Sensaciones en una BMW GS

Durante los últimos 7 u 8 años he manejado una Suzuki vStrom 650 DL con la que he hecho 150.000 km sin percances dignos de reseña. Antes de eso tuve una Yamaha Tenere 660, una Intruder 1400 de cuatro marchas y una Kawasaki Vulcan. En este tiempo apenas he probado otras motos: Una GSXR, una GSXF, una Ducati Multistrada 100, y poco más. Con ninguna de ellas hice más de 3 km. Quiero decir con esto que no tengo muchos elementos de comparación a la hora de decir si esta moto es mejor que aquella otra o si la de más allá funciona no sé cómo. Nada. Honestamente no tengo ni idea de motos. No estoy preparado pues, para dármelas de probador.

BMW GS 1200

Pero como cualquier aficionado a conducir motos, cuando pruebo una sí puedo decir si me gusta o no. Y he probado una BMW 1200 GS.

Muchos me habréis escuchado en el podcast largar de las BMW o aquí, en el blog, ponerlas a parir. Pero nadie me habrá escuchado decir sin son buenas o malas, si son mejores de llevar  o peores. Lo que siempre critiqué por encima de todo es que una máquina que cuesta 15 o 20.000 € no debería dar el más mínimo problema. Y uno no hace más que leer y escuchar sobre problemas de electrónica, de sensores, de fallos tontos… Otra de las cosas negativas que le achaqué a la marca es el precio de los mantenimientos y los recambios o las horas de taller. Estéticamente siempre me han parecido, las GS, motos muy atractivas, con una imagen de “aventura” y de “viaje” que muy pocas marcas tienen.

Dicho todo esto pasaré a contaros mis impresiones  a lomos de la BMW.

Al subirme lo primero que me llamó la atención es que llegaba mejor al suelo de lo que me había imaginado. Ya me había subido tras veces en una GS pero, o bien he crecido o la moto ha encogido. No me pareció que me “quedase grande”. Es una moto pesada y con el centro de gravedad más alto de lo que estoy acostumbrado con lo que el miedo a caerme en parado era grande.

A la hora de ponerla en marcha se mostró mucho más perezosa de lo esperado, teniendo que mantener pulsado el botón de arranque más allá de lo que acostumbro. Una vez en marcha, mientras intentaba averiguar cómo demonios se desconectaba el intermitente, fui cogiéndole el tacto al embrague y acostumbrándome a la suavidad de las marchas.

El sonido del motor, con el casco abierto, es un poco… cómo diría… de hierros.  No suena con la fineza de un motor japonés pero supongo que será una característica que se pueda llegar a apreciar. Se me hizo un poco raro, como si hubiera algo mal ajustado ahí dentro.

En a carretera abierta, tras las primeras curvas y con la confianza suficiente, pude constatar que la moto corre. No tiene la pegada rotunda de una R, ni mucho menos, pero corre. Entrega la potencia a partir de 2500 revoluciones de forma continua y comprobé que no tenía la necesidad de usar el cambio tan a menudo como en la mía. Eso sí, me llamó la atención que a medio régimen se notaban unas vibraciones inquietantes en las estriberas. Nada desagradable, pero vibraciones al fin y al cabo. ¿Pueden resultar molestas en un viaje largo? Vaya usted a saber pero no parece muy probable a tenor de la cantidad de kilómetros que hacen algunos usuarios del modelo.

También me sorprendió la facilidad con la que podía meterla en las curvas o cambiar toda la distribución de pesos al encarar varias curvas enlazadas. Agradable. Muy agradable de llevar y un placer salir achicado en una curva cerrada y notar como el motor se viene arriba enseguida. Supongo que tendrá unas cifras de par bastante buenas, no lo sé. En cualquier caso la moto danzaba por las curvas del Puerto del Palo como si hubiera sido construida para ello.

En la primera parada, después de unos 40 km. quise escuchar el motor en parado y di unos acelerones en vacío por ver como sonaba. Sorpresa. La moto, a causa del volante de inercias o lo que quiera que lleve dentro, se mueve hacia la derecha. Es una sensación extraña ver como la moto se inclina en cada aceleración. No es agradable pero en marcha, por mucho que agucé los sentidos no pude percibir nada extraño, se comporta tal y como se espera de una moto en una curva: noble.

Y tumba. Al principio, por aquello de que la moto no era mía, andaba con una cautela meticulosa pero, conforme iban pasando los kilómetros y las curvas, las tumbadas eran cada vez más evidentes: la moto me daba una sensación de seguridad fuera de lo común.

La protección aerodinámica, al ser yo de estatura contenida, es muy buena a pesar de tener una pantalla bastante pequeña en comparación con la que llevo en la mía. También noté las piernas y los pies muy protegidos, escondidos detrás de los enormes “perolos” característicos. La temperatura era de 10ºC y los pies no se me enfriaban. Habría que saber qué pasa en verano con el calor que desprenden.

Lo que más raro se me hizo es la posición de conducción que no sabría si calificar de cómoda o incómoda, con los brazos abiertos y las manos más altas. Supongo que estará hecha para tipos más grandes que yo. No he dicho más inteligentes, sólo más grandes. El asiento es muy cómodo a pesar de no llevar pellejo de oveja pero es es algo que se podría solventar fácilmente. También resulta cómodo ponerse de pié a la hora de meterse en la tierra, que algo hubo. Las piernas quedan adelantadas y da la impresión de ser fácil de dominar fuera de asfalto. En este sentido estoy acostumbrado a la DRZ  eso es otro mundo, sobre todo con ruedas de tacos, pero resulta sorprendente que pueda meter semejante barco entre las piedras sin sensación de inseguridad.

La pregunta estrella es ¿me compraría una BMS 1200 GS? Depende. Antes tendría que averiguar si sería necesario destinar el presupuesto de viajes al mantenimiento de la motocicleta, si tendría la paciencia suficiente para acatar campañas o si en la hucha siempre habría fondos para un posible fallo en el sensor del ABS pero, por lo demás, me la compraría. Me ha dado unas sensaciones fantásticas y, sobre ella, me sentía capaz de viajar muy, muy lejos.

BMW GS 1200

 

PD.: Mi agradecimiento a Juan, el Coxo Carcéu, por su generosidad y confianza al dejarme su moto mientras la mía está en modo mantenimiento.

15 comments on Sensaciones en una BMW GS

  1. Te queda que te cagas!!! Igual lo de la altura al suelo es porque en las que subiste estaba el asiento en la posición alta. Lo del calor en los pies pues… Si, en verano jode un poco, sobre todo en parado, pero tampoco es algo insoportable.

  2. Roberto, soplan vientos de cambio…

    … y si, la primavera vez que me dejaron probar una GSA (moto que actualmente poseo), yo tampoco encontraba el “puñetero” boton para desconectar el intermitente y mira que lo busque!

    Es un cambio que desde mi punto de vista merece la pena, aunque también te doy la razón que por lo que cuesta no debería dar ni un solo “fallo”.

    Un abrazo y suerte con el cambio

  3. AEROFFR dice:

    Y no notase el bamboleo en curvas rápidas? Y la falta de aplomo al salir d curva en segunda a fondo? Ni la inestabilidad del tren delantero en ese caso? Ni los fallos de entrega de potencia?…. Pues no se yo.

    1. Pues la carretera es bastante ratonera y no hice curvas rápidas con lo cual no tue oportunidad de notar nada de eso. En cuanto a la entrega de potencia pues… tampoco, la verdad. A mi me pareció bastante lineal al menos en el uso que le doy yo. Hay que tener en cuenta que es una moto prestada y tampoco la voy exprimiendo a fondo es, más bien, “modo paseo”

  4. Ángel dice:

    Hay cosas en las que discrepo, el centro de gravedad es más bajo que en una V, llegas mejor al suelo porque es más estrecha que la V y la disposición de la estriberas no te obliga a abrir las piernas como en la mencionada. Esa es de primera serie, en la de segunda se corrigió mucho la oscilación del cigüeñal y en las últimas de agua dicen que ni se aprecia. Por último el precio de los recambios no es excesivo. Filtros de aire por 20€, de aceite por 12€….. Casi igual que en Suzuki y originales por supuesto. Un módulo de ABS para la segunda serie unos 750 contra 500 en la V siendo el primero más moderno. Lo que clavan, eso si, es en que te atienda un tio de bata blanca, para eso están los talleres no oficiales o los de Sahara motor en ¿Valladolid? que son muy buenos, oficiales y no atienden a las tarifas de BMW según me han dicho claro.
    Estoy de acuerdo en que en su afán de tener motos súper tecnológicas son carisimas y poco privadas en preseries y eso lo han pagado los usuarios. Pero también motos que necesitan vidilla y no sólo usarlas para ir a por el pan o de postureo en la terraza. Pregunta a Mr Hicks 😉 cuantos problemas ha dado la suya independientemente del trote que le dio en Siberia. O la tuya que sólo hace carretera

    1. Si el centro de gravedad es más bajo que en una V ¿porqué no puedo inclinarla tanto en parado? ¿A causa de su mayor peso? Lo cierto es que en parado no la domino ni la mitad de bien que la vStrom. Llego mejor al suelo en la V pero esta aún le queda margen porque el asiento no está en su posición mas baja.
      Yo nunca me compraría una BMW nueva, principalmente porque no tengo tanto dinero para destinar a una moto (ni a nada, en realidad) pero una GS de segunda mano con 50 o 60.000 km no es algo que descarte en los próximos años. Eso sí, antes hay que probar la nueva vStrom 1000 en su versión Adventure que me tiene bastante embelesado.
      Otra cosa a sopesar es si podría hacerle yo mismo los mentenimientos en casa: cambios de aceite, pastillas, rodamientos, filtros, cambios de neumáticos, líquidos y todas esas cosas más o menos sencillas. Las BMW tienen ese aura de cosa tecnológica que sólo pueden tocar los expertos a los mandos de un ordenador que no sabe uno qué pensar.

      1. Ángel dice:

        Posiblemente el peso de más te dará esa impresión, sobre todo el tamaño de los cilindros sobresaliendo.
        Y el mantenimiento básico y lo puedes hacer tu sin problema. Y una con esos km de segunda mano en mi caso no pisaría un servicio oficial salvo error u omisión. Claro que yo tengo un especialista en BMW no oficial a 600m de casa, ventajas de una ciudad grande

  5. Fer dice:

    No la inclinas tanto en parado sencillamente porque no es tuya… y por norma general cuando nos dejan una moto, no la tratamos con la misma familiaridad que a la propia.

    Yo me compré hace un año una GS 2007 de segunda, tampoco me llega el dinero para una nueva. Resultado: 18,000 km, algunos por pistas de tierra donde hubiera preferido una moto mas ligera y otros neumáticos, y alguno a altas velocidades donde echar de menos mi anterior montura mas deportiva, pero la sensación final es que acerté de pleno, con o sin carga la moto circula genial, es segura, muy cómoda, y consume poco, el neumático trasero me duró 12.000 km, y el delantero sigue en forma. Las únicas pegas, por poner alguna, que el top case lleve remiendos, que no venga directamente insertado en la parrilla sin suplementos, y que el tubo de escape, cosa que le pasa a otros modelos también, te robe maleta lateral.

  6. Maese Naveiras… qué gusto que se haya uted subido a una "mueble-uve"!!!! Yo que… soy Suzuki de corazón, simplemente lo admiro… y le sigo leyendo, escuchando… y admirando!! Saludos!!!! (Desde México)… J Lobo/ El Platicante………………..

    1. Hace tiempo que no charlamos, a ver si te vienes un día al programa…

  7. No te queda mal, si no es indiscreción… en cuánto se puede cuantificar la contención? Me interesa por el mismo problema, por cierto en la foto llegas con toda la planta del pié!!! Será una leyenda lo de la altura.

    1. Aún se puede bajar el asiento, lo de la altura no es un problema. El problema de esta moto es, entre otras cosas, el precio. Cuando cumpla los 50 o 55, ya metido en la recta “pureta” igual me lo planteo 😀

  8. ivan dice:

    Pues pasando yo por delante del concesionario suzuki en lleida me embelesé de una moto guzzi cafe racer 1100 de ocasión, tanto que hice que me la dejaran probar. La moto, estéticamente me chiflaba. Al salir de la tienda, en el primer semáforo me puse a hacer un poco de “brum Brum”, por oir el motor… y por vacilar un poquito, aunque sin estridencias. Ahi me di cuenta de lo mismo que tu, llevaba un motor bower y hacia ladearse la moto. El problema es que en las dos rotondas que hice dentro de la ciudad pude percatarme de que el mas leve cambio en la posicion del puño del gas hacia la moto oscilar, igual que en el semáforo pero en movimiento… No le hice ni dos kilometros y ya no he vuelto a pensar nunca mas en ella. Imagino que bmw logra que no se note en marcha a base de electrónica…

    1. No, en marcha no se nota pero en parado es un efecto desagradable.

  9. 1darroes dice:

    Leo este post tras leer un tuit diciendo “que te has creado una necesidad”. Me quedo mucho más traquilo 😉

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