Seguros

Viajes en moto y seguridad: ¿cuándo conviene contratar un seguro?

Hacer un viaje largo en moto en una experiencia única que cada vez está más de moda en España. Cada vez es mayor el número de personas que se lanzan a la carretera y se recorren medio mundo en un periodo de tiempo que puede durar incluso más de un año.
Para ello sólo hace falta el equipaje, una buena cantidad de dinero ante cualquier imprevisto que pueda surgir, llevar algo de combustible de repuesto, ropa, comida y una moto en condiciones que esté capacitada para realizar miles de kilómetros. Y también necesitarás algo imprescindible y que más conviene a la hora de realizar viajes en este vehículo, un buen seguro que cubra todas tus necesidades en la carretera.
Porque los moteros que se marchan a la aventura en un viaje que recorrerá varios países y puede que dure meses buscan el mejor seguro posible que incluya los siguientes puntos:

  • Que incluya robo de equipaje: esto es vital en el caso de que lleves una gran cantidad de equipaje en la maleta de la moto y sea sustraída.
  • Que no excluya accidentes de moto: muchos seguros no suelen incluir los accidentes de moto en sus condiciones, pero esto es indispensable si vas a realizar un viaje largo en este vehículo
  • Que incluya cobertura médica: Esto es clave porque nunca puedes saber lo que puede pasar en la carretera. Por eso es imprescindible que tengas un seguro médico internacional que cubra tus necesidades en cualquier país del mundo. La empresa aseguradora se hará cargo del coste de una posible operación u otras necesidades.
  • Que pueda prorrogarse de algún modo por más de un año: Muchos viajes suelen prolongarse durante más de un año y es conveniente que puedas pactar con tu aseguradora que este se pueda prolongar durante un periodo más largo de tiempo si es preciso.

Hoy en día, y ante la gran demanda aparecida en los últimos años, hay una gran cantidad de aseguradoras que intentan saciar las peticiones de los moteros que tienen como objetivo recorrerse medio mundo con su vehículo. Por ejemplo, el seguro de viajes de Total Travel ofrece:
Asistencia médica internacional durante las 24 horas: se hacen cargo de todos los gastos en caso de que sea necesario visitar un hospital.

Cancelación e interrupción: Podrás recuperar tu dinero en caso de que aparezca un gran imprevisto.

Equipajes: Te devuelve el coste de todo lo que necesites comprar en caso de que pierdas todo el material durante tu viaje.

Demoras: Si necesitas coger un avión y pierdes el vuelo por motivos ajenos a tu persona, la empresa te costea la estancia de esos días.

Accidente en viaje: Esta poliza de seguros te dará cobertura y tendrás derecho a indemnización en caso de accidentes.

En ocasiones, contratar el mejor seguro de viajes posible es la mejor forma de viajar ya que te obliga a desentenderte de todo y disfrutar sólo de la carretera. A corto plazo supondrá un coste mayor pero este gasto es imprescindible en tu presupuesto para dar la vuelta al mundo.


 

Consejos de viaje: la Tarjeta Sanitaria Europea

Hace unos años, subiendo el Stelvio, sufrimos un accidente de moto. Mi amigo y compañero de viaje tuvo que ser hospitalizado en Silandro con varias fracturas de importancia y un estado bastante grave. A la hora de gestionar la burocracia habitual en estos casos, gracias a la Tarjeta Sanitaria Europea, todo fue mucho más fácil.

Cuando planeamos un viaje en moto por Europa lo primero que miramos es la ruta, lógico. Luego, casi al última hora, nos ocupamos de que todos nuestros papeles estén en regla. La documentación de la moto, el carnet de conducir, el seguro obligatorio, quizás un seguro de viaje… Algo que muchos no tienen en cuenta es la Tarjeta Sanitaria Europea.

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¿Qué es la tarjeta Sanitaria Europea?

Es un documento personal que nos da el derecho a recibir atención sanitaria durante nuestra estancia temporal en el territorio económico europeo y en Suiza, Islandia, Noruega y Lieschtentein, independientemente del motivo por el que estemos en ese país. No supone un seguro de viaje pero nos facilita todos los trámites que tengamos que hacer a la hora de recibir asistencia médica.

Y lo que es más importante, nos asegura que nuestro país de origen va a asumir los gastos derivados de esa asistencia sanitaria dejándonos en igualdad de condiciones que los habitantes del país en el que tengamos el percance.

La tarjeta no es válida si la finalidad de nuestro viaje es recibir un tratamiento médico, ni tampoco si trasladamos nuestro domicilio al territorio de otro Estado Miembro, pero es el documento que nos garantiza que el pagar nuestra Seguridad Social en Europa nos iguale a cualquier ciudadano de la Unión Europea.

¿Quién emite el documento?

La Seguridad Social, en el caso que nos ocupa, la española.

¿Quién la puede solicitar?

Cualquiera que tenga el derecho a la Seguridad Social en España y los beneficiarios a su cargo que cumplan los requisitos exigidos por la legislación española y por los Reglamentos Comunitarios de Seguridad Social.

¿Cómo se solicita?

Puede solicitarse a través del Servicio de Atención al Ciudadano de la Seguridad Social. o presencialmente en los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS), solicitando cita previa al CAISS elegido.

Algunos asegurados no pueden obtener la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) a través de este servicio de Internet, como:

•Los perceptores de prestaciones por desempleo y sus beneficiarios.

•Los asegurados con contrato de carácter temporal.

•Los asegurados que tienen reconocido el derecho a asistencia sanitaria como personas por límite de ingresos, o los que han agotado las prestaciones por desempleo.

•Los beneficiarios con NIE, y

•Todos aquellos asegurados que deban presentar documentación para exportar el derecho a asistencia sanitaria.

En cuanto a coberturas de cada país y modo de utilización dispones de una práctica aplicación, disponible para IOS y Android en la que te explican su funcionamiento, números de teléfono de interés o el modo de solicitar un reembolso de las cantidades pagadas si tuvieras derecho a ello.

Esto es lo que nos dice el texto de la app:

“Pautas sobre cómo utilizar la Tarjeta sanitaria europea en los 28 países de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Se incluye información general sobre la tarjeta, los números de teléfono de emergencia, los tratamientos y costes cubiertos, así como la manera de reclamar el reembolso y a quién contactar en caso de que pierda la tarjeta. Disponible en 25 idiomas y con una opción que permite pasar de un idioma a otro con facilidad. 

Nota: La tarjeta no se puede generar ni descargar para su uso. El proveedor nacional del seguro de enfermedad expide gratuitamente las tarjetas. No sustituye al seguro de viaje.”

Conviene insistir en que la tarjeta no sirve para usar con la sanidad privada, ni es un servicio de asistencia en viaje. Es el documento que te acredita como usuario con derechos a la asistencia sanitaria por parte de la Seguridad Social en tu país y, por ende, aplicable en el resto de la Unión Europea. Es decir, no te va a cubrir gastos de repatriación, ni de salvamento, ni otros gastos que surjan a consecuencia del tratamiento médico recibido, para eso tendrás que contratar un seguro de viaje.

Consejos para que no te roben la moto

Circula estos días por las redes sociales el caso de un madrileño al que le robaron la moto, una Kawasaki z800, delante de su trabajo. Aún siendo Barcelona la ciudad española con mayor número de robos de motocicletas con mucha diferencia, Madrid es otro de los puntos calientes. El caso no tendría nada de extraño si no fuera porque el propietario tenía bloqueado el manillar, instalada una alarma de 120 dB y un sistema de detección GPS. Lo curioso es que la moto está localizada en una zona de chabolas pero nadie se atreve a entrar a por ella.

Este ejemplo sirve para ilustrar que nadie está a salvo de los ladrones y pueden actuar en cualquier momento. El 85% de los robos son fortuitos, a salto de mata; los delincuentes ven el momento propicio y se llevan la moto. El 15% restante son robos profesionales, planificados y llevados a cabo con más meticulosidad. partiendo de estas premisas vamos a hacer un repaso por las precauciones a tener en cuenta cuando dejamos la moto fuera de nuestra vista:

¿Dónde aparcar?

El sentido común nos lo indica: en lugares transitados y con buena iluminación. Bares, restaurantes, cines… Si hay cámaras de seguridad mucho mejor y si la sede de algún ministerio o la de la mismísima policía está cerca, situación ideal.

Dirección bloqueada

Estamos hartos de ver vídeos en los que parece muy fácil reventar un bloqueo de dirección pero que eso no te importe. Bloquea y por lo menos, tendrán un impedimento más para llevársela rodando tranquilamente.

La cadena

Al igual que con el bloqueo pueden forzarse, pero se necesita algo de tiempo y tranquilidad. Candados de disco, candados de horquilla, cadenas reforzadas…. todo vale. Y no te cortes a la hora de colocar elementos de seguridad: un candado de disco no excluye que la moto esté anclada mediante una cadena a un elemento fijo.

Alarma

En el ejemplo que ponía al principio la alarma no funcionó correctamente, pero no es lo normal. Una buena alarma de 120 decibelios echa para atrás a más de un chorizo de segunda.

Serigrafiado ultravioleta

Algunos seguros de moto económicos ofrecen el kit de serigrafiado para que marques la piezas de tu moto con el número de bastidor. Estos números sólo son visibles bajo luz ultravioleta. El identificar cada pieza de tu moto quizá no evite el robo pero el comprador podrá identificar si el material es robado y denunciarlo.

Siempre alerta

Acostúmbrate a quitar siempre las llaves del contacto. Parece una perogrullada pero no debe quedar en el contacto ni cuando vas a pagar la gasolina.
Por supuesto, si estás intentando venderla, nada de pruebas en solitario ni siquiera aunque te dejen el DNI y la cartilla del banco.

Contratar un buen seguro

No evitará que te roben la moto pero por lo menos no sufrirás la frustración de perder uno de tus bienes más queridos. ¿Qué seguro contratar? Uno con una buena cobertura en caso de robo. Aquí hemos hablado de seguros algunas veces pero lo más práctico quizá sea acudir a un comparador de seguros como Arpem y así repasar toda la oferta.

Accidentes y siniestros

Llevamos andada casi media temporada “alta” de mototurismo este año. Basta asomarse a cualquiera de las redes sociales para ver que todos los contactos del mundillo de la moto han ido o están haciendo planes para ir a algún sitio en estos meses. El calor, el asfalto seco, las vacaciones y para muchos, las ganas acumuladas durante todo el año, hacen que las motos proliferen como los mosquitos en la carretera.
Y suben las estadísticas de accidentes. A pesar de los descensos en el número de siniestros, a pesar de que cada vez tenemos mejores motos donde la seguridad pasiva es protagonista, a pesar de los pesares, siempre estamos expuestos a sufrir un percance en la ruta. Es algo de lo que nadie quiere hablar, como mentar la soga en casa del ahorcado pero los accidentes y las muertes de motoristas en la carretera están ahí. Las cifras son impepinables. Entonces, por qué no conocer por lo menos los datos? Ya que no se quiere hablar del asunto de forma abierta, por lo menos, saber un poco más y aprender lo del errores de los demás.
Según un estudio realizado por una compañía aseguradora, el 70% de los accidentes de moto está provocado por un turismo que ha cometido algún tipo de infracción. Esto es algo que ya sabíamos los conductores de motocicletas, no hacía falta un estudio.
Sin embargo, se cita también en el estudio que, en la mitad de los accidentes mortales, el motorista circulaba a una velocidad excesiva. Es decir que circulando a una velocidad prudente hay más posibilidades de salir medianamente bien parado de la impericia de un turismo. Cuestión de sentido común.
Cuales son las claves para tener menos posibilidades de tener un accidente? Conocer un poco la estadística y, como decía antes, aprender de los errores de los demás. Según esto, las posibilidades de tener un siniestro aumentan los viernes, en una ciudad, en cualquier cruce o intersección, probablemente regulado por semáforos. En el 70% de los casos es un tramo recto en el que el turismo gira y la moto sigue por su carril.
Quien provocará el accidente será, con mayor probabilidad, un chico joven, con menos de dos años de carnet, con un coche nuevo. Irá haciendo uso del cinturón de seguridad y casi seguro que no habrá bebido nada.
En los meses de junio y julio aumentamos la probabilidad de accidente en un 30% así que ahora es el momento de extremar las precauciones, de tener los ojos bien abiertos y pendientes de todo lo que ocurre en la vía. Tenemos que ser conscientes de que somos difíciles de ver, sobre todo para los coches que nos preceden. Debemos ubicarnos en lugares visibles y sospechar siempre de cualquier maniobra errática que veamos. En caso de duda, dejar asfalto de por medio y pensar siempre que los demás no saben conducir. Es la conducción defensiva.
Si el siniestro se produce en el extranjero y la cosa se complica con hospitales, partes de seguro, atestados y toda la burocracia que ello implica, es mejor contar con un seguro que nos pueda respaldar y, sobre todo, ayudar en esos momentos tan duros. Has de saber escoger las mejores condiciones y cotejar con el precio. Has de comparar lo que te ofrecen unos y otros, sobre todo los más baratos, si deseas lanzarte a la aventura de viajar. Si quieres comenzar por el principio, te recomiendo pasar por la página de Mutua Madrileña, una empresa de la que ya hemos hablado en esta página en algunas ocasiones que ofrece, entre otras prestaciones incluidas, el seguro de asistencia en viaje personal, mecánica y sanitaria. Para conocer su oferta pincha aquí

Scooter como iniciación o como vehículo definitivo.

Lo primero que se me viene a la cabeza cuando pienso en scooter es mi primer accidente de moto. Debía tener dieciséis o diecisiete años y la poderosa llamada de lo femenino acudió a mi en forma de belleza curvilínea. A ella también le gustaban las motos y al igual que a mi, se le hacía difícil resistirse a las sensuales curvas de cualquier cosa que tuviese dos ruedas y un motor. 

Una tarde de verano, de esas en que el tiempo pasa tan despacio que crees que vas a ser eterno, vimos la Vespa de mi primo aparcada sin vigilancia aparente. Ella dijo que le encantaría dar una vuelta y yo, a pesar de no haberme subido nunca en una moto “de marchas” la invité solícito. Creo que si me hubiera pedido que me tirara al embalse lo habría hecho sin pensarlo ni un instante.
Después de un viaje corto en el que su abrazo era el premio que justificaba mi delito, a los trescientos metros, los dos rodábamos por el suelo en la plaza del pueblo. Triste final para una relación que ni siquiera había comenzado.
A pesar de que el glamour de aquella tarde de verano en Vespa quedó truncado de forma abrupta, aún me siguen gustando los scooters. Son vehículos elegantes y prácticos, cosa que en raras ocasiones suele ir de la mano. En una ciudad, cuando la atravieso cargado con las maletas y con los ojos puestos en todo a la vez, los veo pasar sorteando el tráfico, ágiles y veloces, y la envidia me asalta.
He visto scooters en las situaciones más variadas y a caballo de estas máquinas se han corrido aventuras pintorescas y especiales. Como el participar en el Paris-Dakar con una scooter calzado con tacos o la archiconocida historia de Dulcinea, la Vespa española que dio la Vuelta al mundo en 79 días.
Viajar en un moderno scooter nada tiene que ver con aquellos viajes en Lambretta o en Vespa que relatan nuestros padres. El pertrecharse con papel de periódico, manta de linóleo y paciencia eterna para superar la ruta ha dado paso a desplazarse en scooters rápidos y fiables, de cilindradas impensables hace unas décadas. Del mismo modo, y aunque hoy sea impensable ir tres o cuatro en la moto, viajar con pasajero y equipaje para dos personas es algo sencillo y bastante habitual con un scooter. Por cierto, para viajar con pasajero en Mutua Madrileña tienen recopilados una serie de buenos consejos para circular a dúo.
Es el scooter un paso anterior a “la moto grande”? No necesariamente. Las ventajas de los primeros, léase menor consumo, facilidad de mantenimiento o seguro más barato, pueden hacer de este vehículo la moto para todo. Si vives en una ciudad las ventajas son más que evidentes. Si, además, tu necesidad de viajes es esporádica o una gran moto rutera se te sale de presupuesto, un scooter puede ser una excelente opción.

Seguros para tu moto

Quizá una de las cosas que más descuidamos los motoristas sea el seguro de nuestras motos. Compramos la máquina, anhelada desde hace años, contratamos un seguro, que es un gasto adicional con el que  quizá, ni contábamos y nos olvidamos de ese engorroso trámite obligatorio para el resto de la vida. Nuestra relación con el seguro se reducirá, si tenemos suerte, a pagar religiosamente cada año la cantidad pactada. Pocos son los que se plantean, siquiera, mirar precios en otra compañía o analizar las prestaciones de cada póliza.

Para los que viajamos con cierta de asiduidad es importante contar con prestaciones que nos aseguren que, una vez lleguen los problemas, la forma de resolverlos sea rápida, eficiente y con los menores inconvenientes posibles. Aún recuerdo, en uno de mis accidentes, los problemas que tuve para reparar la moto porque mi compañía se olvidó de enviar los papeles al juzgado dentro de plazo. Al final, después de muchas peripecias, amenazas, lloros y desvelos, tuve que recurrir a la mendicidad moral para poder reparar la moto y seguir viajando.

Para que eso no pase al contratar el seguro para tu moto es importante recurrir a una compañía de demostrada solvencia y con una oficina física donde, llegado el caso, se pueda ir a dar cuatro puñetazos encima de la mesa. En estos tiempos de deslocalización, de multinacionales impersonales y de atención telefónica surrealista, un trato personalizado y afable puede ser la clave para, en igualdad de condiciones, escoger a uno o a otro.

A mi me toca renovar el seguro en unos días y buscando e investigando por la red llegué a la Mutua Madrileña. Lo primero que me llamó la atención es que ya los seguía a través de Twitter sin ser consciente de ello, a través de su cuenta del Club Soy Motero donde tienen descuentos muy golosos. Alguno de ellos llega a bajar en un 7% el precio de una moto nueva, descuentos en viajes, etc. Podría ser una opción a sopesar esto de contar con una  tarjeta de club.

Hay, dentro del “Club Soy Motero”, otras tres cosas que me llamaron la atención: La asistencia jurídica, la revisión de seguridad anual y gratuita para la moto y los servicios de una asesoría para asuntos relacionados con la motocicleta. Se me ocurren temas como la importación de una moto desde mercados de segunda mano más propicios, consultas sobre modificaciones e ITV o papeleos a la hora de una compraventa entre particulares. Además, el consabido servicio de asistencia en carretera que es, para mi, uno de los aspectos más importantes cuando estoy de viaje. No soy de grandes comodidades ni necesito lujos de ningún tipo pero, si mi moto queda inmovilizada y mi viaje truncado, quiero que la asistencia jurídica, hospitalaria e, incluso psicológica, sea impecable.

En fin, una serie de ventajas añadidas al simple seguro obligatorio.

Antes de cambiar de compañía seguiré mirando ofertas y precios pero la de Mutua Madrileña es una a tener en cuenta.

En próximos artículos seguiremos desgranando lo que el mercado de seguros nos ofrece para rodar por el mundo con la espalda cubierta.