cine

Viajo en Moto: El Musical

Llevábamos mucho tiempo amenazando con un Especial de Viajo en Moto dedicado a la música. Pero esto es un programa de motos (aunque no lo parezca) así que la música que hemos seleccionado es música de motos, de carretera, música que huele a gasolina y a viento en la cara.
Y como estamos a la que salta, no perdemos la oportunidad de hablar de cine y de meternos con Nicholas Cage, que para eso ha nacido.
Sin olvidarnos de las loas a Tarantino y a Kurt Russell.

La moto de Scarlett Johansson

Tengo que reconocer que la presencia de Scarlett Johansson en la gran pantalla me tiene totalmente cautivado. Incluso cuando sale en la tele protagonizando algún anuncio me quedo pasmado ante su belleza. Si además la veo en moto, el fetichismo se dispara hasta alcanzar el paroxismo.  Y eso es lo que ha pasado al verla en Ghost in the Shell donde se dan cita ciencia ficción, futuro distópico, una Honda y la señorita Scarlett.

Ghost in the shell

Honda se ha metido de lleno en el mundo del manga y les ha dado a los de Dreamworks materia prima para el desarrollo de un vehículo futurista. Partiendo de la base de otro diseño que ya ha pisado varias veces los platós, la Honda NM4 Vultus, han parido un nuevo vehículo que se adapta perfectamente al espíritu de la película. Unos leds por aquí, un poco de carbono por allá y “voilà”, el diseñador Tamus Jakus obra el milagro. Honda proporcionó la moto y algunos bocetos, y la imaginación de Tamus y los dineros de Dreamworks y la Paramount hicieron el resto.

Scarlett en ghost in the shell

El resultado final es llamativo, definitivamente futurista y con cierto potencial icónico. No es de extrañar, la base de esta moto, la Vultus, está inspirada en el manga de culto, en Akira.

La original es una moto plagada de tecnología que se presentó en 2014. Lleva un motor de 750 cc. de dos cilindros con refrigeración líquida y doble embrague que se acciona desde el manillar. Respaldo escamoteable, colores en el panel de mandos que cambian dependiendo del estilo de conducción que se elija o luces led para faro e intermitentes son sólo algunos de los detalles de esta máquina extraída de un manga.

Quizá no puedas pasearte con ScarJo por las calles de Neotokio pero, si lo deseas, puedes comprar una Vultus por 11.700 euros y personalizarla a tu gusto.

 

Libro: Si te abrazo no tengas miedo

Bajo el título “Stranger in the paradise”, está en fase de post-producción la película basada en el libro “Si te abrazo, no tengas miedo“, de Fulvio Ervas. La dirigió Gabriele Salvatore’s y está llamada, al igual que el libro en el que se inspira, en ser un éxito rotundo. En el caso de la novela, más de 300.000 copias vendidas, 24 ediciones y algunos galardones de reconocimiento por parte de los lectores.

Los protagonistas, Franco y Andrea, pasaron del más absoluto anonimato a pasearse por platós de televisión, por radios y a tener un gran éxito en las redes sociales.

Pero hablemos del libro.

No me gustan los libros fabricados a partir de frases cortas. Ma parecen abominables. Es el truco de internet. Es la forma de atraer lectores en la red de redes.

Frases impactantes, a veces si siempre buscando efectivismo y con el objetivo inconfeso de hacer aflorar sentimientos primarios. Así ha escrito Fulvio Ervas “Si te abrazo no tengas miedo“, una historia entrañable que tendría que habernos llegado de la mano de sus protagonistas y no bajo la prosa moderna de un escriba. Esto es lo peor del libro y lo he soltado así, de sopetón, por darles con él en los morros a todos esos que han escrito críticas benévolas sin haberlo leído.

La  trama de esta novela de viajes basada en hechos reales  es sencilla: un padre y su hijo autista se embarcan en un viaje que los llevará en Harley Davidson desde una punta a otra de los Estados Unidos. Simple y sencilla a más no poder.

Pero detrás de esta simpleza de partida se esconde un historia mayúscula, llena de ternura, de sentido del humor y de amor paterno filial.

Franco y su hijo Andrea van saltando de una peripecia a otra como por ensalmo y, de paso, haciéndonos partícipes de un viaje tan inusual como este. Recorrer los EE.UU, Centroamérica o Brasil con la compañía de un hijo autista nos hace preguntarnos, en primer lugar, sobre los viajes de algunos aventureros profesionales que, no llevando más carga que ellos mismos,  hacen de cualquier cruce de frontera una batalla epiquísima. Que le pregunten a Franco qué se siente al cruzar la frontera de Panamá con la compañía de Andrea, o qué tipo de aplomo conserva para encontrar a su hijo cuando se pierde en un mercado de Centroamérica atestado de tenderetes.

Quiero suponer de Fulvio, el autor, ha sido bastante fiel al relato de viaje que le contó Franco, con las licencias literarias que consideró necesarias. Y quiero suponerlo porque es una historia hermosa que merece ser real.

La primera parte del libro transcurre dentro de los parámetros del viaje original, con la mítica ruta estadounidense de trasfondo. No le presta demasiada atención al hecho de viajar en Moto pero nosotros lo sabemos y con eso nos resulta suficiente. Más adelante, comienzan a sucederse casualidades y decisiones impulsivas (o no tanto) hasta que los dos protagonistas se ven envueltos en un viaje que parece no tener fin.

Insisto en que es una historia hermosa pero que podría haberlo sido más si el autor hubiera escrito literatura de verdad en lugar de jugar con esa prosa facilona tan de moda entre los libros más vendidos. Por cierto, “Si te abrazo, no tengas miedo” fue uno de los que estuvo en las listas de los más vendidos en Italia dura te todo el año 2012 y ha recibido un galardón de los oyentes de la RAI.

En España lo ha editado Seix Barral en el año 2013 y creo que no ha tenido tanta repercusión como en Italia.

Conclusiones: es un libro que se lee fácil, que tiene una historia de viaje en moto y que empieza my bien pero algunos capítulos llegan a hacerse pesados. ¿Me ha gustado? Sí, bastante. Y si estuviera escrito con otra cosa que no fueran frases cortas, me hubiese gustado más.

Cine: Masters Of Menace / Amos del Camino

En el cine de moteros, Master of Menace (aka Amos del Camino) es uno de esos bodrios perpetrados en los años 90 que no se sabe si se rodaron porque el director odiaba a la humanidad o porque era lo que tocaba. Humor burdo, moteros borrachos y drogotas (cómo no), e idiocia repartida en igualdad de proporciones ente todos los integrantes de la “obra”. El aliciente principal reside en ver a James Belushi, por aquello de que es hermano de John Belushi (The Blues Brothers). Una vez superada esta curiosidad, cuando su personaje muere, puedes dedicarte a otra cosa y cerrar la ventana en la que estés viendo la película.

Pertenece a ese género despreciable que es la comedia comercial norteamericana de principios de los años noventa que, según todo indica, no llegó a estrenarse en España. Por fortuna para los españoles de aquella época, que bastante teníamos con la comedia del solar patrio.

La trama. Un grupo de moteros malos-malotes, estos “maestros de la amenaza”, es juzgado por varios delitos y el juez les conmuta la pena de cárcel con la condición de que no abandonen el condado. Uno de los “hermanos” muere en un accidente con un dragstar en el transcurso de una fiesta y deciden ir a enterrarlo a Las Vegas. Para eso tienen que abandonar el condado sufriendo la constante persecución del fiscal, que es otro idiota como los policías, los moteros, los abogados, los extras y, en general, cualquiera que haya tenido algo que ver con semejante engendro.

Después de múltiples peripecias, a cual más absurda, no puedes más y avanzas la reproducción. Sigues avanzando otro poco y, cuando te quieres dar cuenta, la película ha terminado. Te alegras de no seguir perdiendo el tiempo con el cine de moteros.

Las motos de la pandilla son todas Harley Davidson, una de ellas con sidecar. Eletra Glide, Softail Custom y de propina, una Honda CR 500 R con un tipo vestido de blanco haciendo el mono en una escena corta.

Hale, aquí os os dejo la peli para que podáis insultarme por descubriros mierdas de este calibre. Ah, es en verisón original subtitulada con una traducción cercana al vómito.

 

Cine: Rutas de Violencia, The Rebel Rousers

Qué suerte tuvimos los que aún somos jóvenes de no vivir la época dorada de las películas de moteros. A finales de los años sesenta y principios de los setenta aún coleaba una suerte de moda que consistía en hacer películas de moteros malos-malotes con cualquier disculpa. Era el final de una época, la muerte del movimiento hippie y al mismo tiempo, el momento álgido de motoclubs como Los Hell Angel´s. Ambos coincidieron en el tiempo y el espacio, y el movimiento de la contracultura sentía una cierta simpatía por aquellos motoristas drogotas y bobalicones.

Con toda la modernidad contracultural adorando a aquellas hordas de jóvenes asociales y protodelincuentes, surgieron películas de parecida temática como hongos en un otoño húmedo. La mayoría son bastante malas y Rutas de Violencia no es una excepción. Bajo un guión simplón y plano, se van sucediendo jaimitadas bastante pueriles, la mayoría sin pies ni cabeza. O lo suficientemente absurdas como para rascar la cabeza con mueca de incredulidad.

La trama sucede en un pueblo costero de la frontera entre México y California. Al villorrio llegan un grupo de moteros que cargan con los tópicos del género: borrachos, pendencieros y desocupados. Allí se dedican a montar la bronca en el bar al más puro estilo The Wild One, pero con mucho menos estilo. Luego, cuando el shérif  los expulsa, se van a la playa para continuar la fiesta. Allí retienen a una mujer y a su marido y blablablabla. Qué más da lo que ocurra si todo es un despropósito de principio a fin.

El único aliciente de esta película, dirigida por Martin B. Cohen, es ver a un jovencísimo Jack Nicholson haciendo de motorista malo-malote en uno de sus primeros papeles. Quizá, si ya has visto la mencionada The Wild One (1953), Hell Angel´s on Wheels (1967), Easy Riderr (1969) y The Wild Angels (1967) tengas que ver también esta para no perder ripio.

He podido identificar una Triumph 5T de principios de la década de los sesenta y una Harley Davidson con motor Panhead. El resto parecen todas Triumph (por el motor) pero no estoy seguro. Supongo que el presupuesto era tan bajo que no tenían para media docena de Harleys, como mandan los cánones.

Para que no tengas que esforzarte en buscarla, te la dejo entera, y gratis, aquí mismo. No dejes pasar la oportunidad de ponerla a parir en los comentarios.

Ficha:

Título original: The Rebel Rousers

Año: 1970

Duración:78 min.

País: Estados Unidos Estados Unidos

Director: Martin B. CohenGuion

Martin B. Cohen, Michael Kars, Abe Polsky

Música

William Loose

Fotografía

László Kovács, Glen R. Smith

Reparto Cameron Mitchell,  Bruce Dern,  Diane Ladd,  Jack Nicholson,  Harry Dean Stanton, Robert Dix

Productora: Paragon International Pictures

 

25 míticas películas de motos que tendrías que ver

Las motos y el cine siempre han formado un támdem perfecto aunque, según mi opinión, poco y mal explotado. Cuando vemos películas de motos es fácil que los “caballeros de las dos ruedas” sean unos palurdos indeseables, de escasa inteligencia y con menos luces que el piloto trasero de una moto de trial. También es mala suerte. Si nos gustara el sexo como nos gustan las motos el abanico sería inabarcable y podríamos tener la videoteca llena de tetas y culos.

Pero no.

Nos gustan las motos y tenemos que conformarnos con lo que hay, que no son más que fugaces apariciones y alguna que otra obra maestra. En Viajo en Moto no somos nadie para decir qué es obra maestra y qué es bazofia, aunque bien que nos gusta meter el dedo en la llaga, así que aquí os presentamos una lista de 25 películas cuya temática (principal o de refilón) es la motocicleta y que, sin lugar a dudas, deberías ver. Sin embargo,  no aparecen por orden de importancia o calidad: que confiamos en vuestro criterio.




Mad Max

La primera de la lista es una película australiana de bajo presupuesto en la que uun jovencísimo Mel Gibson encarnaba a un policía atormentado por el asesinato de su mujer y su hijo. Una historia de venganza, de escenarios preapocalípticos de serie B y de motos montadas por delincuentes extravagantes y carne de frenopático.

Muchas de las motos fueron donadas por Kawasaki para la película, incluyendo la mítica Kawa z1000 de 1977 MFP de Ganso.

On any Sunday

Este documental, dirigido por Bruce Brown, ya tiene más de 40 años pero sigue siento un referente cada vez que se habla de cine y motos. Con Steve McQueen como figura relevante, On any Sunday nos translada al mundo del motocross con las máquinas de la época. Estuvo nominada a un oscar de la Academia pero no se lo dieron.

Terminator 2 (1991)

La saga Terminator incluye, además de la temible presencia de Arnold Schwarzenegger, la rotunda imagen de una Harley Davidson Fatboy. Enmarca de forma magistral los músculos de “Chuarchy” y le queda estupendamente a su papel. La persecución por los canales de desagüe de Los Ángeles es una de las escenas más miticas del cine “de motos” y quedará para siempre en nuestras retinas. El T-1000 no se queda atrás evolucionando con una Harley de la policía (subiendo escaleras, saltando a un helicóptero…)

Si te la quieres comprar y conservarla como oro en paño aquí tienes enlaces

http://youtu.be/eajuMYNYtuY

Electra Glide in Blue (1973)

En España llamada la Piel en el Asfalto, es una especie de western con tintes de road movie. Casi todo el mundo coincide en que es bastante buena pero yo no la he visto, para que nos vamos a engañar.

En Amazon la puedes encontrar en español y en inglés

 

El Salvaje (1953)

El icono del cine motero por excelencia y la mismísima imagen de un hombre sexy sobre una moto. Marlon Brando encarna todo eso y más en El Salvaje, la película inspirada en los “sucesos de Hollister” que dieron origen a la marca del 1% y a la leyenda de las bandas de motoristas entre otros tópicos.

Es cierto que el guión es bien simple y quizá no aporte mucho al sector del cine pero es indiscutible que, en cuestión de imagen icónica, Brando y los Black Rebels son los números uno.

http://youtu.be/s8LC9Oy9k7Q

La Chica de la Motocicleta (1968)

Quizá lo más curioso de esta película es el cante que da, en una de las persecuciones, el hecho de que la moto de Ethan, una Triumph Speed Triple, pasa de tener ruedas de carretera a llevar ruedas de taco en cada plano. Creo que ni siquiera hace falta ser muy entendido para verlo.

El director, Jhon Woo, es conocido por filmar las escenas de acción más  absurdas inverosímiles y espectaculares. Su gusto por las motos queda patente, también, en la última entrega de Star Trek.

En el minuto 1:20 se aprecia perfectamente el tipo de neumáticos que montan las motos.

Tron: Legacy (2010)

Casi 70 semanas editando efectos especiales, dos meses y pico para rodar una de las secuencias de batalla, secuencias CGI espectaculares… y El Nota: Jeff Bridges en uno de los papeles principales (lo siento pero lo tengo encasillado). Tron: Legacy es una secuela de Tron, la película del año 82 que, a pesar de ser una incoherencia de guión de arriba a abajo, fue uno de los hitos en animación digital (junto con El Cortacésped y otras de parecida factura)

Daft Punk en la banda sonora ya da una idea de lo que va el asunto.

http://youtu.be/3GBLtnxxtzQ

Diarios de Motocicleta (2004)

Lo primero que te recomiendo es que te compres el libro antes de ver la peli. Y que te lo leas, claro.

Antes de ser un revolucionario por medio mundo, Ernesto “Che” Guevara sólo era un chico normal y corriente, con la carrera de medicina sin estrenar y con muchas ganas de conocer el mundo. Esas ansias de volar se vieron colmadas cuando, con su amigo Alberto Granados, se suben en una Norton 500 y se van a recorrer el continente. La Poderosa, que así se llamaba la moto, inspiró a Bardem para bautizar a La Poderosa de Alfredo Landa en “El Puente

Akira (1998)

El cómic manga cyberpunk de  Katsuhiro Otomo se convirtió en un clásico de referencia nada más estrenarse. El desorden social y la corrupción de Neo-Tokio del año 2019 sirve de marco perfecto para desarrollar esta historia de culto donde Shotaro trata de impedir que Tetsuo libere al psíquico Akira.

Anime japonés clásico y para siempre.

http://youtu.be/7G5zQW4TinQ

 

Burt Munro (2005)

Además de estar basada en una historia real, esta película nos habla de superación y de crecimiento personal. Munro, un neozelandes en la recta final de su vida, lleva trabajando durante años en una vieja Indian para batir el récord mundial de velocidad. pero para una hazaña de ese tipo hay que dejar muchas cosas atrás.

Esta es una buena historia y muy bien contada. Es una lástima que la película no haya tenido el éxito que se merecía. Además Anthony Hopkins está grandioso en este papel.

Cómprate la peli y guárdala como oro en paño

Easy Rider (1969)

Que una película, sin ser especialmente buena, llegue a convertirse a si misma y a su banda sonora en el icono motociclista por excelencia, es todo un hito. Ya lo quisieran para sí películas y directores de muchísima más categoría que Dennis Hopper.

Pero no comencemos a lanzar improperios contra la peli porque estuvo nominada a un Oscar al mejor guión. Chocante.

Easy Rider es La Road Movie por excelencia y el Born to be Wild la banda sonora de los motoristas de todo pelaje. Dicho esto no voy a hacer más comentarios sobre la peli porque es de obligado visionado.

Quadrophenia (1979)

(puede contener cierta dosis de spoiler)
Lucha de mods y rockers, pastilleo, crisis de identidad y caída en picado de los valores de juventud. Quadrophenia es una obra maestra que gana con el tiempo, no sólo por la genial banda sonora firmada por The Who sino porque resume una parte de la historia juvenil inglesa de los años 60, contada con gran acierto y grandes dosis de dramatismo. Aunque, para dramatismo, el ver al jovencito Sting vestido de botones no tiene precio. Aquí te dejo el enlace por si quieres comprarla.

El caballero Oscuro (2012)

Ni es una película de motos ni se aprovecha demasiado el “invento” que sale en ella pero ver a Batman pilotando un engendro de dos ruedas merece la pena. El BatPod, si te gusta la película y te conviertes en un fanático, puede ser tuyo y homologado para circular en carretera. Como querrás ir equipado a juego puedes adquirir el casco y el traje. Pero… ahora que lo pienso, no estamos hablando de cine, verdad?

La Gran Evasión (1963)

Steve McQueen a lomos de una Triumph 650  TT Especial es otro de los iconos del motociclismo mundial. En realidad el ejército alemán nunca usó Triumph en la Segunda Guerra Mundial pero parece ser que se escogió este modelo para la película debido al menor peso que las míticas BMW.

La escena más famosa de la película, esa en la que el capitán Virgil Hilts huye campo a través de sus perseguidores alemanes, fue grabada casi íntegramente por el propio McQueen. Sólo fue sustituido por su íntimo amigo Bud Ekins en la escena del gran salto. Y todo por órdenes del director que no quería que su gran estrella se dañase en una caída fortuita.

Hay que verla.

Caballeros de la moto (1981)

Una de las obras menos conocidas del directora George Romero, KnightRiders no tiene ninguna relación con David Hasselhoff ni con Kitts. Se trata de una compañía ambulante de artistas (un joven Ed Harris entre ellos) que hacen torneos en plan medeival pero sobre motos en lugar de caballos. Seguro que no es la mejor película de Romeros pero igual un sábado anodino te apetece verla. Eso por no mencionar un cameo de Stephen King (sí, que uno).

Ángeles del Infierno sobre Ruedas (1967) 

A pesar de no haber superado el “test del tiempo” esta película de 1967 nos ofrece una visión bastante certera de lo que eran los Ángeles del Infierno es sus primeros años. Tiene la particularidad de que en ella participaron Hell´s Angels de varios capítulos de la Costa Este que cobraban 35 dólares por día de grabación. A veces, después de cobrar, se largaban y tenían que ser sustituidos por otro “hermano”. frank Sinatra amenazó al director diciendo que, como le pasara algo a su hija nancy, que participaba en la película, no tendría tierra suficiente para correr. Y es que las sesiones de rodaje eran peliagudas.

Aquí la crítica completa.

Los ángeles del infierno (1966)

“Su credo es Violencia! Su Dios es el odio!”  

Protagonizada por Peter Fonda, Nancy Sinatra, Bruce Dern y Diane Ladd, estamos ante otro engendro de serie B para anotar en la carrera de tonterías de Peter Fonda que culminó con su aparición en El Motorista Fantasma. Este film pertenece a una moda que se apoderó de los cines en los 60 y 70 y que consistía en hacer películas de moteros outlaws a tontas y a locas. 

 

El Motorista Fantasma

Nicolas Cage nos acerca a una nueva acepción de la  cultura contemporánea: “El Superhéroe Idiota“. Sin paliativos. El Motorista Fantasma es el héroe más simplón, más tonto y más border line que hemos visto nunca. No voy a seguir esplayando con esta película ni con su secuela porque ya tenemos crítica extendida en esta página tanto de El Motorista Fantasma I como de El Motorista Fantasma II.

El Motorista Fantasma

Kill Bill. Volumen I

¿Una Kawasaki ZZR 250 que suena a cuatro cilindros? Bueno, si, pero estamos ante otra película de culto a la que le perdonamos ciertos deslices. Ver a Uma Thurman con el chándal amarillo (en homenaje a Bruce Lee cuando luchó contra Abdul Jabbar en Game of Death) subida sobre la Kawa es suficiente para disculpar ciertas licencias en los efectos especiales. También los 88 maníacos pilotando Yamaha Fazer de 400 ayuda a crear atmósfera.

Matrix Reloaded (2003)

Si no fuera porque estamos en Matrix diríamos que esta persecución es imposible. Tan imposible que nos deja medio mareados. Pero siendo como es el mundo imaginario donde, si eres el Elegido puedes hacer lo que te venga en gana, no sólo no nos extraña sino que nos encanta. Trinity sobre una Ducati haciendo cabriolas para escapar de los correspondientes agentes dela Matriz. En esta santa casa somos fans de la saga y al volver a ver esta escena no comprendemos como no lo somos aún más.

Torque (2004)

Torque es una basura, una bazofia de película que no llega ni al aprobado bajo pero tiene motos, carreras y máquinas para aburrir. Y eso ya es motivo suficiente para verla. Además aquí las motos no aparecen como disculpa para buscar la espectacularidad en las persecuciones o para que el protagonista parezca más viril. Aquí las motos son motos en si mismas y todo gira en torno a ellas. Hay que verla con nuestra voz crítica en off. Y tampoco me voy a extender mucho más en el análisis de esta obra menor porque es mejor verla, si puede ser hasta el final.

Biker Boyz (2003)

Otra película mala donde las haya pero que también está centrada en el mundo de los motos sin que estas sean pretexto para otros objetivos que no sean la moto en si misma. Lauren Fishburne está bastante aceptable aunque demasiado carismático para un papel tan pobre. Es como si estuviera fuera de lugar. Si quieres saber todo lo que hay que saber de esta peli lo mejor es que te leas la crítica que tenemos en la página desde hace algún tiempo. (Los diálogos, no se pierdan los diálogos…)

El Puente (1977) 

No podíamos olvidarnos del grandísimo Alfredo landa y de esta desconocida película. Bueno, desconocida para los que no sean lectores de esta página porque ya la hemos destripado en la correspondiente crítica. Esta obra es la típica de una tarde de domingo lluviosa que se deja ver estupendamente tumbado en el sofá con la manta y las palomitas. Mucho de crítica social y mucha imagen setentera para los que no tienen ni idea de cómo era aquella época. La crítica completa.

Road to Paloma (2014)

Esta es otra de las que ya hablamos en la página y que también se deja ver en una tarde de sofá.No tienepor qué ser domingo. De nuevo tenemos a Lisa Bonet pero con unos años más que cuando hizo Biker Boyz lo cual no es impedimento para que siga estando igual de hermosa. Ah, si, y Jason Momoa, que es el protagonista. Podéis leer la crítica de Road to Paloma en esta misma página. O verla completa en este video que os pongo a continuación.


Road to Paloma Full Movie HD 1080p por cabayet-sorvat

Tenemos más películas de motos y moteros con sus críticas y sus análisis. Puedes visitar la Sección de Cine de Motos.

La moto de Star Trek

En Holllywood parece que las motos vuelven a formar parte, al igual que hace años, de muchos de los productos que salen de su factoría. Star Trek, aunque no parezca el film idóneo para que aparezcan motos, ha metido a calzador a nuestro vehículo preferido. Además de eso juegan con paisajes espectaculares, patadas de artes marciales que persiguen al género humano hasta el Siglo XXIII o bosques inspirados en Avatar. Todo un batiburrillo para un guión simple que se desliza entre efectos especiales, fondos generados por ordenador y mucho croma multiuso.

En una de las escenas el capitán Kirk se encuentra, casualmente, con una vieja moto, denominada BX-70, en el interior de la nave USS Franklin. Cabría hacerse muchas preguntas sobre este hecho extemporáneo pero primero vamos a tratar de identificar la moto.

Moto en Star Trek

Aquí tenemos la primera pista para identificar la máquina: faros asimétricos.

 

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Y aquí algo que nos despista: doble tubo de escape.

Vista trasera de la moto de Star Trek en pleno salto

Vista trasera de la moto de Star Trek en pleno salto

 

Vista frontal con el faro asimétrico bien identificable.

Vista frontal con el faro asimétrico bien identificable.

 

Las discusiones sobre el modelo de moto usado en la película se dividen entre dos opciones: la BMW GS 450 y la Honda CRF250. Si nos fijamos en detalles claros como el detalle del faro asimétrico, que no usa ninguna otra moto, no tenemos dudas del modelo pero nos despista el escape doble. Veamos más detalles.

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El detalle de los cables de acelerador recuerda bastante a los de la BMW pero tampoco es que esto sea una prueba concluyente.

Lo más probable es que hayan aligerado una BMW GS450 y le hayan añadido detalles de otras motos como por ejemplo, el asiento de una Ducati, como alguien comentaba por ahí. Esto de modificar motos ya lo hemos visto en otras películas con resultados más que espectaculares, tal y como hemos comentado en la entrada sobre Mad Max desde el inicio de la saga.

Cuando a Justin Lin, director de Star Trek y de Fast & Furious entre otras, le preguntaron cómo se le había ocurrido meter una moto en Star Trek respondió que cuando leyó el guión exclamó “oh mierda, tengo que meter una moto ahí” y cuando alguien le dijo que le recordaba a Dom Toretto y a Letty volando por el aire en Fast & Furious afirmó con una sonrisa “yo soy como soy”.

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Dejando al margen el modelo de moto podemos hacernos otras preguntas.

¿Qué hacía una moto en una nave espacial abandonada?

¿Por qué, después de 200 años de abandono la moto sigue funcionando?

¿De dónde sacaron la gasolina en un planeta desértico?

¿Por qué el capitán Kirk tiene semejante dominio del freestyle?

¿Por qué somos tran frikis que nos fijamos en cada moto que aparece en una pantalla?

Cine: The Born Losers

exhcheehhxg1idt8fykgLlevaba tiempo deseando ver la película “The Born Losers”, un clásico del cine de pandilleros motociclistas perpetrado en 1967. Lo cierto es que me sentí atraído, casi de forma irremediable, por un soberbio cartel que prometía acción, motos y sexo rancio de los años sesenta pero me encontré con que lo único realmente memorable es el cartel de la peli.

En esta historia de moteros forajidos nos encontramos con una nutrida cantidad de situaciones absurdas y estúpidas que hacen de toda la obra un plato de difícil digestión. Quizá el hecho de que el guión se hubiera escrito quince años antes de rodar el film no ayudara demasiado a poner en su sitio a unos actores acartonados y con diálogos forzados hasta el límite. La historia, para no perdernos en insultos antes de ir al grano, va de una pandilla de motoristas que parecen salidos de un catálogo antiguo del más puro estilo flower power. Violan a tres chicas y de propina, a una universitaria de cara angelical que pasaba por allí, en bikini, a lomos de una moto. Después las presionan para que no testifiquen y blablabla. A todo esto, aparece el héroe, un medio indio vestido de vaquero, que parece que se ha tragado un tenedor y se lía a mamporros, de forma mal hilvanada, para defender a la jovenzuela en edad de merecer. Lenta, absurda e idiotizante, nos hace perder casi dos horas en su visionado y algunos minutos más escribiendo esta crítica. Resulta inexplicable que haya tenido éxito de público esta historieta risible.

Vamos a lo que nos interesa, las motos.

La universitaria buenorra viaja en una Yamaha YDR3 del 66, una bicilindrica que petardea como una Puch Cóndor y que hoy se cotiza a casi 12.000€. Una de las imágenes más icónicas es cuando la joven se ve rodeada de los malos-malotes y, en una toma a ras de suelo, el muslamen de la chavala ocupa el primer plano. El cartel no miente.

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Un par de Harley-Davidson Panhead en manos de los malos. La primera, como no podría ser de otro modo, choperizada y la segunda en forma de trike bastante horrendo pero que tiene su punto. El jefe de la pandilla de los “The Born Losers” también gasta Harley-Davidson, una Sporster XLCH nuevecita, quizá del 67, como la peli.

Como nota curiosa para lo que es una película de pandilleros motoristas, apuntar que sale una Puch Allstate de 250, una de las motos austriacas que se vendió en los EE.UU. y que llegó a ser bastante popular.

Hay más motos, claro, pero entre planos largos e imágenes aceleradas se hace complicado identificar las máquinas. Por otra parte es probable que seguir buceando en los detalles se considere rallano con lo insano.

Pucho Allstate 250

Para terminar, si disponéis de tiempo para perder, aquí os dejo la película completa.

 

 

 

Cine: Hell Angels on Wheels

ngeles_del_infierno_sobre_ruedas-767088327-largeNo se puede decir que el tiempo haya tratado muy bien a Hell Angels on Wheels, de Richard Bush. Los excesos visuales, en cuanto a secuencias larguísimas, imágenes en movimiento mareante y peleas que se alargan, aburridas, hasta lo indecible, nos retrotraen con el cine tópico de finales de los sesenta.

Pero Ángeles del Infierno Sobre Ruedas, que así llegó al mercado español, tiene otros atractivos que la hacen muy interesante. En primer lugar cabría destacar las motos. Abundan las Harley Davidson cortadas, “choperizadas”, que poco o nada tienen que ver con la moda generalizada que siguieron este tipo de motos, movidas como si fueran ligeras máquinas de enduro. Incluso con una de ellas se atreven a participar en una competición de hill-climb. Aquí podemos ver a dos BSA de la época, una A10 y una Firebird Scrambler, y una Royal Enfield Interceptor escalando la colina como histéricas.

En segundo lugar la Historia. Y lo escribo con mayúsculas porque las pandillas motoristas, los motoclubs violentos de los sesenta y los setenta, forman parte de la historia de los EE.UU y de su peculiar modo de ver el mundo. Después de haber leído a Sonny Barger (que también sale en la película haciendo de sí mismo) y a Hunter S. Thomson, entre otros libros dedicados a los Hells, el visionado de esta película viene a ser algo así como poner imágenes a los libros. Se suceden las peleas, el abuso de drogas, los líos con la policía y algo que Thompson dejó muy claro en Los Ángeles del Infierno, una extraña y terrible saga: las pandillas de moteros estaban formadas por tipos a los que no les importaba nada, desahuciados de la sociedad y desencantados con un sistema que no tenía nada que ofrecerles. Unidos por una visión del mundo pueril y simplista, este tipo de motoclubs se aferraron a un sistema organizativo casi militar del que muchos procedían, adoptando poses y modos. En este aspecto Jack Nicholson, el protagonista, lo deja muy claro en uno de los diálogos. “no tengo interés en participar en tu ejército privado” le dice al presidente de un capítulo, interpretado por Adam Roarke.

Llama la atención que se aleja bastante de los estereotipos marcados con posterioridad, en los años setenta, en los que los motoristas pandilleros eran retratados como retrasados mentales en los que su salvajismo competía con su idiocia. No es que en esta salgan muy bien parados pero, al menos, salva la situación Jack Nicholson, mucho más digno en su rol que en la archiconocida Easy Rider. Y eso que en esta que nos ocupa hacía uno de sus primeros papeles como protagonista.

El guión no es que sea nada especial, chico conoce a chica, la chica es la novia del mafioso, chico se enamora de chica… en fin, más de lo mismo. Pero esta película hay que verla como un documental porque refleja, a la perfección, aquellos primeros años de las bandas motorizadas. Aún quedaban lejos las condenas por tráfico de armas y de drogas y todo se centraba en motos, fiestas y vida disoluta.

Como curiosidad hay que apuntar que colaboraron en la filmación, además del propio Ralf “Sonny” Barger y unos cuantos miembro de los Ángeles del Infierno de los capítulos de California, Richmond y San Francisco. Sonny, en su libro Ángel de Infierno, hace referencia a este hecho, al igual de Hunter S. Thompson. Esto de salir en películas y estar todas las semanas en la prensa  trajo a Los Ángeles más problemas que ventajas pero de eso hablaremos en otra entrega.

Series: Gangland Undercover

ganglandSiguiendo con la línea de malo malote de los últimos días hoy hablaremos de Gangland Undercover, una serie televisiva del Canal Historia que nos abre una puerta al mundo de las bandas motorizadas.

Este programa está basado en relato de los hechos de Charles Falco (pseudónimo de George Rowe) que sucedieron entre 2003 y 2006, cuando se infiltró en una de las más notorias bandas de motoristas. Nombres, localizaciones y detalles clave se han cambiado para proteger la identidad de todos aquellos involucrados.

Gangland Undercover es una miniserie de seis capítulos en la que se recrea la vida de Charles Falco mientras estuvo infiltrado en uno de los MC más peligrosos de EE.UU: The Vagos. El formato no es nuevo y resulta bastante habitual verlo en otras producciones de la cadena pero es la primera vez que lo vemos adaptado al mundo de las motos.

Los hechos relatados, acaecidos entre los años 2003 a 2006 vienen narrados por el propio protagonista que sale al principio de cada capítulo en un ambiente de penumbra que, además de proteger su identidad, le da el toque dramático que necesitamos al principio de cada entrega. Falco va desgranando los intríngulis del motoclub, cómo llega a sentirse plenamente identificado con sus “hermanos” y como tiene que sobreponerse para no sucumbir al poderoso atractivo de la hermandad y los lazos que se crean. La violencia, el asesinato y el tráfico de drogas son una constante que hace que la balanza se vaya a inclinar del lado de la ley.

Charles Falco arrastra tras de si una historia muy peculiar: de traficante de drogas de cierto éxito a su paso por la cárcel de donde sale para redimir sus delitos convirtiéndose en un informante de la policía. Cuando terminó su “trabajo” con The Vagos para el Gobierno en lugar de acogerse al programa de protección de testigos continuó como infiltrado en otras dos bandas de motoristas: Los Mongols y Los Outlaws; un peculiar modo de redimirse encarcelando a los delincuentes más violentos y peligrosos del extraño mundo de las mafias motoristas. Cuando terminó su tarea de informante más de cincuenta personas acabaron en la cárcel acusados de tráfico de drogas, asalto o asesinato. Rowe publicó un libro con sus experiencias como infiltrado y, ahora sí, se acogió al programa de protección de testigos. Una paliza casi mortal y un tiro el la cabeza puede que le animaran a tomar la decisión.

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Libro de George Rowe

 

Identificar motos, coches y otros vehículos en el cine

Seguro que más de una vez has visto en una película, quizá de forma fugaz, una moto que llamó tu atención. O puede que recuerdes aquella otra de acción, cuando eras un chaval, en la que salían motos haciendo el cabra.

Si tienes curiosidad por averiguar la marca y modelo de cualquier moto que haya salido en el cine no tienes más que acudir al Internet Movie Cars Database que, como su nombre indica, incluye casi todos los vehículos que aparecen en cualquier película. Bueno, quizá sea un poco exagerada esta afirmación pero lo cierto es que son miles los coches, motos y camiones que puedes encontrar en esta inmensa base de datos.

Puedes realizar búsquedas por título de la película, por marca y modelo, por el país de fabricación del vehículo… Las opciones son amplias y variadas.

Internet Movie Cars database

Internet Movie Cars database

Al alcance de un click tienes la posibilidad de explorar, no sólo las motos que protagonizan en mayor o menor medida la escena sino que, en ocasiones, puedes identificar la marca y modelo de vehículos aparcados en la calle que son simplemente, figurantes. Puedes encontrar, por ejemplo, la Yamaha Catalina de 1966 en manos de Batman y a partir de aquí, seguir la pista de esta moto y volver a encontrártela en el documental Car Carzy. O encontrar una Harley Davidson de 1015 en una película de Buster Keaton.

Entre películas, documentales, videoclips (sí, también hay vídeos musicales), películas de animación, miniseries, etc. hay más de 43.500 obras audiovisuales. Con semejante cantidad de material uno puede satisfacer su curiosidad más insana por los vehículos en el cine y/o la tele.

El artífice de todo esto es Antoine Potten, un programador belga que, en su tiempo libre, colecciona coches a escala y construye maquetas de Lego. Además ha creado un programa, Ant Movie Catalog, para gestionar colecciones de películas,vinilos, casettes, vídeos, DVD, etc. que distribuye totalmente gratis y que está en constante mejora desde el año 2000.

Cine: Fantasmas de la ruta.

Nuestro director de cine de cabecera, José Campusano, nos ha enviado el enlace para ver “Fantasmas de la Ruta”, otra película con aires de documental, peculiar y brutal. Cine Bruto, la productora de Campusano está especializada en contar la verdad sin medias tintas, sin actores de por medio que tengan que meterse en la piel de ningún personaje: los personajes son ellos mismos y sus vidas reales. No necesitan investigar en los bajos fondos bonaerenses para saber cómo se mueven, cómo piensan y como sueñan estos peculiares motociclistas porque lo único que tienen que hacer es ser ellos mismos y contarnos una parte de sus vidas. Esas vidas nos las relata otro motociclista más dirigiendo, con su visión real y brutal, a un elenco de actores que no son tales.

Al igual que hizo con Vikingo, Campusano nos trae una historia desprovista de artificios que nos permite asomarnos a universos paralelos de violencia impune. En esta serie de 13 capítulos Vikingo, con su particular idiosincrasia, se ve envuelto en el rapto de la novia de Mauro, otro motociclista del barrio. Las historias se superponen y circulan por caminos paralelos para cruzarse en cualquier punto, para entrechocar con estrépito. A la vez nos muestra el sórdido submundo de la trata de blancas y la prostitución en los sórdidos ambientes del extrarradio, muy lejos del glamour y más cerca de la realidad cotidiana.

Originalmente la serie duraba cinco horas y pico pero fue reconvertida en film y se quedó en 210 minutos en los que se mezclan “actores” con nula expresividad que recitan diálogos como si estuvieran leyendo con otros como Rubén Beltrán (Vikingo) que llena por si mismo cada plano. Otro producto de la factoría de verdades Campusano.

Premios

2013: Festival de Mar de Plata: Sección oficial largometrajes a concurso

 

 

 

Si no has tenido bastante con la película y aún te quedan ganas, no te pierdas el making-off para cotillear en los entresijos del barrio.