto sea recibido con tantos parabienes y tanto entusiasmo me produce una cierta desazón y un poco de tristeza.

A Viajo en Moto nos pagan lo mismo los de Honda, los de BMW, o los de cualquier otra marca de motos: NADA. Pero si tenemos que apoyar a alguien del modo que sea no va a ser a quienes muestran desprecio por los motoviajeros y el mototurismo. Ya puede ser la mejor moto del mundo, la más fiable y la más mejor del mundo mundial, no lo pongo en duda, pero mis aplausos no los tendrá.

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El triunfo de la Africa Twin en las redes sociales

No queda otra que felicitar a Honda por su campaña de marketing con la nueva Africa Twin. En pocos meses han conseguido que un gran número de aficionados a la moto estén probando cada día su nuevo modelo de moto y que otro número, aún más grande, esté buscando un hueco para poder hacerlo.

Bloggers, influencers, periodistas especializados y foros de aficionados se lanzan sobre sus teclados para cantar las excelencias del producto. Las redes sociales se inundan, un día sí y otro también, con fotos de personas que han visto la máquina, que la han probado, que han disfrutado de las sensaciones de conducir la nueva creación.

Estas reacciones en cadena suelen producirse cada cierto tiempo en la red aunque circunscritas a otros ámbitos. Nadie quiere quedarse atrás a la hora de mostrar condolencias por la muerte de tal o cual personaje por miedo a figurar en los punta de lanza de la modernidad. Todos éramos seguidores acérrimos de David Bowie, fans irredentos de Lemmy o adoradores compulsivos de Nelson Mandela.

Ahora, con la África Twin, volvemos a alienarnos proclamando a los cuatro vientos las virtudes de la moto y diciendo a quien quiera oírnos que la hemos probado, que  la vamos a probar o que, por fin, nuestras expectativas se han colmado y tenemos una foto con ese oscuro objeto del deseo.

Nos dan un poco igual sus avances técnicos o si es o no una moto adecuada para nosotros: deseamos subirnos, tocarla, tenerla. Desde que Honda anunció en mayo de 2015, el regreso de su aventurera por excelencia, ha sido un goteo continuo de información. Vídeo oficial, características técnicas y detalles que se fueron colando por las redes sociales hasta que, entre diciembre de 2015 y enero de 2016 se produjo en gran advenimiento y la eclosión de la gema.

La campaña de adoctrinamiento por parte de la marca surgió el efecto deseado y todos los aficionados andamos como locos con la AT en la cabeza. Han conseguido, al menos en nuestras mentes y apelando a nuestra querencia por tiempos pasados, evocar el espíritu indómito del modelo de hace 25 años: la nueva Honda Africa Twin es la leyenda hecha realidad, el segundo advenimiento, la síntesis de la libertad que todo individuo ansía. Porque la moto no viene sola. Al igual que cualquier producto viene con una serie de valores, imagen y expectativas que se nos inculcan por tres canales diferentes: el racional, el emotivo y el publicitario. El primero de ellos se basa en la fiabilidad de la moto, la tecnología puntera, las prestaciones. El emotivo es el que nos evoca los tiempos pasados, la juventud, la aventura africana. Y el publicitario es esta marea incontenible de imágenes, de aficionados, de pruebas en los concesionarios, de reportajes en las revistas especializadas…

Como dije al principio, no queda otra que felicitar a la marca por esta campaña, desearles que la nueva Africa Twin sea tan buena moto como el anterior modelo y que triunfe en campos y carreteras además de en las redes sociales. Mientras tanto, seguiremos comprando lo que nos manden.