viajes

6. Plitvicka – Brela. El Recuerdo de la Ignominia

2012-10-26T18:04:46+01:00Reflexiones|

  Ver mapa más grande Temprano, como está siendo la tónica general de este viaje, emprendemos la marcha con dirección al parque nacional. Yo voy en pantalón corto los doce kilómetros para no hacer el recorrido por el parque vestido con la ropa de moto. Gelu decide vestirse de “romano” y realizar de esta guisa la visita al parque.   Hemos escogido una de las rutas cortas, de unas dos horas de duración para llegar a Split con algo de tiempo. El Parque es una de las atracciones turísticas más importantes del interior de Croacia pero a estas horas de la mañana aún está medio vacío. Nos compramos unas galletas y unos yogures después de haber adquirido las entradas y nos disponemos a realizar la visita. Nadie nos ha pedido la entrada en ninguna parte, pero estoy seguro que si [...]

8-. Dubrovnik – Sarajevo. Los Ojos Como Platos

2012-10-26T17:59:17+01:00Reflexiones|

  Ver mapa más grande       Cuando salimos de Dubrovnik tengo un poco de resaca y voy pensando en que hubiera sido mejor seguir con los chicos de Erasmus de excursión a las islas. Otra vez será. El calor ya aprieta a las once de la mañana y hay poco tráfico en la E-65 hacia Montenegro. Es una carretera amplia, con piso aceptable y buenas vistas hacia el Adriático, a nuestra derecha. A la izquierda las estribaciones de los Alpes Dináricos que mueren en la costa de forma abrupta, dejando escaso margen para el asentamiento humano. Es una paisaje marcadamente mediterráneo, con vegetación de bajo porte y esos bosquetes de cipreses que tanto me llaman la atención.     Enseguida nos desviamos hacia el norte para entrar en Bosnia y de ahí pasar a Montenegro por carreteras secundarias. La [...]

9. Sarajevo – Nasice. La Gran Tumbada

2012-10-26T17:58:28+01:00Reflexiones|

<Ver mapa más grande A fuerza de madrugar todos los días el cuerpo se acostumbra y hoy no es ninguna excepción. Mientras Gelu duerme yo preparo todo mi equipaje y bajo a la recepción a conectarme a Internet y bajar el correo. Cuando la Bella Durmiente hace acto de presencia nos vamos a desayunar un par de burek para salir con energía de nuevo hacia Croacia. El burek son una especie de salchichas de cordero fritas metidas en un trozo de pan parecido a la masa de la pizza y servido con abundante cebolla cruda. Quizá un alimento un poco fuerte para el desayuno, pero delicioso. Pateamos la zona céntrica de la ciudad, el barrio turco medieval, donde se hayan las tiendas de los artesanos agrupadas por gremios. Hojalateros, joyeros, ceramistas, plateros... todos distribuidos por calles en este exclusivo centro [...]

10. Nasice – Primôz. A la Derecha del Padre.

2012-10-26T17:57:09+01:00Reflexiones|

Ver mapa más grande   10. Nasice - Primôz. A la derecha del Padre.         A las 6:30 de la mañana, como si fuéramos dos obreros de una fábrica, ya teníamos los ojos abiertos y media hora más tarde comenzábamos a desperezarnos torpemente alrededor de la tienda. A estas horas, la ingesta etílica de hace unas horas pasa factura y maldigo, (una vez más), mi falta de previsión con el vino croata. Sus catorce grados no pasan inadvertidos al día siguiente. Son las ocho de la mañana y ya estamos en ruta, después de haber desayunado copiosamente. Nos dirigimos hacia Hungría en lo que va a ser una entrada y salida en el país muy rápida, apenas unos trescientos kilómetros por la zona. Nuestra idea es realizar la ruta hacia Eslovenia por el sur de Hungría, más [...]

11. danza de la lluvia en Ljubljana

2012-10-26T17:56:00+01:00Reflexiones|

11. Danza de la Luvia en Ljubljana. 80 ó 90 km   Ver mapa más grande     Al poco rato de amanecer ya estoy deambulando alrededor de la tienda de campaña, sintiendo el rocío en mis pies descalzos y comenzando el ritual de organización de pertrechos. Gelucho aún duerme y yo me dedico, despreocupadamente, a recoger los restos de la cena. Es una mañana nublada y fresca, el sol no tiene ninguna intención de hacer acto de presencia pero en este valle se respira tranquilidad y sosiego a partes iguales. A unos quinientos metros hay una granja y separada por doscientos o trescientos otra más, pero no se ve un alma. Ni tan siquiera las propietarias de los cencerros que se oyen a lo lejos se asoman a despedirnos.         Poco a poco voy terminando de [...]

12. Ser pijo tiene un precio

2012-10-26T17:54:53+01:00Reflexiones|

12. Ljubljana – Dobiacco. Ser pijo tiene su precio.     Ver mapa más grande         El albergue estaba tomado por los deportistas de varios colegios de acción católica y las niñas paseaban sus ebúrneos encantos con evidente descaro por las instalaciones, haciendo que, en algún momento, me sintiera fuera de lugar y un tanto ruborizado. Su juventud y la equilibrada belleza de alguna de las chicas me hacía sentir un tanto incómodo, aunque eso no era óbice para que no les quitara los ojos de encima. Volvimos a las motos y a la carretera abandonando Ljiubljiana en dirección noroeste, con la mente puesta en Italia y en los míticos Dolomiti. Naco nos había recomendado el paso por el Parque Nacional Trigalvski Narodn y hacia allí nos dirigíamos siguiendo, obedientes, las órdenes de la chica del navegador. Ella [...]

The English Riviera

2012-10-26T15:31:52+01:00Reflexiones|

Martes 20 de junio de 2006 A causa de la latitud en este país amanece, prácticamente, a la hora de acostarse. Así las cosas, a las cuatro de la mañana ya estoy despierto mientras observo, somnoliento, el techo de la tienda de campaña, perlado de gotas de agua. No se podía esperar otra cosa de una tienda de campaña del Carrefour: condensación. Cierto es que por mil duros poco más se podía pedir. Aún tengo sueño y, por supuesto, decencia, con lo cual vuelvo a dormirme pero a las seis ya estoy con los ojos como platos y pensando en el dueño de la finca en la que estoy acampado. Consigo mantener la horizontalidad hasta las siete y media en que me levanto y recojo todo rápidamente para no dejar pruebas de mi paso por la zona. Aún así, no [...]

Volando bajo en Gales

2012-10-26T15:30:32+01:00Reflexiones|

Lunes 19 de junio de 2006 Capítulo VI. Dejo Chester con melancolía y al salir de la ciudad, rodando de nuevo en la campiña, me vuelve a invadir esa sensación de felicidad y de contenida emoción, esa sensación de sentirme inmensamente agitado en mi solitario periplo por estas tierras. La moto va como una seda, exceptuando el problema con el cuenta y el hecho de que no me marca la temperatura, nada preocupante. Y menos el tema de la temperatura, que ya hace semanas que dejó de funcionar. Como para los repostajes necesito saber el número de km recorridos, (lleno el depósito cada 300), realizo el cálculo con el GPS en lugar de usar el cuentakm parcial. También para saber a qué velocidad circulo, en estas carreteras llenas de limitaciones, con lo cual voy alternando entre las pantallas “mapa” y [...]

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