Cómo pulir la pantalla del casco para quitarle los arañazos

arcilla-blanca-para-limpiar-pulir-proteger-y-abrillantar-4649235z0Que se te caiga el casco, con ese sonido tan desagradable que todos conocemos, y que se te raye la pantalla al rodar por el suelo, es una desgracia en toda regla. Pero antes de desembolsar un dineral por una pantalla nueva prueba a seguir nuestros consejos e intenta pulir la pantalla por ti mismo. Verás que no resulta difícil y que aún puedes seguir con la misma durante un tiempo.

Para ello solo tienes que disponer de una Dremel (o la versión barata de imitación) y un bote de Arcilla Blanca, Robin, Pierre Verte o similar, una pasta limpiadora de uso doméstico.

Video

Desde Grecia Turquía

Esta es la segunda entrega videográfica de nuestro viaje a Turquía. Llegamos a Estambul, montamos nuestro centro de operaciones y… nos fuimos de copas! Cierto es que podríamos haber ido a ver museos, mezquitas y otros lugares de magnífico interés, pero no somos tan hipócritas.

El hecho de que yo cante al final del vídeo no significa nada, ni siquiera que lo haga bien.

 

Una moto que funciona con bacon

Driven by BaconUna fábrica productora de beicon de Austin, Minessotta,  ha creado una moto que funciona con combustible orgánico al cien por cien.  El motor funciona con la grasa del tocino y el olor a fritanga queda, como una estela, al paso de semejante máquina.

La base de esta moto con estética de café-racer es una Track T-800, un modelo que monta un motor diesel de tres cilindros, el mismo que los coches Smart. El motor original, funcionando con un combustible estándar, entrega 45 caballos de potencia y se va a los 100km/h en seis segundos.

Según el fabricante medio kilo de bacon puede producir hasta cuatro litros de combustible y cubrir una distancia de 150 kilómetros. El precio de esta operación, dependiendo del mercado, rondaría los 2,6 €, bastante económico, la verdad.

Esta peculiar motocicleta recorrerá EE.UU. en un viaje financiado por Hormel Foods con el objetivo de grabar un documental: “Driven by Bacon”. Puedes acceder a su página web drivenbybacon.com para más detalles.

Se nos ocurre, además de las chanzas que esta noticia nos inspira, si es muy ético criar cerdos para viajar (vaya, me ha salido otra gracieta).

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Motopoètique, la moto y el arte.


Motopoétique por maclyon

Conducir una moto puede ser todo un arte. Una exposición en la ciudad francesa de Lyon nos muestra la relación entre las motos y el mundo de los moteros y el arte comtemporáneo”, explica Wolfgang Spindler, periodista de euronews.

Las motos son las estrellas de esta exposición titulada “Motopoétique” en la que participan 40 artistas de todo el mundo.

Los comisarios de la exposición, Barbara Polla y Paul Ardenne, son también dos amantes de los vehículos de dos ruedas.

Hemos querido mostrar obras experimentales, es decir, obras que no quieren solo ilustrar las motos tal y como son o que nos dicen una vez más que las motos son el vehículo de la libertad, son obras que quieren ir mucho más lejos, que quieren abrir nuevas vías de creación”, explica Ardenne.

Normalmente la grasa de las motos se encuentra en el motor pero el artista francés Laurent Faulon ha cubierto varias motos con grasa industrial. Su obra, titulada “Heavy Rider”, se basa en el individuo y su relación con el consumo de objetos. Para él, las motos son simples objetos de consumo.

Para mí son como el objeto más codiciado, un objeto de consumo que se queda petrificado en la grasa de nuestros deseos. Mi idea era someter estas motos a un tratamiento que les diese un doble aspecto: de atracción y de repulsión”, asegura Faulon.

Varias pinturas también han sido realizadas para esta exposición por Moo Chew Wong, otro gran amante de las motos. Para realizarlas, el artista de origen malasio asegura haberse inspirado en imágenes de la vida cotidiana.

Ver chicas en moto me fascina, explica Moo Chew Wong. Creo que es una de las cosas más eróticas que podemos imaginar. En unas tres o cuatro horas puedo pintar un cuadro, con apenas un cuchillo, resbala, es una manera muy personal y muy rápida de pintar. Acción, pintura, pintura rápida”.

Otras esculturas han sido realizadas con cartón reciclado y pegamento. Su autor es el artista británico Chris Gilmour.

¿Cuántos días o semanas le lleva realizar este tipo de obras?, pregunta nuestro periodista.

Unos dos o tres meses, responde Gilmour. Esta moto es la de Easy Rider, la moto de Peter Fonda, explica. Utilizo un material comercial desechado para representar cosas muy importantes o de gran valor”.

La artista francesa Tia-Calli Borlase ha cubierto varias motocicletas para darles un aspecto de caballo de guerra medieval.

Las he cubierto totalmente con un volumen drapeado que contrasta con la decoración en cuero que he incluído. Efectivamente recuerda mucho al mundo ecuestre. Se trata de un acercamiento híbrido del mundo de la moto al mundo equino”, explica Borlase.

Sea arte o no, ahora son ustedes los que deben juzgar. Pero algo es seguro, abordar un asunto tan popular como las motos
atraerá a mucha gente a este museo de arte de contemporáneo. Gente que, normalmente, se mantiene alejada de las instituciones culturales”, asegura Wolfgang Spindler.

Enlace a la noticia original: http://es.euronews.com/2014/04/15/motopoetique-la-moto-como-fuente-de-inspiracion/

Accidentes y siniestros

Llevamos andada casi media temporada “alta” de mototurismo este año. Basta asomarse a cualquiera de las redes sociales para ver que todos los contactos del mundillo de la moto han ido o están haciendo planes para ir a algún sitio en estos meses. El calor, el asfalto seco, las vacaciones y para muchos, las ganas acumuladas durante todo el año, hacen que las motos proliferen como los mosquitos en la carretera.
Y suben las estadísticas de accidentes. A pesar de los descensos en el número de siniestros, a pesar de que cada vez tenemos mejores motos donde la seguridad pasiva es protagonista, a pesar de los pesares, siempre estamos expuestos a sufrir un percance en la ruta. Es algo de lo que nadie quiere hablar, como mentar la soga en casa del ahorcado pero los accidentes y las muertes de motoristas en la carretera están ahí. Las cifras son impepinables. Entonces, por qué no conocer por lo menos los datos? Ya que no se quiere hablar del asunto de forma abierta, por lo menos, saber un poco más y aprender lo del errores de los demás.
Según un estudio realizado por una compañía aseguradora, el 70% de los accidentes de moto está provocado por un turismo que ha cometido algún tipo de infracción. Esto es algo que ya sabíamos los conductores de motocicletas, no hacía falta un estudio.
Sin embargo, se cita también en el estudio que, en la mitad de los accidentes mortales, el motorista circulaba a una velocidad excesiva. Es decir que circulando a una velocidad prudente hay más posibilidades de salir medianamente bien parado de la impericia de un turismo. Cuestión de sentido común.
Cuales son las claves para tener menos posibilidades de tener un accidente? Conocer un poco la estadística y, como decía antes, aprender de los errores de los demás. Según esto, las posibilidades de tener un siniestro aumentan los viernes, en una ciudad, en cualquier cruce o intersección, probablemente regulado por semáforos. En el 70% de los casos es un tramo recto en el que el turismo gira y la moto sigue por su carril.
Quien provocará el accidente será, con mayor probabilidad, un chico joven, con menos de dos años de carnet, con un coche nuevo. Irá haciendo uso del cinturón de seguridad y casi seguro que no habrá bebido nada.
En los meses de junio y julio aumentamos la probabilidad de accidente en un 30% así que ahora es el momento de extremar las precauciones, de tener los ojos bien abiertos y pendientes de todo lo que ocurre en la vía. Tenemos que ser conscientes de que somos difíciles de ver, sobre todo para los coches que nos preceden. Debemos ubicarnos en lugares visibles y sospechar siempre de cualquier maniobra errática que veamos. En caso de duda, dejar asfalto de por medio y pensar siempre que los demás no saben conducir. Es la conducción defensiva.
Si el siniestro se produce en el extranjero y la cosa se complica con hospitales, partes de seguro, atestados y toda la burocracia que ello implica, es mejor contar con un seguro que nos pueda respaldar y, sobre todo, ayudar en esos momentos tan duros. Has de saber escoger las mejores condiciones y cotejar con el precio. Has de comparar lo que te ofrecen unos y otros, sobre todo los más baratos, si deseas lanzarte a la aventura de viajar. Si quieres comenzar por el principio, te recomiendo pasar por la página de Mutua Madrileña, una empresa de la que ya hemos hablado en esta página en algunas ocasiones que ofrece, entre otras prestaciones incluidas, el seguro de asistencia en viaje personal, mecánica y sanitaria. Para conocer su oferta pincha aquí

Cosas que hacer en el extranjero. Entrevistas a Teo Romera y Martín Solana

https://s3-eu-west-1.amazonaws.com/audios.cadenamotor.com/viajoenmoto/podcast_33.mp3

Programa nº 33. Cosas que hacer en el extranjero. Entrevistas a Teo Romera y Martín Solana

LuarcaEstamos a finales de julio, como motos. Motos en la carretera, motos de viaje, motos en la playa… Todos salimos a gozar el viento en la cara y a hacer kilómetros sin fin.

Y cuando viajamos nos gusta imaginar que recorremos el mundo en moto como hacen los dos invitados que tenemos en el programa 33 de Viajo en moto.

En primer lugar sometemos al quinto grado a Teo Romera, MrHicks46, que ha vuelto a la carretera para continuar su vuelta al mundo a lomos de la BMW. Ahora está en Canadá, a un paso en entrar en los Estado Unidos.En segundo lugar charlamos largo y tendido con Martín Solana que acaba de publicar su segundo libro, “Sudamérica en Moto”. A lomos de su KTM Adventure recorrió, durante tres meses, varios países del subcontinente y nos cuenta algunas anécdotas y detalles del viaje. También nos habla del Dakar y de su participación en el Rally de Albania.

Entre ambos, a modo de intermedio, el conductor del programa nos da su visión jocosa sobre cosas que se pueden hacer en el extranjero y que en casa, por uno u otro motivo, no se hacen.

Y antes, al comienzo del programa, te damos las claves para conseguir un patrocinador para tu viaje o para tu página de “lo-qe-sea-en-moto”. O, por lo menos, unas líneas básicas.

Si quieres comprar las camisetas de MrHicks46 ésta es la página.

Si quieres conocer y apoyar a La Otra Mirada aquí.

Música 

Oh Laura – Ben K. Adams

Beau Gosse – Skarah B

Kaso Perdido – Teleadictos

Aoustiblues – Löhstana David

April showers – ProleteR

Glitter Bomb – Juanitos

 

En Busca del Norte.

En busca del Norte es el primer libro de Sergio Morchón, colaborador de los podcast de Viajo en Moto al que muchos de vosotros recordaréis del Especial Medicina en Viaje, entre otros.

Sergio divide el libro en dos partes muy diferenciadas. En la primera de ellas nos narra su experiencia de viaje a Cabo Norte, uno de los destinos más anhelados por los motoristas europeos. En la segunda parte aporta datos útiles para cualquiera que desee realizar el mismo viaje siguiendo las tres rutas más habituales.

En busca del norte

El libro no está mal, se deja leer de forma rápida y sencilla, incluso tiene algunas perlas que podrían destacarse en forma de citas, como estas dos:

“Después de 30 años contigo estoy seguro de que como mejor se viaja es solo”

“Para aquel que nunca ha explorado, cualquier gesta sabe a gran aventura”

Maneja un vocabulario comprensible y cercano, huyendo de rebuscados términos literarios. Nos cuenta sus cuitas y nos habla de su surgimiento como viajero hace ahora cuatro años.

Sin embargo encuentro que el estilo es demasiado enfático. Se recrea en paisajes y descripción de hoteles que, desde mi punto de vista, aportan poco a la línea general. Como resultado tenemos un libro que, si bien nos cuenta el viaje a Cabo Norte sin fallos, nos deja, al cabo de unas páginas, saturados de carretera y con muy pocas concesiones a lo que siente el viajero. Echo de menos a las personas, a las reflexiones vitales e íntimas que surgen, casi de forma espontánea, en un viaje en solitario. Ni siquiera dedica mucho texto a su encuentro con los amigos en Italia. Creo que Sergio se ha dejado muchas cosas en el tintero no sé si de forma consciente o inconsciente. Quizá le cueste trabajo desnudarse ante el público y sacar lo más íntimo.

La segunda parte está dedicada a orientarnos en la organización del viaje. Encontramos una ingente labor de recopilación de datos, que además están actualizados. Sergio no se ha limitado a repasar los recibos de gastos de su viaje sino que ha ido investigando los precios a día de hoy. Todo este trabajo sirve para que, alguien que desee aventurarse en la conquista de Cabo Norte en moto, tenga todos los datos necesarios para comenzar a preparar su viaje. Precios de los hoteles, horarios de los ferry, lugares de obligada visita… Cada detalle importante está referenciado en este segundo acto. Eso sí, para sacarle el mayor partido a esta parte el lector ha de dar por buenas las opciones de alojamientos escogidos por el autor y en general, la forma de viajar. En cualquier caso, resulta muy útil saber la confección de las etapas, los kilómetros y los puntos que no debe uno perderse.

En definitiva, tenemos en nuestras manos un libro que, sin pretender ser una obra de cabecera para viajar a Cabo Norte, resulta entretenido y útil.

Para comprar el libro

Cómo cagar en moto

Hace unos años me compré un libro que se titula “Cómo cagar en el monte”. Cuando llegué a casa, quizá antes de empezar a leerlo ya me di cuenta de dos cosas: una, no necesitaba aprender a cagar en el monte. Dos, había picado y me había llevado el libro solo por el título.

A ti te acaba de pasar lo mismo, recalas en este artículo porque, por el título, has pensado que iba a enseñarte algo. Pero alma de cántaro… ¿Cómo quieres cagar en la moto? ¿En qué cabeza cabe? Además, ¿Cómo ibas a mantener la higiene luego? Y aún puedo ir más allá… ¿por qué alguien desearía cagar en la moto?

Aunque, a veces, uno desearía llevar un váter portátil, un poty, como las autocaravanas. Y no sólo cuando andas con vientre flojo por Marruecos o se te ocurrió beber agua del grifo en Mauritania. Que va. A veces surgen premuras inaplazables. Son esas que nos recuerdan que, por muy aventureros que nos creamos y por muy enseñoreados que nos sintamos encima de la moto, no queda más remedio que humillar la cerviz y deshacernos de lo fútil y banal de esta vida.

Venía yo hace unos días de la bodega de Panchín, en Negueira de Muñiz, de probar el “viño novo” y de recorrer el mundo aledaño para recrearme en la belleza cercana. Carretera estrecha y en estado de semiabandono a media ladera y allí abajo, tan al fondo que prefieres no imaginarte la caída, el Río Navia y el Embalse de Salime. Olor a humedad en cada curva umbría, a musgo, a naturaleza muerta. Esos aromas del monte, la materia vegetal en descomposición, el frescor de un arroyo, el brezo, la retama… Todo eso y más, aúna lo que debe de ser el olor del bosque. Y tienes que tener el sentido aguzado para poder percibir matices. No es lo mismo aspirar el aroma de un castañar en julio, cuando el polen se mezcla con el aroma seco de los henares, que llenarte los pulmones de la pureza de un abedular escueto, ralo, de esos que hay justo antes de que el monte se convierta en puerto de montaña.

Estos de Negueira, los montes digo, son a ratos, frescos y sombríos donde descubres un matiz después de cada curva.

Pero, no hay matiz que valga, ni bucólica estampa cuando te atenaza la llamada del vientre. Primero un pinchazo en la barriga, luego un dolor insoportable y al fin, la capitulación. Paré la moto a un lado y, raudo, como quien se ve impelido por una premura ancestral, me tiré al monte. Casi sin tiempo para desabrocharme el pantalón me vi allí, agachado y vulnerable mientras ella, la moto, me miraba con sus ojos achinados. No se movía, no decía nada. Sólo estaba quieta, observándome en silencio sin apartar la vista.

Y miré hacia otro lado, como con vergüenza ajena por su impudicia deseando no tener moto sino un váter con ruedas.

Moto váter de Toto Bikes

Moto váter de Toto Bikes

Frío

A veces había que seguir.
Quedaban paisajes que pasaban a mi lado fulgurantes, dejando tras de sí sólo una estela tenue.
Paisaje cambiante que con los kilómetros se volvía viscoso e informe. Se agolpaban los tonos de verde con los del ocre, pugnaban por ocupar lo que existía tiñendo todo de un monótono color verde oscuro.
Y el frío sólo me dejaba concentrar en él, convirtiéndose en un ser con vida propia imposible de dominar. Así, todo lo que no fuese el mismo frío pasaba a un segundo plano y perdía cualquier atisbo de relevancia.

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