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Presentación de Geanautas

Llega Geanautas, un nuevo podcast que se moverá por tierra, mar y aire, en barco, en moto o en lo que sea necesario para el objetivo principal: viajar.

Viajar en moto en invierno sin pasar frío

Viajar en moto en invierno puede ser un placer o un suplicio; depende de cómo sea tu equipo.

Motoparking para fomentar el turismo

Fomentando el mototurismo en la ciudad ofreciendo parking para motos con servicio de guardacascos y equipaje gratis.

Grandes viajes en moto: cómo resistir físicamente

Cómo resistir físicamente a los grandes viajes 

  • By Sebastián Perini

La capacidad aeróbica es aquella que nos ayuda a vencer la fatiga que nos generan las largas travesías en moto. Otras veces se ha hablado en esta página de algunas afecciones y molestias relacionadas con la moto. En esta ocasión, desarrollaremos el tema de la resistencia aeróbica. Lo haremos desde sus sustentos teóricos así como  los medios para llevarlo a cabo a través de trabajo a medida de cada uno. 

Primero  definamos bien lo que es la resistencia aeróbica. Algunos autores, la entienden como la capacidad de resistir a la fatiga durante un largo período de tiempo. Profundizando más sobre su significado, de una manera más científica, se la entiende como la capacidad de nuestro metabolismo, para aplazar o soportar la fatiga y el agotamiento. Se obtiene mediante la combustión que se generan en las células musculares. La resistencia aeróbica permite realizar esfuerzos físicos, como las carreras de grandes distancias. Es algo similar, pero no completamente igual, a lo que sucede con la resistencia anaeróbica, tema que no trataremos en esta ocasión. 

Al motoviajero, le resulta de vital importancia la resistencia aeróbica para poder soportar grandes rutas. Lo mismo ocurre con los trabajos de fortalecimiento de la zona media: son esenciales. El degaste al que se somete al cuerpo, sobre todo, en los recorridos off road, hacen a la resistencia clave y por ende, debe ser desarrollada. 

Habitualmente, entendemos el desarrollo de la resistencia como salir a correr. Pero éste, no es el único medio para poder desarrollarla. 

Cuando no se tiene experiencia en el desarrollo de la resistencia aeróbica, nunca es aconsejable comenzar con un trote. Resaltemos que, durante la carrera, las articulaciones, tendones y músculos sufren por el impacto que genera cada paso sobre el terreno. Para poder contrarrestar a esto, es aconsejable realizar ejercicios de fortalecimiento previamente para prevenir cualquier tipo de lesiones. 

Como sabemos que en pocas ocasiones se está bajo la supervisión de un profesional del entrenamiento que coordine y guie cada uno de los ejercicios, lo recomendable, para poder desarrollar la capacidad aeróbica, es a través de salidas prolongadas en bicicleta. 

La práctica del ciclismo, es un medio muy bueno para desarrollar la capacidad aeróbica. También la natación. Estos deportes, no poseen impacto alguno que agredan o afecten negativamente las articulaciones del motoviajero. 

La metodología, sería comenzar con 20 a 30min unas dos a tres veces por semana a una intensidad de moderada a leve. Posteriormente hay que ir incrementando 10 minutos semana tras semana hasta llegar a un total de no más de 90 minutos en una sesión. Esto significa que desarrollar la capacidad aeróbica, nos llevará aproximadamente entre 5 a 8 semanas, dependiendo del nivel con el que se comience. 

En el caso de la natación, si hace tiempo que no practicamos, lo ideal sería comenzar con una metodología que me enseñó mi maestro de mi profesión, el Licenciado Alarcón. Se comienza con 8 largos de 25 metros en un tiempo de 1 minuto por largo. Este trabajo es para ser desarrollado unas dos o tres veces por semana e ir subiendo dos largos en cada sesión. El trabajo termina cuando se complete un total de 60 largos o minutos. 

Como siempre digo, espero que este post, os ayude a disfrutar más de los kilómetros o millas (depende de donde se lea este artículo) además de que esto, sea un complemento para mejorar nuestro estado de salud. 

No me quiero despedir sin antes recordarles visitar nuestra página www.perinicoach.com o nuestro Facebook, Twitter o Instagram de Perini Coach con tips y conceptos del entrenamiento deportivo. 

Buenas rutas y hasta un próximo consejo. 

Viajes en moto y seguridad: ¿cuándo conviene contratar un seguro?

Hacer un viaje largo en moto en una experiencia única que cada vez está más de moda en España. Cada vez es mayor el número de personas que se lanzan a la carretera y se recorren medio mundo en un periodo de tiempo que puede durar incluso más de un año.
Para ello sólo hace falta el equipaje, una buena cantidad de dinero ante cualquier imprevisto que pueda surgir, llevar algo de combustible de repuesto, ropa, comida y una moto en condiciones que esté capacitada para realizar miles de kilómetros. Y también necesitarás algo imprescindible y que más conviene a la hora de realizar viajes en este vehículo, un buen seguro que cubra todas tus necesidades en la carretera.
Porque los moteros que se marchan a la aventura en un viaje que recorrerá varios países y puede que dure meses buscan el mejor seguro posible que incluya los siguientes puntos:

  • Que incluya robo de equipaje: esto es vital en el caso de que lleves una gran cantidad de equipaje en la maleta de la moto y sea sustraída.
  • Que no excluya accidentes de moto: muchos seguros no suelen incluir los accidentes de moto en sus condiciones, pero esto es indispensable si vas a realizar un viaje largo en este vehículo
  • Que incluya cobertura médica: Esto es clave porque nunca puedes saber lo que puede pasar en la carretera. Por eso es imprescindible que tengas un seguro médico internacional que cubra tus necesidades en cualquier país del mundo. La empresa aseguradora se hará cargo del coste de una posible operación u otras necesidades.
  • Que pueda prorrogarse de algún modo por más de un año: Muchos viajes suelen prolongarse durante más de un año y es conveniente que puedas pactar con tu aseguradora que este se pueda prolongar durante un periodo más largo de tiempo si es preciso.

Hoy en día, y ante la gran demanda aparecida en los últimos años, hay una gran cantidad de aseguradoras que intentan saciar las peticiones de los moteros que tienen como objetivo recorrerse medio mundo con su vehículo. Por ejemplo, el seguro de viajes de Total Travel ofrece:
Asistencia médica internacional durante las 24 horas: se hacen cargo de todos los gastos en caso de que sea necesario visitar un hospital.

Cancelación e interrupción: Podrás recuperar tu dinero en caso de que aparezca un gran imprevisto.

Equipajes: Te devuelve el coste de todo lo que necesites comprar en caso de que pierdas todo el material durante tu viaje.

Demoras: Si necesitas coger un avión y pierdes el vuelo por motivos ajenos a tu persona, la empresa te costea la estancia de esos días.

Accidente en viaje: Esta poliza de seguros te dará cobertura y tendrás derecho a indemnización en caso de accidentes.

En ocasiones, contratar el mejor seguro de viajes posible es la mejor forma de viajar ya que te obliga a desentenderte de todo y disfrutar sólo de la carretera. A corto plazo supondrá un coste mayor pero este gasto es imprescindible en tu presupuesto para dar la vuelta al mundo.


 

Guerra química en India

India es un país con una higiene un tanto peculiar. Podríamos decirlo de forma suave y hablar de higiene distraída, de cierto desprecio por la limpieza o de relajo de costumbres en lo que a decoro se refiere. Pero no nos estaríamos ajustando a la realidad: India es un país muy sucio.

No hay rincón en el que no haya restos de inmundicia. No hay esquina impoluta exceptuando, claro, las zonas más salvajes. Los Himalayas indios gozan de cierta inmunidad en este sentido, aunque tampoco sea para tirar cohetes.

Lo bueno es que, después de unas semanas en la región, te acostumbras a la suciedad. Tu percepción de lo admisible en cuestiones de limpieza va variando con los días. Al cabo de un tiempo, lo que en tu país te parecería una solemne marranez, en India te parece de lo más normal.

Vaca sagrada

Una de las imágenes que guardo en la retina, grabada a fuego, es la de una vaca sagrada pastando en medio de una montaña de basura. Mi concepción de lo sagrado se vio trastocada al ver aquel animal rebuscando restos de algún vegetal entre tanta mierda. ¿De qué le servía ser sagrada si no conservaba un ápice de dignidad? Me la imaginaba pastando en cualquier prado de la montaña asturiana y recuperando su halo de animal sacro.

Las vacas asturianas sí son animales sagrados. Sagrados y lustrosos. Lo único que tienen en común aquellas y éstas es su parsimonia exasperante. Cualquiera de las dos es capaz de pastar en calma aunque el caos las rodee. Son el ejemplo perfecto de ser y el estar. Quizá sean tan sagradas unas como las otras.

Los ojos de las vacas son el reflejo de la calma.

La segunda imagen que me impactó, no por orden de importancia, fue la de los clasificadores de basura en Delhi. En el barrio de Pahar Gang la basura es sometida a un riguroso proceso de selección antes de salir hacia otro lugar. Si es que sale, porque nunca llegué a saber cuál es el proceso completo. Allí, entre abigarrados edificios de viviendas, algunas personas se afanan en clasificar desperdicios, separando todo lo que sean restos de comida. Quiero pensar que es para dárselo a algún animal, aunque no me atrevería a asegurarlo.

El hedor es insoportable. Es olor a basura vieja, a putrefacción, a descomposición de verduras y curry. Un olor dulzón y pestilente que se mete hasta el fondo de tu alma. Y tienes que apartar la vista porque te avergüenzas de que haya seres humanos revolviendo aquellas colinas de inmundicia. El mundo no es justo. La vida no es justa, eso ya lo sabía antes de ir a la India, pero nada me preparó para que la realidad me abofetease de aquella manera. Trabajos de mierda en un mundo de mierda.

Basurero en el centro de Delhi

Comprendí muchas cosas en unos pocos segundos. Reflexiones profundas que olvidé cuando regresé a la comodidad de mi vida regalada.

Con el paso de los días me amoldaba a la idiosincrasia india y, poco a poco, fui descuidando mi higiene personal. Me duchaba varias veces al día, no tanto por limpieza como por sentir un poco de frescor. Me pasaba la mayor parte del tiempo empapado en sudor así que, una ducha siempre se agradecía. Pero a la hora de volver a la moto, me ponía el mismo pantalón mugroso.

El pantalón, una copia china de Uggly Bros., pronto comenzó hacer honor a su nombre y se puso feo. Una pátina de mugre, rancia por el tiempo, lo fue cubriendo. El tacto ya era un tanto pegajoso en los últimos días, pero procuraba no tocarlo mucho con las manos desnudas. El verde desvaído iba mutando a gris oscuro y alrededor de los bolsillos se estaba formando un cerco que viraba a negro con el discurrir de los días.

Así, poco a poco, yo mismo me iba tiñendo de la peculiaridad india, que me hacía inmune a estímulos externos y me convertía en vaca sagrada de mirada serena. “Me resbala, oiga, la vida me resbala. La mía y la suya”

Resbalando y derrapando, llegó el día de abandonar el país. Metí el pantalón y otra ropa sucia en la mochila de espeleología que uso como petate impermeable. Allí fermentó un par de días sin necesidad de más aditivos químicos. Claro que de eso me enteré luego.

El aeropuerto de Nueva Delhi es grande y limpio. Moderno como cualquier aeropuerto y con gran profusión de controles policiales y militares. Después de pasar todas las colas y hacer todos los chequeos habidos y por haber, llegamos a la sala de embarque por un pasillo amplio y pulcro. Toda la mugre del país había quedado atrás y estábamos en la antesala de Occidente.

Aeropuerto de Delhi

Aún quedaba un último control, que me pilló por sorpresa. Un policía nos escogió a Josín y a mí al azar y quiso registrar nuestro equipaje de mano. El grueso de la impedimenta ya había sido facturado así que a mí solo me quedaba el petate de espeleología con el casco, las botas y el pantalón de casta intocable.

Al abrir la bolsa el policía retiró la cara con un mohín de asco apenas perceptible. Quiso volver a asomarse al interior de aquel pozo inmundo pero desechó la idea con gesto dubitativo. Le dije si quería que vaciase la bolsa pero negó con la palma de la mano mientras apartaba la cabeza hacia un lado.

Mientras cerraba la bolsa con una sonrisa avergonzada escuché algunas bacterias que, en el fondo de la misma, se partían de risa.

Que tenga buen viaje, – murmuró-. Puede usted continuar.

Cómo ahorrar dinero en un viaje en moto a Cabo Norte

islas Lofoten

Después de Cabo Norte, las Islas Lofoten

Noruega es un país tan bonito que empalaga. Su fiordos, Cabo Norte, la (sobre)valorada Carretera del Atlántico, los glaciares, las islas Lofoten… Todo es de postal y cada curva te descubre un paisaje aún más hermoso. Pero es caro, carísimo.

El sueldo medio de un noruego ronda los 5.700 euros así que te puedes imaginar el costo de la vida por aquellas latitudes. Comer, dormir, repostar… todo se sale de presupuesto si lo comparamos con el suelo medio en España así que, si has decidido hacer la mítica ruta de Cabo Norte en moto es mejor que estés preparado para afrontar un desembolso importante.

Pero, como siempre, hay maneras de aminorar la marcha de una economía menguante: viajar como un pobre. Porque, no nos engañemos, la mayoría de nosotros, en Noruega, somos pobres.

En lo primero que pensamos a la hora de ahorrar es en la comida: nada de restaurantes y mucho tirar de bocadillos y supermercados. Todo suma, cierto, pero no es en lo que más va a sufrir tu economía. Dormir es aún más caro.

Acampando en Noruega

En Noruega es habitual encontrar alojamientos a partir de 125 € la noche así que, si no quieres que tu cartera se agote antes de rodar por el puente curvo de la Atlantic Road procura pernoctar siempre en campings. O aún mejor, practica la acampada libre, que es de los pocos sitios de Europa donde está permitida y no vas a tener ningún problema. Lo legal es pedirle permiso al propietario del lugar en que acampes pero eso, en la práctica, resulta bastante complicado así que no tengas mucho escrúpulo y monta la tienda en cualquier monte, es difícil que tengas problemas. La opción de Couch Surfing es otra de las vías a explorar pero yo no la he probado en este país.

Comer tampoco es barato. Los precios en los supermercados harán que abras unos ojos como platos cuando compares el precio de las lechugas o los pimientos con el Mercadona de tu barrio. Puedes optar por embutidos, carne de reno o salmón. No descartes la opción de los McDonalds y los kebabs. Llevar un saco de comida de casa también es una buena opción, aunque la compres en Alemania para no ir cargando con todo desde España. Hornillo e imaginación.

Y nada de comprar agua embotellada. Noruega es el país del agua y es toda de gran calidad. Nosotros cometimos el error de comprar agua los primeros días hasta que comprobamos que el agua de la manguera de cualquier estación de servicio era tan buena como la de botella.

Cerca de Cabo Norte

Puedes aprovechar para hacer una cura de desintoxicación etílica porque el alcohol es aún más caro. Al igual que en muchos países, el alcohol se vende en tiendas especializadas y tiene unos precios bastante elevados. Por poner un ejemplo, una botella de vino tempranillo “Los Molinos”, que en España ronda los 1,85 € puede costar en Noruega 25 o 30€.  Eso sí, si devuelves la botella de cristal te reembolsan una corona.

Con la gasolina no vas a tener muchas posibilidades de ahorro. El litro sale más caro España, unos 1,70€, así que prepara la tarjeta para esta pequeña eventualidad. Lo bueno es que la velocidad está limitada a 80 km/h en carretera así que ahorrarás combustible. Y mucho cuidado con pasarse del límite porque, aunque no haya señales, es fácil que encuentres policías con radar de pistola en cualquier sitio. Si te pillan a 120 km/h no les temblará el pulso a la hora de expulsarte del país por la frontera más cercana en un proceso legal vertiginoso. Te aseguro que no es leyenda urbana.

Procura llevar la moto bien revisada y comprueba todo de forma obsesiva porque, en caso de una avería, por pequeña que sea, tu presupuesto se verá desbaratado. Yo me vi obligado a cambiar un neumático por el tonto error de no comprobar las presiones en una moto cargada hasta los topes. El resultado fue que en Tromso ya resultaba peligroso rodar en aquellas precarias condiciones y tuve que cambar la rueda. Fue un milagro fue encontrar una de la medida adecuada en Cabo Norte y por eso no me dolió tanto pagar más de 350€. Pero aún hoy me escuece cada vez que lo recuerdo.

El presupuesto para un viaje de un mes a Cabo Norte suele empezar el los 1500 o 2000€. A partir de esta cantidad… lo que quieras, solo depende de tus necesidades a la hora de viajar.

Cabo Norte

Viaje histórico a Serra do Açor

Serra do Açor

En Piodão se escondió un asesino. Pero no un asesino cualquiera. Diogo Lopes Pacheco fue el instigador principal y una de las manos ejecutoras del asesinato de Inés de Castro, en un aciago 7 de enero de 1335.

No era Coimbra, en esta alta edad media, la ampulosa ciudad que hoy conocemos. Los asesinatos de estado, castraciones, decapitaciones y otros abusos estaban a la orden del día en el seno de la corte de Alfonso IV de Portugal. Era una época en la que las alianzas entre hermanos, primos, bastardos y parentela de toda índole marcaban el éxito de una nobleza salvaje y despiadada.

Inés de Castro era la amante de Pedro, el primogénito del rey Alfonso. Hija natural del segundo conde de Lemos, fue educada en Santiago y era prima de Costanza, la esposa de Pedro. Con ella se trasladó a Portugal, como asistente, amiga y confidente. Allí, bajo los oropeles de la Corona, surgió una historia de amor trágico con el Infante Pedro.

Los celos de Costanza eran más que evidentes pero no llegaron a ser duraderos ya que murió cuando daba a luz a Fernando, su primer hijo. A partir de  ese momento las cosas cambiaron y el amor entre Pedro e Inés pasó a ser público y notorio.

Pedro e Inés se casaron en secreto, sellando un amor que dejó tres hijos. Sin embargo, esta unión, que pocos conocían, no resultaba conveniente a los ojos del abuelo Alfonso y sus consejeros: la casa de los Castro en Galicia era muy poderosa y a la vez, enemiga de una gran parte de los nobles afines a la casta gobernante.

¿Qué solución se le habría de poner a esto? El asesinato de Inés, una víctima colateral que no sería sino una entre tantas. Alonso Gonçalves, Pedro Coelho y Diego López Pacheco, enemigos declarados de los Castro, se prestaron voluntarios para la empresa.

El rey Alfonso dudaba ya que, por una parte facilitaría el reinado de su nieto Fernando (hijo de Costanza) pero por otra daría el visto bueno al asesinato de una mujer inocente. El hecho de que su hijo estuviera locamente enamorado de Inés no pareció importarle mucho porque, cuando éste estaba de cacería por los montes de Coimbra, se fue con su séquito a encargarse de la ejecución.

Enterada Inés de la llegada de su suegro y de las oscuras intenciones de éste, salió a recibirlo con sus hijos, con la esperanza de ablandar el corazón del venerable monarca. Y sí, entre llantos y súplicas, la treta surtió su efecto pero solo unas horas. Cuando ya se iban, los tres nobles convencieron al rey de que dejar con vida a Inés era un error y, volviendo al palacio de Pedro, degollaron a la mujer en sus aposentos.

Pedro contuvo sus ansias de venganza durante dos años, justo hasta que murió su padre y él pudo convertirse en Pedro I “El Cruel“. Con semejante apodo los asesinos no esperaban comprensión por parte del nuevo monarca así que decidieron refugiarse en la vecina Castilla a la espera de tiempos más apacibles para su integridad física.

Mientras tanto Pedro I ordenó exumar el cadáver de su difunta esposa y, sentándola en el trono, ordenó que todos los nobles del reino pasaran a besar su mano. Lo de besar la mano de reinas difuntas era una costumbre muy arraigada en Portugal pero claro, hasta la fecha las difuntas solían estar más frescas. La primera parte de la venganza se había consumado.

Pero Pedro, además de cruel era implacable. Después de la ceremonia del besamanos, introdujo los restos de su amada en una tumba de mármol blanco en Alcoçaba, la dejó allí  y pasó al punto siguiente. Llegó a un acuerdo con Enrique II de Castilla mediante el cual él se intercambiarían varios nobles díscolos que tenían refugiados en sus cortes correspondientes.

Así, Golçalves y Coelho, llegaron a la corte de Pedro I y éste dispuso su venganza. Al primero le arrancaron el corazón por el pecho y al segundo, por la espalda. Diogo, temiendo ser víctima de estas dolencias cardíacas, salió como alma que lleva el diablo de Piodão, que era donde estaba escondido. Primero se refugió en Francia y luego en Castilla. Sin embargo, la ira de Pedro I se fue aplacando con el tiempo y, por mor de conveniencias palaciegas,  perdonó a Diogo, varios años más tarde.

Nosotros llegamos a Piodão desde el Este, a través de una carretera estrecha y retorcida por la que apenas si cabía la moto. Son paisajes escarpados, perlados de bosquetes de castaño y adornados por aldeas imposibles que se pegan a las laderas. Tráfico nulo y sol radiante. Comarca con sabor a viejo en la que aún perdura el aire de lo inaccesible. Estábamos en el corazón de la Serra do Açor, entre el distrito de Guarda y el de Coimbra, un recóndito enclave del centro de Portugal en el que el turismo, poco a poco, se va abriendo paso.

Piodão es una aldea negra, de pizarra oscura y paredes de piedra. Permanece escondida en la cabecera de un valle ignoto: el lugar perfecto para pasar desapercibido en plena edad media. Por aquí anduvieron, además de famosos asesinos, cabreros anónimos de vida efímera y monjes del císter que apenas si dejaron huella. Porque, además de las casas en imposible equilibro, poco se mantiene el pie en estos valles olvidados. Las terrazas de los montes son prueba de una supervivencia dura en la que los que se van no vuelven.

Un paseo por las calles intrincadas, una visita al bar y tres rezos deslavazados en la Capilla de las Almas, fueron suficientes antes de seguir la ruta hacia la cuenca del río Alva. Ya lo habíamos cruzado unas horas antes. Tranquilo, lento, de humildad majestuosa. Muy portugués en su pausado discurrir, muy portugués en su discreto fluir.

Y así, con el espíritu henchido de curvas bondadosas y aldeas imposibles, regresamos al camping Toca da Raposa, un sitio lleno de encanto y peculiaridad que hasta hace pocos años era exclusivo para moteros. Allí no sonaban raro nombres como Lobos da Neve, la mítica invernal portuguesa.  Esta concentración hace años que no se realiza y Eskimós fue, durante años, su digna sucesora. Pero para las nevadas aún faltaban muchos meses y muchos calores. Ahora,  lo siguiente, era llenarse de la universalidad de Coimbra. Pero eso es otra historia.

 

 

Viajo en Moto desde el Café del Mar Beach de Tarifa

Escucha”Viajo en Moto desde el Café del Mar Beach de Tarifa” en Spreaker.

En ruta, viajando por España pero sin olvidarnos de nuestros oyentes, sin olvidarnos de nuestros amigos y acudiendo, como cada miércoles, fieles a la cita semanal.

Hablamos con viajeros ilustres, al menos ilustres para este que os escribe. Compartimos con vosotros una parte del sentir del viaje. Lanzamos a la red nuestras emociones intentando haceros partícipes de lo que nos pasa por la cabeza. Soltamos nuestro rodar.

Un programa especial, de charla entre amigos, diseñado especialmente,ente… para nuestra diversión. Y la vuestra, claro.

Libro: Si te abrazo no tengas miedo

Bajo el título “Stranger in the paradise”, está en fase de post-producción la película basada en el libro “Si te abrazo, no tengas miedo“, de Fulvio Ervas. La dirigió Gabriele Salvatore’s y está llamada, al igual que el libro en el que se inspira, en ser un éxito rotundo. En el caso de la novela, más de 300.000 copias vendidas, 24 ediciones y algunos galardones de reconocimiento por parte de los lectores.

Los protagonistas, Franco y Andrea, pasaron del más absoluto anonimato a pasearse por platós de televisión, por radios y a tener un gran éxito en las redes sociales.

Pero hablemos del libro.

No me gustan los libros fabricados a partir de frases cortas. Ma parecen abominables. Es el truco de internet. Es la forma de atraer lectores en la red de redes.

Frases impactantes, a veces si siempre buscando efectivismo y con el objetivo inconfeso de hacer aflorar sentimientos primarios. Así ha escrito Fulvio Ervas “Si te abrazo no tengas miedo“, una historia entrañable que tendría que habernos llegado de la mano de sus protagonistas y no bajo la prosa moderna de un escriba. Esto es lo peor del libro y lo he soltado así, de sopetón, por darles con él en los morros a todos esos que han escrito críticas benévolas sin haberlo leído.

La  trama de esta novela de viajes basada en hechos reales  es sencilla: un padre y su hijo autista se embarcan en un viaje que los llevará en Harley Davidson desde una punta a otra de los Estados Unidos. Simple y sencilla a más no poder.

Pero detrás de esta simpleza de partida se esconde un historia mayúscula, llena de ternura, de sentido del humor y de amor paterno filial.

Franco y su hijo Andrea van saltando de una peripecia a otra como por ensalmo y, de paso, haciéndonos partícipes de un viaje tan inusual como este. Recorrer los EE.UU, Centroamérica o Brasil con la compañía de un hijo autista nos hace preguntarnos, en primer lugar, sobre los viajes de algunos aventureros profesionales que, no llevando más carga que ellos mismos,  hacen de cualquier cruce de frontera una batalla epiquísima. Que le pregunten a Franco qué se siente al cruzar la frontera de Panamá con la compañía de Andrea, o qué tipo de aplomo conserva para encontrar a su hijo cuando se pierde en un mercado de Centroamérica atestado de tenderetes.

Quiero suponer de Fulvio, el autor, ha sido bastante fiel al relato de viaje que le contó Franco, con las licencias literarias que consideró necesarias. Y quiero suponerlo porque es una historia hermosa que merece ser real.

La primera parte del libro transcurre dentro de los parámetros del viaje original, con la mítica ruta estadounidense de trasfondo. No le presta demasiada atención al hecho de viajar en Moto pero nosotros lo sabemos y con eso nos resulta suficiente. Más adelante, comienzan a sucederse casualidades y decisiones impulsivas (o no tanto) hasta que los dos protagonistas se ven envueltos en un viaje que parece no tener fin.

Insisto en que es una historia hermosa pero que podría haberlo sido más si el autor hubiera escrito literatura de verdad en lugar de jugar con esa prosa facilona tan de moda entre los libros más vendidos. Por cierto, “Si te abrazo, no tengas miedo” fue uno de los que estuvo en las listas de los más vendidos en Italia dura te todo el año 2012 y ha recibido un galardón de los oyentes de la RAI.

En España lo ha editado Seix Barral en el año 2013 y creo que no ha tenido tanta repercusión como en Italia.

Conclusiones: es un libro que se lee fácil, que tiene una historia de viaje en moto y que empieza my bien pero algunos capítulos llegan a hacerse pesados. ¿Me ha gustado? Sí, bastante. Y si estuviera escrito con otra cosa que no fueran frases cortas, me hubiese gustado más.

10 usos de la manta térmica que no conocías

manta termicaLa manta térmica o manta de supervivencia fue desarrollada por la Nasa para su programa espacial en 1965. La manta térmica no es más que una capa de plástico (PET) a la que se le inyecta vapor de aluminio puro y tiene como objetivo principal proporcionar aislamiento térmico.

Su uso principal es la supervivencia y los primeros auxilios pero puede tener aplicaciones para la vida motociclista bastante útiles.

Antes de comentar los usos debemos saber cómo funciona.

La manta térmica tiene dos caras diferenciadas, una de color plateado y la otra dorada. La cara “operativa” es la aluminizada, es decir la de color plateado. Ésta tiene la propiedad de refractar el calor y es la que va a realizar el trabajo. Si deseamos proteger del calor a una persona u objeto, debemos poner esta cara hacia el exterior. Hay que tener en cuenta que, en este caso, no es conveniente envolver a una persona con ella porque evitaríamos la evaporación de la transpiración. Es mejor dejarla holgada.

Por el contrario, si lo que deseamos es evitar una hipotermia, debemos situar la cara aluminizada hacia la persona a proteger y fijarla, si es necesario, con cinta adhesiva para evitar que se mueva o que se la lleve el viento.

Veamos otros usos.

  • Proteger de la hipotermia
  • Proteger del calor (golpe de calor, fiebre, parasol…)
  • Aislar del suelo (acampadas, descanso, etc)
  • Cubrir el asiento de la moto en verano
  • Aislar el techo de la tienda de campaña
  • Construir un saco vivac
  • Refugio improvisado (sombra, tienda)
  • Poncho impermeable
  • Reflectante en carretera o señalización
  • Reflejar el calor de una hoguera

Estos son solo algunas de las utilidades pero seguro que hay muchas más y que la imaginación de cada uno le podrá sacar más provecho.

Este tipo de mantas son baratas y ultraligeras lo que las hace muy adecuadas para llevar en cualquier hueco de la moto. Suelen venir plegadas en una bolsa de unos 10×5 cm aproximadamente y están preparadas para un solo uso. Si somos hábiles en el plegado podremos usarlas más veces pero resulta casi imposible volverla a dejar como estaban. Por otra parte son bastante frágiles así que no es fácil usarlas más de una vez. Miden 2200×1400 cm.

Estas mantas, dada su utilidad, tuvieron su evolución y se fabrican otras reforzadas y reutilizables. Éstas, a su vez, podemos encontrarlas con forma de manta o de saco de dormir, para reforzar el aislamiento de los mismos.

Si nos vamos al mercado especializado en rescate, emergencias y montaña encontramos productos muy ligeros y resistentes tanto en mantas térmicas como en fundas de supervivencia. Ferrino, Adventure Medical Kits o Life Systems son solo algunas de las marcas que ofrecen material de calidad.

Si vas a salir de viaje no te olvides de incluir en el equipaje una manta isotérmica porque puede sacarte de un apuro cuando menos te lo esperas.

Adventure Medical Kits

Nota: He tenido que usar la manta térmica en varias ocasiones. Fueron casi siempre en concentraciones invernales en las que el frío fue mayor del previsto. Aunque ahora que tengo un saco de dormir “premium” ya no tengo tantos problemas en ese sentido, sigo usándola cuando voy a la playa y aparco la moto al sol. El modus operandi es el siguiente:

Aparco bien cerca de la arena, introduzco la ropa de moto y el casco en un saco de malla metálica con candado. Dejo todo bien amarrado sobre el asiento y cubro el conjunto con una malla térmica de dos euros. Con esto consigo que ni el equipo ni el asiento se calienten y que todo quede relativamente alejado de miradas indiscretas.

moto playa

Viajo en Moto. Mujeres valientes y motos voladoras

Escucha”Viajo en Moto. Mujeres valientes y motos voladoras” en Spreaker.

Programa número 94 y 18 de los Directos.

Nos visita esta semana Raquel Arranz, una motorista novata que está empezando a viajar en moto y que sueña con viajar lejos. Con ella repasaremos el viaje alrededor del mundo de Elspeth Beard, una mujer valiente que en los años ochenta viajó en condiciones muy duras.
También le damos un repaso a las concentraciones de este fin de semana, hablamos de la nueva moto voladora que acaba de presentar Hoversurf, una empresa rusa, y nos perderemos volando por algún sitio.
Cerrando el programa, Charly Sinewan en su sección semanal nos contará qué hay de nuevo al otro lado del charco.

Y luego, sobrevenido por la charla del chat, destripamos la situación de los peajes en Portugal, que ningún extranjero paga por regla general. Al menos, de momento.

Esta es la playlist de Spotify que se pinchó en este programa

Entrevista, en inglés, con Espelth Beard.