Hágalo usted mismo

 

Hoy he terminado una nueva tarea de mantenimiento en la moto, el cambio del amortiguador. Con 100.000 Km. ya tocaba (o eso dice el sentido común) pero lo cierto es que yo no notaba ninguna tara en la suspensión. Es verdad que se va deteriorando lentamente y uno se acostumbra de forma progresiva así que, es de suponer que no estaría en óptimas condiciones.

Reparaciones moto

La tarea la llevé a cabo yo mismo, manchándome de grasa, conociendo un poco más la moto y evitando, una vez más, el paso por el taller. No es que esté en contra de los talleres, que va, pero hay tareas que el usuario puede hacer por su cuenta sin la concurrencia de terceras personas. Eso, además de establecer un vínculo especial con la máquina, nos ahorra unos dineros que vendrán bien para invertir en gasolina, por ejemplo.

Hace unas semanas cambié los rodamientos de la rueda consultando un tutorial en la red (dónde si no…). Los repuestos los compré en Inglaterra, ante las dificultades que encontré para comprarlos en mi tierra. Fue otra tarea sencilla que cualquiera puede hacer en su casa con un poco de maña y tiempo libre.

Las herramientas usadas en todas estas tareas de mantenimiento son las que trae la moto y alguna más que he ido comprando con el tiempo pero nada de otro mundo. Eso si, hace años que decidí dejar de “invertir” en herramientas de los chinos y decantarme por algo de más calidad. Acero Palmera, cromo-vanadio, cromo-molibdeno… Utillaje con un poco de calidad que no estropee tuercas y tornillos y que no se rompa a la mínima exigencia.

Pero, porqué os cuento todo esto? Pues porque yo no soy ningún entendido en mecánica, no tengo gran idea de puestas a punto, ni de inyectores, carburaciones o reglajes de suspensión. Pero me animo a meterle mano a la moto y realizar estas tareas sencillas. Y si yo lo hago, cualquiera puede hacerlo con unos mínimos conocimientos.

Así que, ya sabéis, antes de dejar la moto en manos extrañas, intentad hacerlo por vosotros mismos. En Internet está todo el conocimiento compendiado, solo hay que ponerse a ello.

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